Jack es un policía que arrastra un error cometido en el pasado. Un día tiene que realizar la sencilla misión de trasladar a un preso poco peligroso desde su celda hasta los juzgados donde tiene que testificar contra aquellos que intentaron matarlo. En el trayecto que separa ambos lugares, alguien ... Leer más
Jack es un policía que arrastra un error cometido en el pasado. Un día tiene que realizar la sencilla misión de trasladar a un preso poco peligroso desde su celda hasta los juzgados donde tiene que testificar contra aquellos que intentaron matarlo. En el trayecto que separa ambos lugares, alguien, que resulta ser un policía, intenta asesinar al preso para que no testifique. Con la policía corrupta intentando matar al testigo y con el tiempo encima, Jack deberá llegar al juzgado en un trepidante recorrido por 16 calles, que cambiará tanto la vida de uno como la del otro.
| Género | Acción, Aventura, Policial |
|---|---|
| Título Original | 16 Blocks |
| Director | Richard Donner |
| Protagonistas | Bruce Willis, David Morse, Mos Def, Cylk Cozart, Jenna Stern, Casey Sander |
| Año de producción | 2006 |
| Duración | 105 minutos. |
| MPAA rating | PG-13 - Aviso para los padres. Este material puede ser inapropiado para niños menores de 13 años |
| Productor | Avi Lerner |
| Guionista | Richard Wenk |
| Música | Klaus Badelt |
| País | Estados Unidos |
| Calificación de la comunidad | ![]() Calificación media basada en 630 personas |
| Calificación de la prensa | ![]() Calificación media basada en 4 críticos |
| Ultima modificación | jev233 (Hace 4 meses) |
Que "16 calles" esté superpoblada de personajes y situaciones que al espectador le resultarán, por lo menos, familiares, y que una mirada medianamente crítica pueda percibir la acumulación de clisés que hay en la historia no va a impedir que los aficionados a los thrillers de acción disfruten de su tensión, de su moderado suspenso y de sus o ... Leer más Que "16 calles" esté superpoblada de personajes y situaciones que al espectador le resultarán, por lo menos, familiares, y que una mirada medianamente crítica pueda percibir la acumulación de clisés que hay en la historia no va a impedir que los aficionados a los thrillers de acción disfruten de su tensión, de su moderado suspenso y de sus ocasionales sorpresas. Richard Donner debe de haber calculado que la inverosimilitud, los golpes de efecto y las apelaciones sentimentales le serían perdonadas si ponía brío y nervio en la aplicación de una fórmula que le dio buenos dividendos en otro tiempo.
Parece no haberse equivocado. Por muy remanida que sea, la forzosa unión de dos sujetos de caracteres opuestos que terminan superando diferencias (y hasta descubriendo afinidades) cuando deben enfrentar al enemigo común parece no haber perdido eficacia. Si a eso se suma el clásico recurso de la carrera contra el reloj, la persecución y los tiroteos por las calles (y entre las multitudes) de Nueva York y la impecable composición que Bruce Willis hace de su policía veterano, desmoralizado y alcohólico, se comprenderá que el film no carece de atractivos.
Calles peligrosas
La historia transcurre casi en tiempo real, durante la mañana en la que el fatigado policía, sin haber pegado un ojo en toda la noche, debe conducir a un detenido hasta el tribunal donde deberá atestiguar en contra de uniformados corruptos. Son sólo dieciséis cuadras, pero en el camino abundan los interesados en impedir que el testimonio llegue a oídos del jurado. Mientras el ladrón y su escolta sortean emboscadas y crece entre ellos cierto vínculo, el detective debe encarar una crisis personal: seguir adelante con su misión significa volverse contra sus compañeros. Habrá giros sorpresivos y acciones espectaculares. Y no faltará la moraleja: siempre existe la posibilidad de cambiar.
Donner dejó pasar la suya y prefirió aferrarse a lo ya probado. Tanto que a cualquier memorioso le será fácil descubrir que entre esta flamante "16 calles" y "Ruta suicida" (Clint Eastwood, 1977) hay tantas semejanzas como para que pueda pensarse en una remake encubierta. Aquí, en lugar de Sondra Locke en el papel de la testigo, está el moreno Mos Def (cuyo afectado gimoteo nasal resulta al principio pintoresco y va volviéndose molesto a medida que su cháchara se hace constante), y en lugar de una ruta de Arizona, están las calles de Nueva York. Pero ni siquiera falta la famosa escena del ataque al ómnibus donde los "fugitivos" han buscado refugio, un momento de violencia desbordante en el film de Eastwood.
"16 calles" amontona en su desenlace algunas de sus más notorias flaquezas: trucos que piden la buena voluntad del espectador para hacerse creíbles y un epílogo sentimental que reitera la moraleja. Entre los aciertos, en cambio, hay que anotar la cámara ágil, el sostenido ritmo y el aporte de un elenco de apoyo en el que brilla David Morse.
Fernando López


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Excelente
muy buenaaaaaaaaaaaaa la recomiendo