Década de 1950, el guionista Peter Appleton se ve obligado a huir de Hollywood en el viaje Peter sufre un accidente de coche que lo deja amnésico y es rescatado por los habitantes de un pueblo cercano.
| Género | Drama, Romance |
|---|---|
| Título Original | The Majestic |
| Director | Frank Darabont |
| Protagonistas | Jim Carrey, Martin Landau, Hal Holbrook, Laurie Holden, David Ogden Stiers, Catherine Dent, Bob Balaban, James Whitmore, Gerry Black |
| Año de producción | 2001 |
| Duración | 150 minutos. |
| Guionista | Michael Sloane |
| País | Estados Unidos |
| Calificación de la comunidad | ![]() Calificación media basada en 275 personas |
| Calificación de la prensa | ![]() Calificación media basada en 1 críticos |
| Ultima modificación | la vieja |
Muy en sintonía con lo que se expresa en el film -el cine es ese recinto al que la gente acude para vivir mundos de fantasía y olvidarse de fatigas, penurias y rutinas de la vida diaria-, el realizador Frank Darabont ("Milagros inesperados") nos traslada a un imaginario pueblito de la costa californiana que, a comienzos de los cincuenta, es un pa ... Leer más Muy en sintonía con lo que se expresa en el film -el cine es ese recinto al que la gente acude para vivir mundos de fantasía y olvidarse de fatigas, penurias y rutinas de la vida diaria-, el realizador Frank Darabont ("Milagros inesperados") nos traslada a un imaginario pueblito de la costa californiana que, a comienzos de los cincuenta, es un paraíso de inocencia, concordia y buena voluntad. En Lawson todo el mundo está dispuesto a tender una mano; las disputas, si las hay, duran poco, y la única sombra que se percibe es de tristeza: la comunidad no ha podido recobrarse todavía de la pérdida de sesenta de sus muchachos, caídos en la Segunda Guerra Mundial, aunque por supuesto se enorgullece de haber sido cuna de tantos héroes. El amable pueblito se parece a una de esas pequeñas comunidades de gente decente que a Frank Capra le gustaba oponer a la frialdad y la corrupción de las grandes ciudades. Sólo que han pasado algunos años y que Darabont no es Capra. Eso se nota no sólo en el exceso de metraje (un rasgo típico de Darabont, que debe desconfiar de la importancia de films que no alcanzan las dos horas) sino también en el tono pretencioso y en la falta de ligereza y de convicción. Difícil que el mensaje edificante y la apelación sentimental alcancen algún efecto cuando cuesta creer cada cosa que sucede en pantalla desde el principio. Y no deja de ser una pena porque la idea original (pasando por alto el un poco vetusto recurso de la amnesia) abría caminos interesantes que al film ni se le ocurre explorar.
El hijo devuelto por el mar
En pocas líneas, el cuento gira en torno de la confusión que se genera en Lawson cuando una mañana aparece tendido en la playa uno de aquellos héroes perdidos en la guerra, o por lo menos un tipo que se le parece bastante. En realidad (lo sabemos desde el comienzo) el visitante traído por el mar es un guionista hollywoodense de tercera línea al que la persecución del macartismo ha dejado sin empleo, sin futuro, sin novia... y ahora también sin memoria tras sufrir un accidente de auto.
Lo que sigue es la serie de equívocos que van sumándose para que Peter (el guionista) asuma la identidad de Luke (el soldado desaparecido). Se comprende que casi todos quieran aceptar que el hombre sin memoria es el muchacho a quien todo el mundo amaba, si bien es bastante raro que no se preocupen mucho por averiguar dónde anduvo todos esos años. Por otro lado cabe preguntarse cómo un hijo de ese paraíso de honestidad y rectitud moral es capaz de aceptar honores si no está seguro de ser el merecedor de ellos.
En fin, ocupados como están en amontonar estereotipos y efectos forzados para generar la emoción de la platea (el padre ingenuo y sensible, dueño del antiguo cine del pueblo; el negro pobre, sabio y digno; las escenas que se arman en torno de Luke para sacarlo de la amnesia), Darabont y su libretista no atienden a las incongruencias, ni a las obviedades, ni al chato esquematismo del guión. Confían, parece, en su apelación sentimental. Así, con el regreso de Luke, el pueblo recupera también su abandonada sala de cine (el Majestic del título) y con ella su posibilidad de evasión. Como se ve, hasta una realidad tan idílica es difícil de sobrellevar sin un escape a la fantasía.
Esta curiosa mezcla -benevolencia a lo Capra, nostalgia tipo "Cinema Paradiso" y ánimo crítico como el de cualquier film sobre la caza de brujas en Hollywood, todo ligado por la cuestión de la identidad perdida- resulta, al menos aquí, bastante forzada. Y lo peor es que al final se torna solemne y se carga de mensajes. Un desperdicio de idea, en fin, al que debe sumarse el vano esfuerzo de un elenco -con Jim Carrey a la cabeza- que hace lo que puede por disimular tanto artificio con algo de sincera emoción.
Fernando López


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El Majestic
"Buena"
"Es una pelicula muy bonita. Jim merece mi aplauso al mezclar su comicidad con algo un tanto melodramático. Una historia muy predecible, pero qué es llevado por una bella con los bit de acción de Carrey. DOMINGUERA PERO CON APLAUSOS!"