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Sinopsis

Basada en una historia real. Nathaniel Ayers, es un prodigioso violinista que en su segundo año de conservatorio desarrolló esquizofrenia y acabó viviendo en la calle, en donde fue descubierto por el periodista de Los Angeles Times Steve López. Impresionado por su talento, López escribió una serie de artículos sobre él que lo sacaron del anonimato, creando una relación muy estrecha entre los dos.

Ficha técnica

Género Biográfico, Drama, Música
Título Original The Soloist
Director Joe Wright
Protagonistas Robert Downey Jr., Jamie Foxx, Catherine Keener, Stephen Root, Tom Hollander, Lisa Gay Hamilton, Rachael Harri
Año de producción 2009
Duración 117 minutos.
MPAA rating PG-13 - Aviso para los padres. Este material puede ser inapropiado para niños menores de 13 años
Productor Russ Krasnoff, Gary Foster
Guionista Susannah Grant, Steve Lopez
Música Dario Marianelli
País Reino Unido · Reino Unido Estados Unidos · Estados Unidos Francia
Calificación de la comunidad
(Basada en 611 personas)
Calificación de la prensa
(Basada en 6 críticos)
Ultima modificación Karla.Andrea.Pineda (Hace 5 anos)

Trailer

Críticas de la prensa

El multicine - Antonio G. Armas (España)

El solista, un drama acerca del poder redentor de la música, cuenta la historia del periodista Steve Lopez (Robert Downey Jr.) y de Nathaniel Anthony Ayers (Jamie Foxx), que había sido un prodigio de la música clásica, pero que ahora toca el violín en las calles de Los Ángeles. Mientras Steve Lopez se esfuerza en ayudar al sin techo a recuper ... Leer más El solista, un drama acerca del poder redentor de la música, cuenta la historia del periodista Steve Lopez (Robert Downey Jr.) y de Nathaniel Anthony Ayers (Jamie Foxx), que había sido un prodigio de la música clásica, pero que ahora toca el violín en las calles de Los Ángeles. Mientras Steve Lopez se esfuerza en ayudar al sin techo a recuperar su vida, nace una amistad única que cambiará la vida de ambos.

Una cinta cargada de dramatismo y añoranza. Y de un amplio abanico de sentimientos que nos informan, de forma muy clara, en el lugar en el cual nos encontramos sin lugar a dudas. Es decir, una película con una muy fuerte historia de superación en la que los personajes enseñan sus cartas muy pronto (tal vez demasiado) y hacen su juego completamente arremangados a un ritmo constante. Sin ser pesado pero sin ofrecer eso que ya todo el mundo busca en la sala de cine: que le sorprendan.

3.00
Buena

Reforma - E. Diezmartínez (México)

En El solista (The Soloist, EU-GB-Francia, 2009), su primer filme en tiempo presente, el cineasta británico Joe Wright (extraordinarias películas de época Orgullo y prejuicio/2005 y Expiación, deseo y pecado/2007), quiso jugar a lo seguro. Su historia sobre un cínico periodista citadino que salva a un genio musical que vive en la calle, tiene ... Leer más En El solista (The Soloist, EU-GB-Francia, 2009), su primer filme en tiempo presente, el cineasta británico Joe Wright (extraordinarias películas de época Orgullo y prejuicio/2005 y Expiación, deseo y pecado/2007), quiso jugar a lo seguro. Su historia sobre un cínico periodista citadino que salva a un genio musical que vive en la calle, tiene todos los ingredientes para ser la cinta edificante de la semana: el periodismo como una forma de militancia cívica, la enfermedad mental como una manifestación de un talento incomprendido, la música de Beethoven como la vía por la cual todos podemos acceder a nuestro pedazo particular de paraíso… Todo suena tan bonito y tan positivo que dan ganas de vomitar. Sólo que Wright no ha hecho la película que he descrito. O no completamente, por lo menos. Si bien es cierto que el cineasta resbala un par de ocasiones en un sentimentalismo ramplón —sobre todo en el amelcochado epílogo en ralentí que bien pudo haberse ahorrado—, la verdad es que Wright ha contado una historia edificante, sí, pero no simplona: la bondad tiene sus límites y las buenas intenciones chocan con la terca y compleja realidad. El periodista angelino Steve Lopez (Robert Downey Jr.) se encuentra de casualidad con un extravagante vagabundo esquizofrénico, Nathaniel Ayers (Jamie Foxx), que resulta ser un talentoso intérprete del chelo, especialmente de las piezas de Beethoven. El caso volverá famoso a Ayers, le dará un premio humanitario a Lopez y servirá para que se luzcan los políticos pero, al final del día, ¿es “salvable” Ayers de su enfermedad, de su soledad, de las voces que lo acosan? Más aún: ¿quiere salvarse? Wright deja estas y otras preguntas en el aire, mientras se da vuelo, literalmente, con una elegante puesta en imágenes que ya es una especie de rúbrica: fluida cámara en movimiento, montaje nada enfático y una que otra floritura visual que, para bien o para mal, interrumpe la historia con el propósito de subrayar una idea, como en la secuencia en la que la cámara viaja con el chelo que toca Ayers entre el tráfico, sube por un free-way, se eleva hasta el cielo y acompaña a unas palomas que vuelan... mientras escuchamos el cuarteto de cuerdas n°15 de Beethoven. Sí, demasiada crema para los tacos, pero de todas formas muy sabrosa.

Por Ernesto Diezmartínez

3.00
Buena

Página 12 - H. Bernades (Argentina)

En 2005, el periodista Steve Lopez, cuyas crónicas sobre raros personajes reales se contaban entre las columnas más leídas de Los Angeles Times, conoció por casualidad a Nathaniel Anthony Ayers. Vestido como un pordiosero glam, Ayers vivía en la calle, usando un carrito de supermercado como vehículo, baulera y guardarropas. Cuando paraba de t ... Leer más En 2005, el periodista Steve Lopez, cuyas crónicas sobre raros personajes reales se contaban entre las columnas más leídas de Los Angeles Times, conoció por casualidad a Nathaniel Anthony Ayers. Vestido como un pordiosero glam, Ayers vivía en la calle, usando un carrito de supermercado como vehículo, baulera y guardarropas. Cuando paraba de tocar el violín se lanzaba a un farfulleo incesante, confirmación de que algo no andaba del todo bien en su cabeza. Un dato convenció a Lopez de que detrás del orate había una historia: el tipo había estudiado en Juilliard, escuela de educación musical en la que se graduaron Miles Davis, Yo Yo Ma y Chick Corea. Lo que comenzó como nota terminó con el periodista como ángel guardián, procurándole a Ayers un cello, un techo, un profesor y hasta un concierto público. Eso es, al menos, lo que Lopez publicó en Los Angeles Times.

La historia del homeless que esconde en su interior a Pablo Casals y al Dustin Hoffman de Rain Man y del periodista que gracias a él podría redimir de un solo golpe el puerco egoísmo de su profesión era demasiado para que Hollywood se resistiera. De hecho, el cine estadounidense ya había narrado esta misma historia, o unas muy parecidas, en Pescador de ilusiones y Good Will Hunting. Como sus colegas Gilliam y Van Sant, el británico Joe Wright (el de Orgullo y prejuicio y Expiación y deseo) logra sacar a la película, por momentos, del humanismo de poster que es su razón de ser, apelando a valederos medios visuales y narrativos. Sobre libro del propio Lopez y con guión de Susannah Grant (autora de En sus zapatos), Wright genera interés gracias a un ritmo sincopado, al que suma infrecuentes desfases entre imagen y sonido, que exigen del espectador una atención plena. Lamentablemente, eso sucede sólo en el primer tramo de película. Con un problema añadido: lo que allí se narra –un accidente de Lopez en bici, una internación, unos puntos sobre la frente y una conmoción cerebral– es un mero desvío narrativo, sin la menor incidencia en lo que viene de allí en más.

Y lo que viene es, finalmente, la vieja fábula de genialidad trágica y redención humanista que de antemano podía entreverse. Que el charme visual de Wright venga de la mano del kitsch –como ciertos pasajes de Expiación y deseo hacían temer– empeora las cosas. No tanto por las furibundas irrupciones beethovenianas, al fin y al cabo inevitables, sino por la tendencia, perfectamente evitable, a elevar la cámara al cielo, con imágenes que parecen extraídas de Goo-gle Earth. Para no hablar del metafórico revoloteo de palomas que las remata. O los éxtasis anímico-faciales de Ayers (Jamie Foxx) cada vez que aborda una nota de Beethoven, su héroe musical absoluto. O los diálogos en los que Lopez (Robert Downey Jr.) explicita su admiración ante la capacidad del otro para ascender hasta lo más alto del alma humana. O cierto trip psicodélico, que evoca, de modo seguramente involuntario, las imágenes automáticas que generan los programas de reproducción musical, cada vez que se pone un disco en la compu.

Desde ya que la presencia de Downey ayuda a sobrellevar las cosas, por la sencilla razón de que Downey siempre parece estar actuando en una película propia, distinta, algo más rara e indiscernible. Claro que esto conlleva también una contra, y es que Downey tiende a tapar a quienes lo rodean. A cargo de la clase de personajes que Hollywood adora, Jamie Foxx trata de salir a flote a base de gestos. No sucede lo mismo con la delicadísima Catherine Keener, que sobrelleva el muy desdibujado papelito de ex de Lopez con la austera nobleza que se le conoce de sobra.

Por Horacio Bernades

3.00
Buena

La Nación - F. López (Argentina)

Las historias que combinan enfermedad mental y talento artístico suelen resultar tan rendidoras que en Hollywood ya constituyen una especie de subgénero melodramático que puede ampliarse a otras aptitudes excepcionales (para la matemática, el deporte, etc.) y a tópicos clásicos como el de la superación personal. A la larga, puede suponerse, ... Leer más Las historias que combinan enfermedad mental y talento artístico suelen resultar tan rendidoras que en Hollywood ya constituyen una especie de subgénero melodramático que puede ampliarse a otras aptitudes excepcionales (para la matemática, el deporte, etc.) y a tópicos clásicos como el de la superación personal. A la larga, puede suponerse, se llegará a la complaciente conclusión de el amor obra milagros y que no hay mejor remedio para curar los trastornos (mentales o físicos) y para liberar el potencial de los superdotados del caso que prodigarles un afecto sincero.

El solista , con su esquizofrénico y estrafalario homeless que ama la libertad de los vagabundos, delira con Beethoven y desperdicia su talento para la música tocando en la calle con un violín al que le faltan cuerdas, parece apuntar en esa dirección. Sobre todo cuando en el camino del desaliñado instrumentista se cruza un periodista del Los Angeles Times que también ha sufrido frustración y abandono pero conserva la lucidez y la sensibilidad suficientes para detectar dos cosas: que la singularidad del personaje bien podría darle tema para su columna y que contribuir a la salvación de ese genio malogrado podría darle algún sentido a su vida y rescatarlo de su desazón.

Si el intrincado melodrama no reedita la fórmula al pie de la letra y hasta evita la sensiblería y la apoteosis final de la redención y el triunfo es porque la historia está tomada de un caso real todavía no concluido -y basado en las columnas que Steve Lopez dedicó a la historia de su amistad con el desdichado ex alumno de Julliard- y porque el director John Wright quiso aprovechar el tema para descubrir un rostro poco conocido de Los Angeles -el de los excluidos y enfermos- y reclamar el compromiso del estado y de la sociedad. Aunque la visión sea superficial, vale como testimonio. El film, apenas tibio y con baches, abunda en artificios formales y frases ampulosas, pero Robert Downey Jr. sabe cómo darles convicción y conmover un poco, mientras Jamie Foxx se esfuerza en vano por encontrarle el centro a su complejo y escurridizo personaje.

Fernando López

3.00
Buena

Criticalia - Francisco Casado López (España)

El británico Joe Wright, especialista en adaptaciones literarias, director de “Orgullo y prejuicio” (2005) y “Expiación. Más allá de la pasión” (2007), abandona el drama de época y debuta en Hollywood con “El solista”, una historia actual, también basada en una novela, pero esta vez del periodista Steve López, en la que cuenta c ... Leer más El británico Joe Wright, especialista en adaptaciones literarias, director de “Orgullo y prejuicio” (2005) y “Expiación. Más allá de la pasión” (2007), abandona el drama de época y debuta en Hollywood con “El solista”, una historia actual, también basada en una novela, pero esta vez del periodista Steve López, en la que cuenta cómo conocer a un músico callejero le cambió la vida a ambos.
Es la historia real de Nathaniel Anthony Ayers, un aventajado en sus estudios de música que tuvo que abandonarlos debido a una enfermedad mental y vive en la calle, en la indigencia, tocando un violín al que le quedan dos cuerdas. Tras un artículo que Steve Lopez publicó en el periódico Los Angeles Times, una profesora jubilada le regala un violoncelo y a partir de ahí éste intenta que salga de la calle, viva de manera decente y demuestre sus notables aptitudes para la música.
El guión resume la novela e incluso elimina algún personaje y altera otras cuestiones, como la situación de divorciado del periodista cuando en realidad sigue hoy felizmente casado. A cambio pone de relieve algunas virtudes como el poder redentor de la música, la amistad y el preocuparse por alguien que es un prodigio y está sumido en la pobreza, tratando de curarlo de su esquizofrenia y soledad, sacándolo de esa triste vida.
Es la crónica de la amistad de esos dos hombres que va creciendo día a día, que les cambiará y llegarán a donde no habían soñado. Joe Wright saca adelante esta película de encargo, pero lo hace de manera fría, sin emoción, cuando en realidad tiene suficientes motivos a lo largo del argumento para producirla en el espectador y sin embargo no lo logra en ningún momento, a pesar de que tenía materia para ello y contaba con la estupenda labor de los dos protagonistas, Robert Downey Jr., recuperado como buen actor, y Jamie Foxx, que si bien no está a la altura del personaje de otro músico, Ray Charles, que le llevó a ganar el Oscar, le sigue a buen nivel.
A ello contribuye la banda sonora del oscarizado Darío Marianelli, ayudado por la grandeza de la música de Beethoven que es el ídolo y máximo genio para Nathaniel. Cinta convencional, correcta, pero realizada con altibajos, que despierta curiosidad, por la historia real, la música y por el trabajo de sus actores, pero podía haber dado más de sí.

1.00
Mala

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Comentarios

gothichan comentó:

El Solista

4.000
"Muy Buena"

"Siempre que haya un chelo de por medio, la música no te puede defraudar. Muy linda película con excelente trabajos de Downey Jr. y Foxx que brillan por no sobreactuar sus papeles. "

Hace 6 anos · Un voto · ¿Te sirvió este comentario?  Si   No  · Responder
budaloco comentó:

El Solista

"la cinematografía y el uso de la música clásica me pareció soberbia. Muy buenas actuaciones de ambos. Si sos cineasta, o aspirante a director, la parte técnica es impecable..."

Hace 6 anos · Un voto · ¿Te sirvió este comentario?  Si   No  · Responder
juanl muy buena no? a mi me encantó!!!
Hace 6 anos
malcriado calificó:

Excelente

muy buena historia,no cabe duda que la vida es el
mejor escenario,exelentes los
actores si pueden ver en los
creditos a los verdaderos
personajes exelente,el mensaje
que yo entendi,ayuda hasta
donde puedas,y hasta donde se
dejen ayudar,sin forzarte ni
forzar.

Hace 7 anos · Un voto · ¿Te sirvió este comentario?  Si   No  · Responder

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