Dahlia Williams es una joven madre capaz de llegar a límites insospechados para resolver un misterio y proteger a su hija. Está comenzando una nueva vida; recién separada, con un nuevo trabajo y un nuevo departamento, decidida a dejar atrás la traumática relación con su marido y dedicada por c ... Leer más
Dahlia Williams es una joven madre capaz de llegar a límites insospechados para resolver un misterio y proteger a su hija. Está comenzando una nueva vida; recién separada, con un nuevo trabajo y un nuevo departamento, decidida a dejar atrás la traumática relación con su marido y dedicada por completo a su hija Cecilia. Pero cuando su tenso proceso de separación da paso a una amarga batalla legal por la custodia de su hija, su situación irá cada vez peor. Su nuevo departamento –en malas condiciones, pequeño y viejo– parece tener vida propia. Ruidos misteriosos, persistentes goteras de agua negruzca y extraños sucesos disparan su imaginación. Así es como iniciará una incansable búsqueda hasta descubrir quién está detrás de estos interminables juegos mentales.
| Género | Suspenso |
|---|---|
| Título Original | Dark Water |
| Director | Walter Salles |
| Protagonistas | Jennifer Connelly, Tim Roth, Dougray Scott, Ariel Gade |
| Año de producción | 2005 |
| Duración | 105 minutos. |
| Guionista | Rafael Yglesias |
| País | Estados Unidos |
| Calificación de la comunidad | ![]() Calificación media basada en 296 personas |
| Calificación de la prensa | ![]() Calificación media basada en 2 críticos |
| Ultima modificación | jev233 |
El brasileño Walter Salles debuta en Hollywood con esta remake del aclamado exponente del "j-horror" (terror japonés) que hace tres años había rodado Hideo Nakata a partir de la novela del no menos popular Kôji Suzuki. Alejado por completo de sus road-movies, del cine humanista y de los toques pintoresquistas de "Estación Central" y "Diarios ... Leer más El brasileño Walter Salles debuta en Hollywood con esta remake del aclamado exponente del "j-horror" (terror japonés) que hace tres años había rodado Hideo Nakata a partir de la novela del no menos popular Kôji Suzuki. Alejado por completo de sus road-movies, del cine humanista y de los toques pintoresquistas de "Estación Central" y "Diarios de motocicleta", Salles sale indemne de este desafío con un film tan prolijo e inobjetable como impersonal.
El guión de Rafael Yglesias -un profesional muy eficaz que ya había trabajado en films de Peter Weir, Roman Polanski y Bille August- se limita a trasladar este thriller psicológico con toques sobrenaturales desde Japón hasta Nueva York, a incorporarle unos cuantos respiros humorísticos y -en el cambio más trascendente- a diluir la historia de fantasmas que tanto afloraba en la película original para acentuar el drama familiar de esta relación madre-hija.
Bastante menos sugerente, climática, fantástica e inquietante que su antecesora nipona (aquí todo resulta más explícito y subrayado), "Agua turbia" describe las desventuras de Dahlia (Jennifer Connelly) y Ceci (Ariel Gade), su hija de seis años. En medio de una disputa legal con su ex marido Kyle (Dougray Scott) por la tenencia de la niña, nuestra heroína -que acarrea todo tipo de traumas infantiles y conflictos psicológicos- debe mudarse de Manhattan a la cercana, económicamente accesible, pero bastante más sórdida isla de Roosevelt. En el nuevo departamento que alquilan en un decadente edificio comenzarán a desatarse misteriosos e inexplicables acontecimientos: una creciente mancha oscura en el cielo raso y extraños ruidos en el piso superior derivan luego en una incesante gotera. Pero no estamos, apenas, ante un simple inconveniente de plomería: la pequeña Ceci -con esta intuición que suelen desarrollar los niños-percibe una presencia poco amigable que convertirá esa estada en una verdadera odisea.
Salles trabaja con solvencia, aunque sin grandes hallazgos, este relato ominoso y pesadillesco (entre "El bebe de Rosemary" y "Sexto sentido"), en el que afloran la desesperación de una madre que, pese a sus denodados esfuerzos, va perdiendo el control de la situación. Con un elenco irreprochable en el que aparecen con un tono justo, además de Connelly, Pete Postlethwaite (el portero del edificio), Tim Roth (el abogado de la protagonista) y John C. Reilly (el agente inmobiliario), y con un también incuestionable equipo artístico en el que se destacan el fotógrafo brasileño Affonso Beato, su compatriota Daniel Rezende (habitual colaborador de Salles) en la edición, la inconfundible música de Angelo Badalamenti y toda la capacidad de la diseñadora Thérèse DePrez para trabajar la omnipresencia del agua como un elemento de sugestión y tensión. Salles construye un producto que sirve como una correcta carta de presentación ante los grandes estudios. Es de esperar que en el futuro pueda desarrollar en Hollywood proyectos más arriesgados y personales.
Diego Batlle
Dahlia Williams (Jennifer Connelly) es una mujer separada que se traslada con su hija Ceci (Ariel Gade) a un húmedo apartamento, en el cual ambas comenzarán a sufrir extraños sucesos.
Pronto Dahlia intentará averiguar qué es lo que se esconde detrás de los mismos.
“Dark Water” es un nuevo remake, tras “The Ring” y otras cintas, ... Leer más Dahlia Williams (Jennifer Connelly) es una mujer separada que se traslada con su hija Ceci (Ariel Gade) a un húmedo apartamento, en el cual ambas comenzarán a sufrir extraños sucesos.
Pronto Dahlia intentará averiguar qué es lo que se esconde detrás de los mismos.
“Dark Water” es un nuevo remake, tras “The Ring” y otras cintas, de una película de terror de nacionalidad japonesa. Aunque bueno, también puede venderse como una nueva versión de una novela escrita por Koji Suzuki, que es el origen literario en el que se basa la adaptación de Hideo Nakata.
El encargado de realizar este film es Walter Salles, realizador de “Diarios de motocicleta”, un brasileño al que poco ayuda (al margen de engordar su cartera y su cuenta bancaria) para su currículum cinematográfico la autoría de esta película impersonal y deja vu que mezcla sin personalidad, con guión de Rafael Yglesias, alguna drama urbano de tipo doméstico con huellas condicionantes del pasado, terror psicológico con personaje femenino central (se supone que más vulnerable que el masculino y más propicio a la tortura mental) derivado de películas del mismo estilo (entre ellas la propia “The Ring”) y escenarios húmedos, lúgubres y sombríos (casi con mayor protagonismo que los mismos intérpretes) que parecen emanar en estos últimos años en la imaginaría de “Seven” de David Fincher (quien por otra parte tomaba prestado su atmósfera del cine negro de los años 40).
Jennifer Connelly, como agradable pivote central, cumple con su cometido de interiorizar desazón en esta película premiosa, siendo arropada por actores de empaque, como así son John C. Reilly, Tim Roth o Pete Postlethwaite, quienes conceden cierta singularidad a sus personajes.


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Buena
la trama es intrigante hasta casi el final donde toma un rumbo no muy acertado a mi criterio, pero vale la poena vrerla, mas alla de la pelicula sino por que trata un tema muy comun en nuestro dia a dia.