Malena y Pablo son dos hermanos españoles que viajan a Argentina para autorizar que desconecten a su padre de la máquina que lo mantiene con vida. Una noche, descubren un diario que relata unos crímenes cometidos veinte años atrás. Esa noche el pasado y el presente se entremezclan y contemplan ... Leer más
Malena y Pablo son dos hermanos españoles que viajan a Argentina para autorizar que desconecten a su padre de la máquina que lo mantiene con vida. Una noche, descubren un diario que relata unos crímenes cometidos veinte años atrás. Esa noche el pasado y el presente se entremezclan y contemplan como una familia es perseguida, torturada y asesinada del mismo modo que años atrás.
| Género | Drama, Suspenso |
|---|---|
| Título Original | Aparecidos |
| Director | Paco Cabezas |
| Protagonistas | Ruth Díaz, Javier Pereira |
| Año de producción | 2007 |
| Guionista | Paco Cabezas |
| País | Argentina · España · Suecia |
| Calificación de la comunidad | ![]() Calificación media basada en 53 personas |
| Calificación de la prensa | ![]() Calificación media basada en 3 críticos |
| Ultima modificación | la vieja (Hace un año) |
Malena y Pablo han recibido la noticia de que su padre está en coma y que los médicos han decidido desconectarlo de los aparatos que lo mantienen con vida, y para ello necesitan la firma de los dos jóvenes, sus únicos familiares. Pablo le propone a su hermana -con la que no mantiene contacto cotidiano- hacer una suerte de pacto para acceder a e ... Leer más Malena y Pablo han recibido la noticia de que su padre está en coma y que los médicos han decidido desconectarlo de los aparatos que lo mantienen con vida, y para ello necesitan la firma de los dos jóvenes, sus únicos familiares. Pablo le propone a su hermana -con la que no mantiene contacto cotidiano- hacer una suerte de pacto para acceder a ese pedido: un viaje al Sur para visitar la casa en que nacieron y recién ahí decidir qué hacer con su padre.
Así ambos jóvenes comenzarán el largo camino que los enfrentará con un pasado familiar que no conocían. Un diario repleto de misterios, varias muertes y la búsqueda de venganza son algunos de los ingredientes que convierten a Aparecidos en un film de suspenso que llega hasta el terror en el que no faltan escenas sangrientas.
La historia posee una primera parte lograda gracias a un suspenso bien dosificado y a una serie de sucesos que tiene como víctimas a estos hermanos. Sin embargo, el guión comienza a perder fuerza hacia su mitad, ya que algunas reiteraciones y esa fórmula tan rebuscada de elementos paranormales se adueñan del relato. A pesar de ello, el director español Paco Cabezas logró suplir estas deficiencias y pudo lograr así una trama bien sostenida por los rubros técnicos y por la correcta labor de Ruth Díaz y de Javier Pereira. Dentro de ese género de terror, Aparecidos no decepciona del todo, fundamentalmente para aquel público siempre dispuesto a poner sus nervios en tensión frente a la aparición de tanto horror y de un permanente suspenso. La fotografía logra lucirse en los exteriores rodados en Tierra del Fuego, y así esta coproducción entre la Argentina y España se inscribe con soltura en un género no demasiado transitado por las cinematografías de ambos países.
Adolfo C. Martínez
Cada día de que pasa estoy más convencido. En materia de historias de fantasmas hoy no hay con que darle al hijo de Stephen King, Joe Hill.
Uno disfruta de los trabajos grossos que este artista brinda en novelas y cómics y después se encuentra con semejantes pelotudeces en el cine y no se puede creer.
Aparecidos es el ejemplo perfecto de lo q ... Leer más Cada día de que pasa estoy más convencido. En materia de historias de fantasmas hoy no hay con que darle al hijo de Stephen King, Joe Hill.
Uno disfruta de los trabajos grossos que este artista brinda en novelas y cómics y después se encuentra con semejantes pelotudeces en el cine y no se puede creer.
Aparecidos es el ejemplo perfecto de lo que ocurre cuando un director pretensioso no tiene la prioridad de contarle un buen cuento al espectador sino hacer un film de denuncia con un marcado comentario social para que su trabajo sea tomado como una obra de arte inteligente.
Este film es la ópera prima del realizador español Paco Cabezas que fue filmada en Argentina y combina de manera desastrosa el generó de terror con la última dictadura militar ocurrida en nuestro país.
El film tiene un comienzo prometedor pero a partir del momento en que se presenta bien el conflicto todo se hunde en el abismo.
Ya de por si el catalizador del conflicto es una estupidez sin sentido que no resiste análisis.
El protagonista se obsesiona con tratar de salvar a una familia que fue asesinada en un hotel del sur argentino hace más de 20 años.
¿Pero si están muertos como va a salvarlos?
Bueno, esa es la primera incoherencia de una larga serie de situaciones que se desarrollan a lo largo de la película que no tienen razón de ser.
El fantasma malvado del director Paco Cabezas, por ejmplo, se sube en un momento a una camioneta y ataca al vehículo de los protagonistas en la ruta como si fuera Jeepers Creepers.
Desde cuándo los fantasma manejan vehículos libremente por las calles es un misterio.
Dos minutos después que el malo destroza el auto de los personajes principales, la pareja protagónica entra a un bar a tomar un café con leche como si no hubiera pasado nada.
En ese sentido también la dirección de actores brilla por su ausencia.
Ni las motivaciones de los protagonistas ni la del villano tienen un fundamento definido por eso la película es un rejunte de situaciones incoherentes.
En un momento el fantasma que interpreta Pablo Cedrón inclusive se pone a torturar a uno de los protagonistas como si fuera Michael Meyers. No recuerdo haber visto una historia de fantasmas donde los espíritus operen de esa manera. Realmente todo lo que sucede es cualquiera.
La realidad es que más que un film de terror Aparecidos es un supuesto thriller con elementos sobrenaturales.
Uso la palabra supuesto porque el suspenso brilla por su ausencia. Cabezas intentó hacer un film distinto de fantasmas con un comentario social absolutamente ridículo.
Los desaparecidos y la expropiación de bebés son temas que están totalmente tirados de los pelos y que además fueron trabajados con todos los clichés posibles.
La contracara de este bodrio sería El laberinto del Fauno, donde Guillermo Del Toro trabajó el tema de la guerra civil española con elementos de fantasía de manera brillante.
Aquella película no sólo era atrapante sino que además tenía momentos dramáticos fuertes muy emocionales.
Aparecidos es un cambalache que combina fantasmas, con milicos represores y muertos políticos sin el menor sentido y lo peor es que además aburre.
De todas maneras, es justo destacar que el equipo técnico que colaboró con el director
hizo un trabajo excelente. Esto también hay que destacarlo y hay que separar los tantos.
El diseño de producción es fabuloso y toda la ambientación que armaron para la historia, como el hotel donde ocurren los crímenes, está muy bien lograda.
Lo mismo ocurre con la soberbia fotografía de Andreu Rebés, quien supo sacarle jugo con maestría a los paisajes de la Patagonia.
Hay escenas que registran paisajes naturales en las rutas del sur que se ven espectaculares.
Pero bueno, lamentablemente la historia es un desastre y por eso no sorprende que el film haya pasado sin pena ni gloria por los cines en España y Estados Unidos.
De las últimas producciones españolas que vimos en este género en el último tiempo esta es la más pobre de todas.
En materia de terror, la gran propuesta de esta semana es Criatura de la noche.
Coproducción mayoritariamente española, filmada dos años atrás en Argentina con nombres locales en el elenco, Aparecidos se cierra con una imagen icónica y políticamente poderosa. En una Buenos Aires contemporánea, los fantasmas de los desaparecidos deambulan, como almas en pena, siendo vistos sólo por aquéllos dispuestos a hacerlo. Si se ... Leer más Coproducción mayoritariamente española, filmada dos años atrás en Argentina con nombres locales en el elenco, Aparecidos se cierra con una imagen icónica y políticamente poderosa. En una Buenos Aires contemporánea, los fantasmas de los desaparecidos deambulan, como almas en pena, siendo vistos sólo por aquéllos dispuestos a hacerlo. Si se piensa un poco se advertirá, sin embargo, que su unidireccionalidad de sentido le da a esa imagen una impronta más publicitaria que cinematográfica. Una música ostentosa termina de arruinar el poderío potencial de ese plano, aun así lo más logrado de una coproducción que no duda en mezclar desaparecidos con terror de segunda categoría.
“Una historia de fantasmas basada en hechos reales”, dice la frase de prensa. Hay dos problemas. Por un lado, esos hechos –la represión militar y los 30.000 desaparecidos– son heridas todavía abiertas. Por otro, el realizador Paco Cabezas pretende conciliar cine de evasión, golpes bajos, shocks dramáticos y una presunta conciencia política y social, que no va más allá del oportunismo y la declamación. En el presente, dos chicos españoles (Ruth Díaz y Javier Pereira) llegan a la Argentina para asistir a las últimas horas de su padre, médico septuagenario, que alguna vez vivió en el sur junto a su familia y ahora agoniza en una cama de hospital. El viaje a los orígenes, atravesando la Patagonia en un viejo Falcon de la época, terminará resultando para ellos un viaje a lo siniestro. Dicho esto tanto en sentido histórico y político como familiar.
La referencia a los desaparecidos, volcada en cierto diario personal de los ’70 y recortes de periódicos de la época, tropieza con un cuento de aparecidos, a partir del momento en que el pasado, representado por una pareja de militantes perseguidos y torturados (Leonora Balcarce y Luciano Cáceres), comienza a ser presenciado “en vivo” por ambos hermanos.
Ambos espacios disímiles se fusionan, haciendo todo el ruido posible, cuando cierto médico torturador de los ’70, reencarnado, amenaza con picanear a su propia hija, practicándole el submarino en la bañadera familiar, mientras despotrica contra “zurdos” y “bolches”. Es como querer cruzar Recuerdo de la muerte y la historia del doctor Bergés con copias de segunda de The Ring y El juego del miedo, entre hermosas postales patagónicas de exportación.
Por Horacio Bernades


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