Luego de ser madrina de bodas en 27 ocasiones, una joven (Katherine Heigl, de Ligeramente Embarazada) se debate si realmente deberia aceptar ser la madrina de su hermana, quien esta a punto de casarse con el hombre que ella ama en secreto.
| Género | Comedia, Romance |
|---|---|
| Título Original | 27 Dresses |
| Director | Anne Fletcher |
| Protagonistas | Katherine Heigl, Malin Akerman, James Marsden, Judy Greer, Edward Burns |
| Año de producción | 2007 |
| Duración | 110 minutos. |
| Productor | Jonathan Glickman, Gary Barber, Roger Birnbaum |
| Guionista | Aline Brosh McKenna |
| Música | Randy Edelman |
| País | Estados Unidos |
| Calificación de la comunidad | ![]() Calificación media basada en 917 personas |
| Calificación de la prensa | ![]() Calificación media basada en 2 críticos |
| Ultima modificación | la vieja |
Casarse es el sueño de casi todas las mujeres. Sin embargo, la felicidad de Jane es ser dama de honor de todas sus parientes y amigas. Ella es idealista, romántica y completamente desinteresada, pero cuando su hermana Tess conquista a George, de quien ella se encuentra secretamente enamorada, la muchacha comienza a examinar su estilo de vida. Una ... Leer más Casarse es el sueño de casi todas las mujeres. Sin embargo, la felicidad de Jane es ser dama de honor de todas sus parientes y amigas. Ella es idealista, romántica y completamente desinteresada, pero cuando su hermana Tess conquista a George, de quien ella se encuentra secretamente enamorada, la muchacha comienza a examinar su estilo de vida. Una tarde memorable, Jane consigue ir de una boda a otra en una rápida maratón, odisea de la que es testigo Kevin, un periodista de la sección sociales de un importante diario, y la incansable chica descubre que el cinismo del reportero es lo contrario a todo aquello que ella considera sagrado, específicamente las bodas, y ambos entran en conflicto.
Esa hermana logra que la siempre complaciente Jane planee su boda, pero sus sentimientos hacia su jefe la conducen a algunas revelaciones asombrosas y quizás a una nueva vida. Mientras tanto, entre el aparentemente frío periodista y la perpetua dama de honor nacerá un romance con varios tropiezos en los que los acertados gags y las alocadas situaciones de 27 bodas terminan por consolidar una comedia romántica salpimentada de humor y de simpatía.
La directora Anne Fletcher supo manejar con habilidad un guión muy al estilo norteamericano en el que el amor, finalmente, se impondrá tras no pocos sobresaltos en los que las aventuras y desventuras de esa Jane finalizarán como en los más populares cuentos de hadas.
Katherine Heigl aporta la necesaria vitalidad a su papel, en tanto que James Mardsen muestra con habilidad a ese periodista tan descreído del amor como de las bodas. El entramado va subiendo en decibeles desde un comienzo, cuando Jane muestra su felicidad cada vez que debe asistir a una boda, hasta los momentos culminantes, aquellos en que la flecha de Cupido hace blanco en su corazón, que parecía cerrado al amor. Los rubros técnicos acompañaron acertadamente a esta historia, que suma a su diversión la habilidad de su narración, que permite seguir con una sonrisa las alocadas travesuras de su protagonista, esa muchacha feliz de ser dama de honor en todo casamiento que se le ponga por delante.
La realizadora supo imponer un sólido entretenimiento a este relato que, entre tantos ires y venires, consigue su propósito: divertir con astucia y permitir a los espectadores pasar un rato de expansión. Lo que no es poco dentro de este género siempre tan en boga en la imaginación de los productores de Hollywood.
Adolfo C. Martínez
Jane Nichols (Katherine Heigl) está soltera pero ya ha lucido 27 vestidos de dama de honor en bodas de sus amigas. Esta curiosa circunstancia llama la atención de Kevin (James Marsden), un periodista que utiliza esta particularidad como tema de su reportaje estrella.
Entre tanto, Jane pronto asistirá a la boda número 28, la que se puede cele ... Leer más Jane Nichols (Katherine Heigl) está soltera pero ya ha lucido 27 vestidos de dama de honor en bodas de sus amigas. Esta curiosa circunstancia llama la atención de Kevin (James Marsden), un periodista que utiliza esta particularidad como tema de su reportaje estrella.
Entre tanto, Jane pronto asistirá a la boda número 28, la que se puede celebrar entre su hermana Tess (Malin Akerman) y George (Edward Burns), el atractivo jefe de Jane del que esta última está enamorada.
En esta película Katherine Heigl se muestra dispuesta a hacer de todo por sus amigas casaderas. Que hay que vestirse de hombre, de geisha o de lo que sea como dama de honor hiperguay. Lo hace. Que si hay que ayudar en las invitaciones. Lo hace. Que si hay que bailar una canción de Michael Jackson. Se baila. Que si encargar la tarta. También.
A tanto llega su altruísmo por el casorio ajeno que una noche viaja en un taxi de boda en boda para poder lucir palmito en diferentes enlaces de amigas que se casan el mismo día.
Tal movimiento en coche y cambio de vestido (y también seguro que el buen físico de Katherine) no pasa inadvertido para James Marsden, un reportero de bodorrios que pronto comenzará una relación interesada con la moza.
Es el típico encuentro accidental y el hecho singular que conecta a dos personajes en principio sin nada en común. Más tarde pasará lo de siempre con escasa chicha en medio.
Tal encuentro de emparejamiento, después de una introducción que nos condujo la infancia de la protagonista para mostrarnos el origen “vicioso” en torno a vestirse de dama honorífica, se complementa con un triángulo amoroso formado por Katherine Heigl, Edward Burns y Malin Akerman.
Este trío crea una situación laboral-familiar-romántica muy incómoda para la principal protagonista, quien está enamorada de Burns y acaba organizándole la boda al susodicho con su propia hermana, lo que provoca un malestar personal creciente, y más cuando Malin es retratada como una egoísta únicamente preocupada por sí misma y sus intereses, que según Katherine se abastece de grasa sin medida (pues si que quema bien su metabolismo la citada grasa) y le dice a Edward que lo suyo es la col de Bruselas y la zanahoria (si no se lo dice, se lo intuye).
Tan banal circunstancia de rivalidad familiar con personajes sin dimensión, y el progresivo acercamiento entre la primera pareja formada (que cantan borrachos conjuntamente en una escena de vergüenza ajena pre-coitoencoche el “Benny and The Jets” de Elton John), conforman las diferentes situaciones de esta vulgar comedia romántica con historia amorfa de romances precipitados, diálogos insípidos, e interpretaciones desganadas, siendo lo más descollante (dentro de la trivialidad predominante) los créditos finales en plan páginas de periódico.


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27 Bodas
"Increíble"
"Una pelicula graciosa y muy divertida."