Favorecido por la solidez de un puñado de actores elegidos entre lo más selecto del cine británico y apoyado en una novela de John Le Carré que enlaza la (módica) intriga de un thriller, la denuncia social y una historia de amor sobre el desolador panorama de la pobreza africana, el brasileño Fernando Meirelles sale bastante airoso de este pr ... Leer más Favorecido por la solidez de un puñado de actores elegidos entre lo más selecto del cine británico y apoyado en una novela de John Le Carré que enlaza la (módica) intriga de un thriller, la denuncia social y una historia de amor sobre el desolador panorama de la pobreza africana, el brasileño Fernando Meirelles sale bastante airoso de este primer compromiso internacional, aunque sin exponer en la tarea otra cosa que su profesionalismo.
Este le es suficiente para resolver la complejidad de una estructura narrativa que va y viene entre el pasado y el presente, entre la reconstrucción del intenso vínculo amoroso que unió al protagonista, diplomático británico, con su esposa y el avance de la investigación que él emprende a partir del asesinato de la mujer, en el comienzo mismo del film.
También le alcanza para dotar a la película de cierta vistosidad visual que (como en "Ciudad de Dios") deslumbrará a algunos e irritará a otros: para Meirelles, enamorado del vértigo de los nuevos lenguajes audiovisuales, todo es materia prima para el espectáculo glamoroso, incluso la miseria, la violencia, el hambre y el hacinamiento. Con su pirotecnia formal hecha de cámara en mano, fragmentación, montaje cortante y colores saturados, cree dar con el lenguaje más apropiado para una comunidad global habituada al chisporroteo mediático.
Sin embargo, no es difícil de advertir el efecto banalizador de tanto artificio y tanto fraccionamiento: los personajes pierden espesor, los efectos distraen la atención.
Investigaciones peligrosas
No es ése un dato menor teniendo en cuenta que el propósito que movilizó a Le Carré y que Meirelles recoge es la denuncia de las oscuros procedimientos de que se vale la gran industria farmacéutica para utilizar a la desprotegida población africana como campo de experimentación de sus nuevos productos. Tessa, la esposa del protagonista, ha estado interesándose en el asunto a partir de su experiencia como voluntaria médica en contacto diario con el pueblo de Kenia. Esa investigación ha tenido directa vinculación con su asesinato y con la desaparición de un médico local amigo suyo también involucrado en la pesquisa, según puede inferir el protagonista.
Mientras se dispone a seguir esa investigación hasta el final a pesar de su condición diplomática y de los riesgos que ella implica, el hombre, más enamorado que nunca, recuerda la vida pasada junto a Tessa desde el día en que la muchacha, activista y combativa, irrumpió en una disertación suya para cuestionar la intervención británica en Irak.
La realidad de Kenia, cuyo costado fotogénico Meirelles se empeña en descubrir, es sólo el fondo sobre el que se desarrolla buena parte de la historia: el afán documental parece bastante alejado de los intereses del realizador.
En todo caso -lo dicen algunas breves escenas- su mirada está más próxima a la compasiva y efímera emoción del turista. En cuanto a la intriga, se disipa bastante, dado el hecho de que no hay demasiado misterio en torno de la identidad de los culpables, partícipes de una oscura conspiración.
Aparte del mérito que supone propiciar el debate sobre el tema, el film tiene sus mejores aciertos en lo interpretativo.
La convicción y el compromiso interior puesto en juego por Ralph Fiennes, por ejemplo, vuelven creíble y hasta conmovedor a un personaje cuya transición entre el tipo pasivo, ceremonioso y de bajo perfil y el inquisidor resuelto a jugárselo todo por lealtad a su mujer es, por lo menos, imprecisa. Rachel Weisz, otro puntal de un elenco impecable, derrocha sinceridad y encanto como la impetuosa y sensible Tessa.
Fernando López
El Jardinero Fiel
"Increíble"
"Excelente película, muestra la cruda y triste realidad que vive África, con la que muchos no están familiarizados. "