Isabel Walker es una típica joven californiana recién llegada a la Ciudad de la Luz para visitar a su hermana embarazada, Roxeanne. Una poeta siniestramente romántica, Roxy acaba de terminar su relación con su sinvergüenza esposo, Charles-Henri de Persand, y parece que se encaminan a un inminen ... Leer más
Isabel Walker es una típica joven californiana recién llegada a la Ciudad de la Luz para visitar a su hermana embarazada, Roxeanne. Una poeta siniestramente romántica, Roxy acaba de terminar su relación con su sinvergüenza esposo, Charles-Henri de Persand, y parece que se encaminan a un inminente divorcio. Mientras tanto, Isabel se involuvra en una relación amorosa con un diplomático francés casado, quien resulta ser tío del futuro ex esposo de Roxy. Una vez que se desata el escándalo, el idealismo estadounidense y el irreprimible carácter de las hermanas Walker se estrella contra la sofisticación y el obstinado racionalismo de la familia Persand. Las relaciones entre las dos familias se tornan más complicadas cuando descubren que una pintura, propiedad de Roxy, vale millones de dólares.
| Género | Comedia, Drama, Romance |
|---|---|
| Título Original | Le Divorce |
| Director | James Ivory |
| Protagonistas | Kate Hudson, Naomi Watts, Glenn Close, Thomas Lennon, Romain Duris, Bebe Neuwirth, Stockard Channing, Matthew Modine, Leslie Caron, Melvil Poupaud, Nathalie Richard, Daniel Mesguich, Jean-Marc Barr, Stephen Fry, Thierry Lhermitte, Samuel Labarthe |
| Año de producción | 2003 |
| Duración | 117 minutos. |
| MPAA rating | PG-13 - Aviso para los padres. Este material puede ser inapropiado para niños menores de 13 años |
| Productor | Ismail Merchant |
| Guionista | Ruth Prawer Jhabvala, Diane Johnson |
| Música | Richard Robbins |
| País | Estados Unidos · Francia |
| Calificación de la comunidad | ![]() Calificación media basada en 88 personas |
| Calificación de la prensa | ![]() Calificación media basada en 1 críticos |
| Ultima modificación | jev233 (Hace un año) |
Más aún que los refinados dramas de época y que las escrupulosas puestas en escena que se asocian automáticamente con su nombre, el rasgo invariable que despunta en el cine de James Ivory es la voluntad de observar los contrastes entre culturas y de confrontar diferentes modos de vida. En ese sentido, pues, la mayor novedad de "Divorcio a la fr ... Leer más Más aún que los refinados dramas de época y que las escrupulosas puestas en escena que se asocian automáticamente con su nombre, el rasgo invariable que despunta en el cine de James Ivory es la voluntad de observar los contrastes entre culturas y de confrontar diferentes modos de vida. En ese sentido, pues, la mayor novedad de "Divorcio a la francesa" reside no tanto en su tema o en su ambientación contemporánea como en la ligereza jovial de su tono y en la mezcla de ironía y malicia que pone en juego para examinar el contradictorio sentimiento de atracción y rechazo que rige las relaciones entre los Estados Unidos y Francia.
Ambiente familiar
Por estar bien familiarizado con el asunto y el ambiente (ha pasado buena parte de su vida en París), se comprende que Ivory haya encontrado un estimulante punto de partida en la novela de Diane Johnson. La escritora obtuvo un arrollador éxito en los Estados Unidos con este libro en el que volcó su experiencia de norteamericana residente en Francia. Quienes conocen el original, hablan de su punzante mordacidad. Ivory -y su insustituible equipo de colaboradores: el productor Ismail Merchant, la libretista Ruth Praewer Jhabvala- eligen una mirada más comprensiva y risueña para oponer la sofisticación francesa al pragmatismo norteamericano, aunque en sus apuntes descriptivos de la conducta de unos y otros abunde la ironía crítica. Ivory está más cerca de la sutileza que de la ferocidad; prefiere la sonrisa zumbona a la carcajada franca.
La historia gira en torno de la "guerra" que se desata entre dos familias -una norteamericana, la otra francesa-, a causa de un divorcio. Comienza con la llegada a París de Isabel, una joven californiana que se propone asistir a su hermana mayor, Roxy, a punto de tener su segundo hijo. Llega en el peor momento, justo cuando el marido -francés y de familia encopetada- la abandona por una opulenta rusa y quiere iniciar los trámites de divorcio. Roxy no sólo se topa con una separación a la fuerza y con una suegra elegantemente dominante sino con la ley francesa, que favorece a su ex en casi todo, incluido un cuadro de propiedad de la familia que la muchacha trajo consigo desde Santa Barbara y que, ahora se sospecha, podría ser obra de Georges de La Tour y cotizarse en millones. Motivos más que suficientes para que el resto de los suyos -papá, mamá y un hermano muy preocupado por tal cotización- vuelen a París.
Marido abandonado
Unos cuantos personajes más -algunos tan prescindibles como el marido abandonado por la rusa y causante de una tragedia que quiebra el tono ligero del relato- se mezclan en el enredo. La presencia de Isabel aporta algunos elementos para subrayar los contrastes: mientras desempeña curiosas tareas para norteamericanos expatriados, explora el mito romántico de París viviendo aventuras con varios franceses, entre ellos el tío político de Roxy, un galán maduro que suele inaugurar sus affaires obsequiando una cartera de Hermès (la fidelidad a esa marca es la única que conoce, dicen por ahí) y clausurarlas con el regalo de un pañuelo.
Terrenos diversos
Las diferencias saltan a la vista y se verifican en terrenos diversos: mientras para unos el adulterio es pecado grave, para otros no pasa de una travesura perdonable; temas como la sexualidad son tabúes para los visitantes y motivo de bromas para los locales; a la inversa, están los que jamás hablan de dinero y los que parecen no preocuparse por otra cosa.
"El divorcio" no se propone exámenes a fondo; sólo se divierte exponiendo esas diferencias (muchas responden a estereotipos arraigados a uno y otro lado del Atlántico), y a lo sumo las propone como tema de debate. Pero, excepción hecha de un par de situaciones que alteran el equilibrio narrativo, el film conserva su ánimo juguetón y benevolente.
California
Un cierto homenaje a viejas comedias ambientadas en una París reproducida en California se desprende no sólo de la presencia de Leslie Caron (la mismísima "Gigi") en el papel de la orgullosa aristócrata a quien todos obedecen, sino en la sofisticación de ambientes y vestuarios y la reminiscencia del Technicolor que traen las imágenes.
En el numeroso y brillante elenco franco-norteamericano algunos (Hudson, Watts, Lhermitte, Caron, Channing) se lucen especialmente porque sus papeles se lo permiten. Otros (Close, Fry, Duris, Neuwirth) porque saben cómo sacarle jugo a cualquier personaje, por breve que sea.
Fernando López


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