Dan es un soldado que ha sido apartado del ejécito recientemente. Para escapar de su propia vida y de sus amigos, se refugia en el alcohol. Su novia Nicole, sin darse cuenta del estado de degradación de su relación, no encuentra el camino correcto para acercarse a Dan. Al mismo tiempo, Gaëlle bu ... Leer más
Dan es un soldado que ha sido apartado del ejécito recientemente. Para escapar de su propia vida y de sus amigos, se refugia en el alcohol. Su novia Nicole, sin darse cuenta del estado de degradación de su relación, no encuentra el camino correcto para acercarse a Dan. Al mismo tiempo, Gaëlle busca de manera desesperada y sin éxito el amor. Su hermano Thierry, un agente inmobiliario, se siente muy atraído por su compañera de trabajo, Charlotte. Al igual que todos ellos, Lionel, que reparte su vida entre su padre enfermo y un trabajo como barman, intenta combatir su soledad.
| Género | Drama, Romance |
|---|---|
| Título Original | Coeurs (Petites peurs partagées) |
| Director | Alain Resnais |
| Protagonistas | Laura Morante, Lambert Wilson, André Dussollier, Pierre Arditi, Sabine Azéma |
| Año de producción | 2006 |
| Duración | 120 minutos. |
| Productor | Bruno Pésery |
| Guionista | Jean-Michel Ribes, Alan Ayckbourn |
| País | Francia · Italia |
| Calificación de la comunidad | ![]() Calificación media basada en 46 personas |
| Calificación de la prensa | ![]() Calificación media basada en 1 críticos |
| Ultima modificación | jev233 (Hace 8 meses) |
Resnais puro. Con la elegancia formal que es su sello. Con el ánimo amable y burbujeante que le permite abordar con ligereza de comedia los temas más serios. Con la inteligencia que le hace ver lo que hay por debajo de la pequeña aventura cotidiana. Con el interés puesto en los seres humanos, su soledad y sus conductas y en los vínculos que la ... Leer más Resnais puro. Con la elegancia formal que es su sello. Con el ánimo amable y burbujeante que le permite abordar con ligereza de comedia los temas más serios. Con la inteligencia que le hace ver lo que hay por debajo de la pequeña aventura cotidiana. Con el interés puesto en los seres humanos, su soledad y sus conductas y en los vínculos que laboriosamente tienden entre ellos.
Como en sus últimos films, el tono es el de la comedia de costumbres: seis personajes ligados, generalmente de dos en dos, por la circunstancia y, entre todos, por la íntima necesidad de escapar de la soledad. Como en Mi tío de América -título del que trae más de una reminiscencia, incluso en su concepción escénica-, propone un estudio de comportamientos, aunque ya no con el ojo examinador del científico que estudia los hábitos de los cobayos para establecer paralelos con los humanos, sino con la vista puesta en sus semejantes, sobre los que echa la mirada conmovida de alguien que conoce la canción y por eso los ama y los entiende. Y si la música no asume esta vez un papel protagónico, su presencia se hace sentir en el montaje, que fluye como una melodía sobre un ritmo preciso y constante.
Raro encanto
Cierto eco de Conozco la canción asoma en el primer acercamiento a los personajes: a pesar de la crisis por la que atraviesan, Nicole (Laura Morante) y Dan (Lambert Wilson) están buscando departamento. Quien los atiende es Thierry (André Dussolier), un agente inmobiliario soltero que vive con una hermana menor (Isabelle Carré), eterna y frustrada buscadora de pareja en los avisos clasificados. Thierry está secretamente enamorado de su compañera de trabajo, Charlotte (Sabine Azema), devota, catequizadora y tan dispuesta a ayudar al prójimo como para hacerse cargo del cuidado de un anciano irascible y atrevido y aplicarle un tratamiento que guarda muy en secreto. El hijo viudo del cascarrabias es Lionel (Pierre Arditi), el paciente barman de hotel que recibe las confesiones de Dan y cierra un círculo que sufrirá diversas transformaciones.
Encuentros y desencuentros, a veces cómicos, a veces grotescos, se suceden bajo la mirada lúcida y enternecida de Resnais. Increíblemente, estos personajes tan franceses provienen de un original británico, lo que habla del gran trabajo desarrollado por Jean-Michel Ribes sobre la pieza de Alan Ayckbourn. Con gracia y fantasía, Resnais acentúa en la puesta el origen teatral: la admirable primera secuencia (un vuelo de la cámara sobre París que se detiene en la visión cenital de un escenario) es bien ilustrativa. Lo subraya con la nieve que cae continuamente, incluso en algún espacio interior, y que sirve de separador entre escena y escena.
Todo este andamiaje deliciosamente sostenido por un grupo de actores que funciona como una orquesta aceitadísima vuelve encantadoras las poco más de cincuenta escenas que conforman el relato. Un encanto de verdad raro, ya que el film no oculta que de lo que se está hablando es de la soledad (o mejor: del miedo a sufrirla) y que en torno de ella giran otras sombras: la tristeza, la separación, la declinación física, la muerte.
Si Corazone s -título más que apropiado- logra ese milagro es porque la mirada sabia y tierna de Resnais amortigua la melancolía y porque de algún modo el viejo maestro francés logra transmitir a las imágenes el profundo placer que ha sentido al crearlas.
Fernando López


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