Todos los ladronzuelos del barrio de Colinwood, en Cleveland, sueñan con el crimen perfecto. En el "dialecto" local lo llaman un "Bellini", un trabajo con un botín tan jugoso, pero a la vez tan fácil de ejecutar, que hasta el más grande de los imbéciles, con la información adecuada, podría ll ... Leer más
Todos los ladronzuelos del barrio de Colinwood, en Cleveland, sueñan con el crimen perfecto. En el "dialecto" local lo llaman un "Bellini", un trabajo con un botín tan jugoso, pero a la vez tan fácil de ejecutar, que hasta el más grande de los imbéciles, con la información adecuada, podría llevarlo a cabo. Cosimo, el "cerebro" de la operación, sólo necesita un hombre que necesite tanto los 5.000 dólares que está dispuesto a ofrecer, que no dude en pasar de uno a tres años en la cárcel por el delito por el que se ha de juzgar a Cosimo.
| Género | Comedia |
|---|---|
| Título Original | Welcome to Collinwood |
| Director | Joe Russo, Anthony Russo |
| Protagonistas | William H. Macy, Sam Rockwell, Patricia Clarkson, Luis Guzmán, Gabrielle Union, Jennifer Esposito, Isaiah Washington, Michael Jeter, George Clooney |
| Año de producción | 2002 |
| Duración | 86 minutos. |
| Productor | George Clooney |
| Guionista | Joe Russo, Anthony Russo |
| Música | Mark Mothersbaugh |
| País | Estados Unidos · Alemania |
| Calificación de la comunidad | ![]() Calificación media basada en 7 personas |
| Calificación de la prensa | ![]() Calificación media basada en 1 críticos |
| Ultima modificación | littlemissunshine |
Quien no haya visto el original -"Los desconocidos de siempre", 1956)- difícilmente podría imaginar que esta desabrida historia en torno de las desventuras de una improvisada pandilla de rateros de cuarta categoría está basada sobre la que muchos consideran la obra cumbre de la llamada "commedia all´italiana". La referencia es inevitable -y ta ... Leer más Quien no haya visto el original -"Los desconocidos de siempre", 1956)- difícilmente podría imaginar que esta desabrida historia en torno de las desventuras de una improvisada pandilla de rateros de cuarta categoría está basada sobre la que muchos consideran la obra cumbre de la llamada "commedia all´italiana". La referencia es inevitable -y también la comparación, por muy odiosa que parezca- no sólo porque el film de Mario Monicelli es un clásico que perdura en la memoria colectiva sino porque la adaptación, aun con las forzosas libertades que ha debido tomarse, sigue bastante de cerca la historia original, quizá sin advertir que la realidad y los personajes sobre los que aquélla estaba construida reflejaban una circunstancia, una cultura, un espíritu y un humor inequívocamente italianos.
Los hermanos Anthony y Joe Russo eligieron un escenario que conocen bien -el barrio de Collinwood, en Cleveland, su ciudad natal- y una época incierta -entre los años sesenta y la actualidad- para volver a contar el cuento de los ladrones chapuceros que planean y llevan a cabo su gran golpe a la manera clásica de los boqueteros, un modus operandi que, dicho sea de paso, había puesto de moda "Rififi", el policial francés que Monicelli parodiaba.
Pocos rastros
Que en el traslado se hayan perdido unos cuantos de esos gags memorables que llevaban la marca registrada de Age y Scarpelli es lamentable, aunque tal mutilación podía preverse dado el cambio de ambiente; lo malo es que no se haya encontrado la manera de remediar ese déficit humorístico. También cabía imaginarse que un capítulo entero tan intransferible como el de la bella siciliana clausurada en casa bajo la celosa tutela de su hermano (la deslumbrante irrupción en el cine de Claudia Cardinale) iba a exigir modificaciones sustanciales; lo malo es que la poda y el retoque lo desdibujaron por completo hasta volverlo casi superfluo.
En el traslado también se perdió todo rastro de la resonancia social de la película (que al fin y al cabo hablaba de un grupo de excluidos empeñados en esquivar su destino miserable) y del tono ligeramente melancólico que traían consigo esos personajes desdichados y su aventura destinada al fracaso.
A los guionistas los entusiasmó sobre todo la pintura de esos tipos estrafalarios y enternecedores que hicieron inolvidables Vittorio Gassman, Marcello Mastroianni, Renato Salvatori, Totó, Claudia Cardinale, Memmo Carotenuto y compañía (cómo no recordar al desdentado Capannelle de Carlo Pisacane y al siciliano de Tiberio Murgia). Contaron para ello con un elenco excelente que defiende sus partes con empeño y oficio y que tiene sus picos de gracia en el desempeño de Sam Rockwell y en la breve contribución de George Clooney, también productor del film con Steven Soderbergh.
La producción está bien atendida en materia de ambientación, fotografía y banda sonora (tanto la música original de Mark Modersbaugh como las dos maravillosas canciones de Paolo Conte que abren y cierran el film). El ritmo, en cambio, decae en más de un momento, sobre todo en las zonas en que la atención está puesta sobre la descripción de tipos y se descuida el avance del enredo. Y la chispa de gracia nunca termina de encenderse del todo.
Justo es reconocer que hubo otra remake anterior -"Crackers", con la prestigiosa firma de Louis Malle-, que resultó un verdadero desastre. "Bienvenidos a Collinwood" no lo es, y hasta puede despertar cierta simpatía, pero al cabo deja en el espectador una irremediablemente sensación de insipidez.
Fernando López


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