Las vidas de dos hombres del Ulster, un asesino y el hermano del hombre al que el primero mató, están a punto de cruzase. Desde 1975 ambos han temido el encuentro. Alistair sabe que no puede pedir perdón, Joe que es incapaz de darlo. Pero cuando, de casualidad, se conocen algo extraordinario suce ... Leer más
Las vidas de dos hombres del Ulster, un asesino y el hermano del hombre al que el primero mató, están a punto de cruzase. Desde 1975 ambos han temido el encuentro. Alistair sabe que no puede pedir perdón, Joe que es incapaz de darlo. Pero cuando, de casualidad, se conocen algo extraordinario sucede, algo que cambiará sus vidas para siempre. Escrita por Guy Hibbert (Omagh) y dirigida por el alemán Oliver Hirschbiegel (El hundimiento). Un drama premiado en Cannes.
| Género | Policial, Drama, Suspenso |
|---|---|
| Título Original | Five Minutes of Heaven |
| Director | Oliver Hirschbiegel |
| Protagonistas | Liam Neeson, Anamaria Marinca, Conor MacNeill, James Nesbitt |
| Año de producción | 2009 |
| Duración | 89 minutos. |
| Guionista | Guy Hibbert |
| País | Irlanda |
| Calificación de la comunidad | ![]() Calificación media basada en 87 personas |
| Calificación de la prensa | ![]() Calificación media basada en 2 críticos |
| Ultima modificación | la vieja (Hace un año) |
Nuestra Crítica
Sunday, bloody sunday
Basada parcialmente en hechos reales, Cinco Minutos de Gloria (inexacta traducción de Five Minutes of Heaven, 2009), explora las secuelas de un conflicto religioso ocurrido hace más de treinta años. En su segunda incursión fuera de su Alemania natal, el director Oliver Hirschbiegel se recupera del fracas ... Leer más Nuestra Crítica
Sunday, bloody sunday
Basada parcialmente en hechos reales, Cinco Minutos de Gloria (inexacta traducción de Five Minutes of Heaven, 2009), explora las secuelas de un conflicto religioso ocurrido hace más de treinta años. En su segunda incursión fuera de su Alemania natal, el director Oliver Hirschbiegel se recupera del fracaso de Los invasores y trabaja a la perfección los tiempos cinematográficos apoyado en los enormes labores de Liam Neeson y James Nesbitt.
Oliver Hirchbiegel es un director al que le encanta sacar el bisturí con lente que es su cámara cinematográfica y hurgar en las profundidades del ser humano, sus motivaciones... y contradicciones internas. 'El hundimiento' fue un ejercicio sobrecogedor de análisis psicológico plasmado en celuloide y su 'Invasión', aunque en menor medida y muy ... Leer más Oliver Hirchbiegel es un director al que le encanta sacar el bisturí con lente que es su cámara cinematográfica y hurgar en las profundidades del ser humano, sus motivaciones... y contradicciones internas. 'El hundimiento' fue un ejercicio sobrecogedor de análisis psicológico plasmado en celuloide y su 'Invasión', aunque en menor medida y muy aguada por las circunstancias externas, también lo era.
En la cinta que nos ocupa, enfrenta a los actores Liam Neeson y James Nessbitt en un dilema imposible; en pleno conflicto, el personaje de Neeson, Alistair Little, mata al hermano de un entonces niño de 12 años llamado Joe Griffen. Veinticinco años después, son reunidos por un programa de Televisión en una reunión de imprevisibles consecuencias.
En el primer tercio de la película se nos cuenta las circunstancias que motivan las emociones enfrentadas de ambos personajes. Es sin duda la mejor parte de la propuesta, por su ritmo, su narrativa, y las interpretaciones de los jóvenes protagonistas. A partir de ahí, la película se desinfla de forma brusca y nos lleva por derroteros mucho más aburridos y carentes de interés. Largos monólogos, primeros planos, y un gran, gran, error.
Y ese error no es otro que no saber construir de forma acertada las personalidades de sus protagonistas, especialmente en el caso del traumatizado y marcado Joe Griffen, un personaje que resulta antipático e histérico más que conmovedor, y con una actitud de la que resulta difícil sentir empatía. La interpretación de Nessbitt es demasiado forzada y exagerada, y contribuye a esa sensación.
Por otro lado, el contrapunto encarnado por Liam Neeson (Este actor tampoco está en este caso demasiado brillante, con una interpretación excesivamente gélida), demasiado contenido y sin emociones palpables desde el Palco de Butacas.
La película, a partir del momento de la mencionada reunión, empieza a girar sobre si misma, y todas las buenas trazas que prometía al principio de su metraje se tornan en resultados que hacen que el espectador se abstraiga de lo que se le cuenta y aparezca el tan terrible tedio.
Una pena, una verdadera pena, que tan interesante tema de tan hondo calado y, por qué no decirlo, de eterna actualidad, no haya sido bien llevado a puerto, y más viniendo de Oliver Hirchbiegel, un director que sabe ser un gran capitán.


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