Historias que se entrecruzan sobre el amor, el perdón y la redención en distintos lugares y momentos. Mariana, una muchacha de 16 años intenta reconstruir la vida destruida de sus padres en un pueblo fronterizo mexicano. Silvia es una mujer que vive en Portland que emprende un arduo desafío para ... Leer más
Historias que se entrecruzan sobre el amor, el perdón y la redención en distintos lugares y momentos. Mariana, una muchacha de 16 años intenta reconstruir la vida destruida de sus padres en un pueblo fronterizo mexicano. Silvia es una mujer que vive en Portland que emprende un arduo desafío para lograr su redención de un pecado del pasado. Gina y Nick es una pareja que debe hacer frente a un amor clandestino. María es una jovencita que ayuda a sus padres a descubrir el perdón.
| Género | Drama |
|---|---|
| Título Original | The Burning Plain |
| Director | Guillermo Arriaga |
| Protagonistas | Charlize Theron, Kim Basinger, John Corbett, Jennifer Lawrence, Danny Pino, Joaquim De Almeida, Tessa Ia, Martin Papazian, Diego J. Torres |
| Año de producción | 2008 |
| Duración | 111 minutos. |
| MPAA rating | R - Restringido. Los chicos menores de 17 años deben estar acompañados por sus padres o por un adulto |
| Productor | Walter F. Parkes, Laurie MacDonald |
| Guionista | Guillermo Arriaga |
| Música | Hans Zimmer, Omar Rodríguez-López |
| País | Estados Unidos · Argentina |
| Calificación de la comunidad | ![]() Calificación media basada en 155 personas |
| Calificación de la prensa | ![]() Calificación media basada en 7 críticos |
| Ultima modificación | la vieja (Hace 5 meses) |
Camino a la redención es el debut como director de largometrajes del multipremiado guionista Guillermo Arriaga, y cualquiera que haya visto su trabajo como escritor podrá detectar las influencias de quien fuera su socio en el pasado, Alejandro González-Iñárritu. Tras la separación de esta exitosa dupla responsable de films como Amores Perros, ... Leer más Camino a la redención es el debut como director de largometrajes del multipremiado guionista Guillermo Arriaga, y cualquiera que haya visto su trabajo como escritor podrá detectar las influencias de quien fuera su socio en el pasado, Alejandro González-Iñárritu. Tras la separación de esta exitosa dupla responsable de films como Amores Perros, 21 gramos y Babel, Arriaga se lanzó detrás de las cámaras para dirigir esta historia protagonizada por Charlize Theron y Kim Basinger.
El sello de sus trabajos pasados está presente en el estilo narrativo, haciendo un uso constante de las idas y venidas temporales para que luego el espectador arme el relato por cuenta propia.
Hay entonces tres partes de una misma historia.
Sylvia -Charlize Theron- es una mujer desencantada con la vida y con una clara dificultad para establecer vínculos afectivos. No sabemos lo que le ha sucedido en el pasado, pero claramente carga con una historia turbia. Su vida da un vuelco fenomenal cuando un buen día aparece un mexicano que le trae a una niña de unos 15 años, asegurándole que es su hija y que el padre está agonizando en un hospital.
Paralelamente está la historia de Mariana -Jennifer Lawrence-, una joven de 16 años que comprueba cómo su madre, Gina -Kim Basinger-, engaña a su padre, quien suele ausentarse del hogar por obligaciones laborales. Gina ha encontrado en Nick a un amante cariñoso y atento, alguien que realmente la hace sentir bella y querida. Ambos tienen un escondite en medio de la ruta en donde llevan a cabo los encuentros amorosos, lugar que es descubierto por Mariana.
Y por último, tenemos nuevamente a Mariana, pero un tiempo después, una vez que tanto Gina como Nick han muerto en un accidente. El fallecimiento de los dos dejó al desnudo el engaño no sólo de la madre de Mariana, sino también el del padre de Santiago, un joven adolescente. Mientras ambas familias se declaran el odio mutuo, Santiago y Mariana comienzan una relación a escondidas, primero amistosa y luego amorosa.
Estas tres porciones temporales servirán como pasado y presente con el estilo que Arriaga ha demostrado en sus guiones.
El film es bueno sin sobresalir. El director apela a un recurso que ya le ha dado resultados a sus textos, aunque no por ello es menos elogioso el buen manejo para mantener la intriga y el misterio a medida que pasan los minutos. Charlize Theron reafirma su status de gran actriz, abandonando una vez más la pose de femme fatale, que para ella sería mucho más fácil. Es muy interesante el trabajo de Jennifer Lawrence, una cara que evidentemente veremos más seguido en la pantalla gigante.
No creo que quede mucho más por decir de una película que es correcta y cumple con el espectador, aunque sin dudas no estamos hablando de un hito del cine. Sin embargo, vale la pena aclarar que, si se tiene en cuenta que es un debut para el director, el futuro se presenta más que promisorio.
Camino a la redención es como un rompecabezas: historias y personajes se suceden sin conexión aparente, deliberadamente desarticulados para azuzar el espíritu detectivesco del espectador, que sabe desde el principio que todos esos elementos dispersos terminarán componiendo un cuadro -una historia- sólo al final, cuando todas las piezas encaje ... Leer más Camino a la redención es como un rompecabezas: historias y personajes se suceden sin conexión aparente, deliberadamente desarticulados para azuzar el espíritu detectivesco del espectador, que sabe desde el principio que todos esos elementos dispersos terminarán componiendo un cuadro -una historia- sólo al final, cuando todas las piezas encajen. A Guillermo Arriaga -guionista de films de González Iñárritu y ahora director- le gusta trabajar sobre esas narraciones fracturadas. Suele mostrar primero los efectos para después ir descubriendo las causas, lo que hace que sus ficciones avancen y retrocedan en el tiempo y salten de un lugar a otro, un ejercicio que puede ser unas veces intrigante y otras veces fatigoso o estéril.
Aquí hay algo de todo eso. El film empieza con un gran impacto: en medio de la llanura de Nuevo México una explosión hace volar por los aires el trailer que una pareja adúltera (él mexicano, ella norteamericana) usaba para sus citas. La intensidad de la pasión está a la vista: debieron emplear un cuchillo para separar los cuerpos, dice uno de los hijos del muerto. El muchacho se interesará después por la hija de la mujer, lo que abre otra vía de conflictos. Hay más: está la bella dueña de un restaurante de Oregon (seguida siempre de cerca por un desconocido de rasgos latinos), que revela con su ansiedad, su promiscuidad sexual y sus prácticas de autoflagelación el secreto malestar que la abruma. El desconocido trae consigo otra subtrama, que también incluye un accidente, en este caso aéreo. Los cambios de época apenas se perciben en un par de autos: uno trae GPS, otro es un modelo antiguo.
Cuál es el nexo que une las piezas es algo que Arriaga demora en revelar, aunque la intriga vaya desvaneciéndose de a poco después de los primeros 40 minutos de idas y venidas en el tiempo y el espacio mientras se sigue la relación de los dos jovencitos, las andanzas de la mujer de turbio pasado y el drama de los amantes carbonizados. La muy laboriosa (y gratuita) construcción y los trucos de Arriaga apenas disimulan los tintes telenovelescos de una historia más bien trillada. Lo mejor está en las atractivas imágenes de Robert Elswitt y en el empeño que ponen las actrices (Lawrence, Basinger y Theron, en ese orden) para contagiar alguna emoción.
Fernando López
La sobrevalorada Charlize Theron —una bella modelo que Hollywood decidió que era una buena actriz cuando engordó para protagonizar “Monster”— es una de las productoras de “CAMINO A LA REDENCION”, que contó con Guillermo Arriaga en la dirección y guión, quien aporta el cartel que ganó como el guionista de “Amores perros”.
Pe ... Leer más La sobrevalorada Charlize Theron —una bella modelo que Hollywood decidió que era una buena actriz cuando engordó para protagonizar “Monster”— es una de las productoras de “CAMINO A LA REDENCION”, que contó con Guillermo Arriaga en la dirección y guión, quien aporta el cartel que ganó como el guionista de “Amores perros”.
Pero “Camino...” no sólo no transcurre en el cosmopolita D.F. —sino que en las rurales zonas fronterizas entre México y EE.UU.—; además, carece de la intensa atmósfera de tragedia y la tensión que convirtió esa película mexicana en un referente ineludible del cine actual.
“Camino...” comienza con una explosión en medio de un semidesértico paraje, que destruye totalmente una casa rodante. Luego continúa en un pueblo con mar (como diría Sabina), donde una mujer, Sylvia (Theron), se levanta de la cama y despierta a su ocasional galán. Una amiga la recoge para llevarla al restorán donde ella es la gerenta.
De allí en adelante el filme se organiza en torno a tres historias, dos de ellas separadas en el tiempo de la otra. Así, mientras Sylvia es una taciturna candidata a una clínica de rehabilitación por adicción al sexo (tan de moda en Hollywood), en otro lado, Santiago, un fumigador que vive con su hija preadolescente, sufre un accidente en su avioneta. La tercera historia viene desde un raconto y la protagonizan Gina (Kim Basinger), madre de 4 hijos casada con un camionero, y Nick (Joaquim de Almeyda), un chicano casado con dos hijos. Ambos son amantes furtivos y desencadenarán un drama de proporciones trascendentes cuando la hija mayor de ella los descubra.
Con aspiraciones de película indie (o sea, independiente, o sea, ondera), “Camino...” se deja ver con interés aunque no logra traspasar al espectador la pequeña tragedia que quiere contar. Es más bien una drama en sordina donde —y se agradece— no hay ni palabras ni sonidos demás.
Tópicos (según el Diccionario de la Lengua de la Real Academia Española): “Lugar común que la retórica antigua convirtió en fórmulas o clichés fijos y admitidos en esquemas formales o conceptuales de que se sirvieron los escritores con frecuencia”. El cine del guionista mexicano Guillermo Arriaga es un cine de tópicos, de fórmulas, de ... Leer más Tópicos (según el Diccionario de la Lengua de la Real Academia Española): “Lugar común que la retórica antigua convirtió en fórmulas o clichés fijos y admitidos en esquemas formales o conceptuales de que se sirvieron los escritores con frecuencia”. El cine del guionista mexicano Guillermo Arriaga es un cine de tópicos, de fórmulas, de lugares comunes. Y su primera película como director, The Burning Plain (rebautizada para su estreno local como Camino a la redención), no hace sino confirmarlo.
La trilogía integrada por Amores perros, 21 gramos y Babel había llamado la atención sobre su director, Alejandro González Iñárritu, pero también sobre su guionista, Arriaga. Que Arriaga haya decidido probarse como realizador, después de su promocionada pelea con González Iñárritu sobre la autoría de esas películas, puede interpretarse como una necesidad de ratificar quién era el verdadero autor detrás de esos títulos. Y Camino a la redención viene a ser una suerte de “Arriaga de manual”, con todos y cada uno de los tópicos de esas películas anteriores condensados en ella.
En primer lugar está la estructura coral, de puzzle, el cruce deliberado de distintas historias y personajes, e incluso diferentes tiempos narrativos, que inevitablemente van a terminar convergiendo en un mismo punto, hasta terminar atados por un moño. Aquí hay, por un lado, en la fría Portland, una mujer misteriosa (Charlize Theron), con una severa tendencia autodestructiva; en el cálido desierto de Nuevo México, a su vez, una ama de casa (Kim Basinger), esposa insatisfecha de un camionero, madre de tres hijos, vive una apasionada historia de amor con un trabajador mexicano (a cargo de un portugués auténtico, Joaquim de Almeida), hasta que ambos mueren incinerados en su lecho, en pleno acto sexual.
Algunos indicios van dando la pauta de que esas historias no comparten necesariamente la misma época, que además del paisaje las separan algunos pocos años. Hay otras historias imbricadas en esas dos –la de una pareja de adolescentes que intenta conocer a sus respectivos padres después de muertos; la de una niña mexicana a punto de quedar huérfana– y su mera enumeración ya da una idea del luctuoso tipo de material del que se nutre Camino a la redención.
Como es habitual en la obra de Arriaga, sus personajes sufren, y mucho. No han pasado cinco minutos de película y la enigmática come-hombres que compone Theron ya se está lacerando su entrepierna. Al personaje de Basinger no le va mejor: no sólo muere abrasada por un fuego purificador; antes tuvo tiempo hablar del trauma de su cáncer y de exponerle a su amante la cruda cicatriz que dejó en su pecho. Y basta con que la inocente niña mexicana cocine alegremente unas tortillas para intuir que su padre, que la sobrevuela en una avioneta, no tardará en estrellarse. Siempre hay algún castigo a mano para las mujeres en el cine de Arriaga.
Y está el tema de la culpa, que explicita aún más el título local de The Burning Plain. Toda la película no es sino un camino hacia la redención, una suerte de sermón de las planicies pronunciado por un deus ex machina y dirigido a los infieles, a los pecadores, a aquellos que no han aprendido a amarse los unos a los otros y que solamente podrán expiar sus faltas después de haber atravesado las pruebas más terribles de este mundo. Amén.
Por Luciano Monteagudo


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Muy Buena
re buena... tengan paciencia al principio hasta que se plantee la historia... es excelente con unas actuaciones buenisimas. Te atrapa ...