Un cantante de bares, casamientos y fiestas que hace covers de Serge Gainsbourg, entre otros célebres 'chansonniers' se enamora de una agente de bienes raíces. Entabla una relación que empieza como sexual pero luego se transforma en platónica.
| Género | Drama, Musical, Romance |
|---|---|
| Título Original | Quand J'étais Chanteur |
| Director | Xavier Giannoli |
| Protagonistas | Gérard Depardieu, Cécile De France, Mathieu Amalric, Alain Chanone, Camille De Pazzis, Christophe, Patrick Pineau, Christine Citti, Jean-Pierre Gos |
| Año de producción | 2006 |
| Duración | 112 minutos. |
| Guionista | Xavier Giannoli |
| País | Francia |
| Calificación de la comunidad | ![]() Calificación media basada en 65 personas |
| Calificación de la prensa | ![]() Calificación media basada en 1 críticos |
| Ultima modificación | la vieja (Hace 7 meses) |
En el negocio del cine suele definirse a un film concebido en función del regocijo y del disfrute, muchas veces ligero, del público como un crowd-pleaser. Ese término (que seguramente sonará elogioso para un productor o un distribuidor, pero alarmante para cierta crítica intelectual que suele ver en ese tipo de productos un aire demasiado dem ... Leer más En el negocio del cine suele definirse a un film concebido en función del regocijo y del disfrute, muchas veces ligero, del público como un crowd-pleaser. Ese término (que seguramente sonará elogioso para un productor o un distribuidor, pero alarmante para cierta crítica intelectual que suele ver en ese tipo de productos un aire demasiado demagógico y concesivo) le calza a la perfección a este largometraje escrito y dirigido por Xavier Giannoli que tuvo una calurosa première mundial en la competencia oficial del Festival de Cannes de 2006.
Recursos bien combinados
En todo caso, la distinción principal que habría que hacer -como en todas las áreas de la producción artística- es con qué armas está pensado y construido cada crowd-pleaser. En esos términos de análisis, El cantante es una sabia e ingeniosa combinación de recursos genuinos y honestos de una más que digna apuesta comercial con pretensiones populares.
Gérard Depardieu construye uno de los mejores trabajos de su dilatada carrera en el papel de Alain Moreau, un cantante cincuentón de clásicos temas de la música popular francesa que se gana la vida con patéticos shows en casinos de pueblos, discotecas para solos y solas, geriátricos, convenciones de profesionales y restaurantes. Divorciado de Michèle (Christine Citti), que sigue siendo su fiel manager, este crooner desgastado y excedido de peso mantiene intacto su poder de seducción. Entre sus múltiples y efímeras conquistas aparece Marion (la bella Cécile de France), una conflictuada madre soltera de un niño de seis años que trabaja como empleada en la inmobiliaria de Bruno (Mathieu Amalric), un viejo amigo de Alain. De inmediato se desata en el interior del querible antihéroe del film un deseo obsesivo y un amor desesperado por la joven que revolucionarán su previsible existencia.
Con elementos más cercanos a la comedia que al melodrama, Giannoli -de 35 años, ganador de la Palma de Oro al mejor corto de la edición 1998 de Cannes- construye en su tercer largometraje una historia irresistible en su humor negro y en su espíritu romántico, con un Depardieu inmensamente carismático que no sólo demuestra que puede cantar bien y con mucho sentimiento desde el pegadizo leit-motiv "Quand j étais Chanteur" hasta sus versiones de "Save the Last Dance" y "L anamour", de Serge Gainsbourg, sino que parece haber encontrado aquí, después de bastante tiempo, un papel a la medida de esta etapa madura de su carrera.
Diego Batlle


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