Luego de perder a su familia, un escritor emprende la difícil búsqueda de una redención espiritual. Es así como a través de la escritura de un relato, intenta superar la crisis que le produjo la muerte de su mujer y su hijo.
| Género | Drama |
|---|---|
| Título Original | El Sueño del Perro |
| Director | Paulo Pécora |
| Protagonistas | Jorge Valor, Néstor Noriega, Guillermo Angelelli, Marcos Sánchez, Aldo Niebuhr, Mónica Lairana, Jorge Sesán |
| Año de producción | 2009 |
| Duración | 90 minutos. |
| Guionista | Paulo Pécora |
| País | Argentina |
| Calificación de la comunidad | ![]() Calificación media basada en 19 personas |
| Calificación de la prensa | ![]() Calificación media basada en 1 críticos |
| Ultima modificación | la vieja (Hace un año) |
Un hombre sueña algo que parece real, pero no lo es. Sueña en un lugar que parece sacado de un sueño o de la tela de un pintor. En esa confusión de imágenes están sus propias vivencias y se recorta la realidad, como en todo sueño, una trampa de la memoria. Ya habrá tiempo para interpretarlo. Quien lo sueña esconde un drama que es revelado. ... Leer más Un hombre sueña algo que parece real, pero no lo es. Sueña en un lugar que parece sacado de un sueño o de la tela de un pintor. En esa confusión de imágenes están sus propias vivencias y se recorta la realidad, como en todo sueño, una trampa de la memoria. Ya habrá tiempo para interpretarlo. Quien lo sueña esconde un drama que es revelado. Trabajaba en una redacción cuando, hace tiempo, sufrió un accidente a bordo de su automóvil y perdió a su familia. Un día llega a la conclusión de que debe dejarlo todo, y parte con ese dolor y esa soledad a cuestas hasta llegar a una zona profunda de las islas del Paraná. Pero no es todo. Allí intentara redimir sus culpas y conocerá a un niño y a su abuelo, futuro y pasado que rodean su presente retorcido por el vacío.
Parece simple, pero no lo es. No fue fácil para Gustavo Fontan trasladar la intrasladable poesía de Juan L. Ortiz al cine, pero sin embargo lo hizo, (en La orilla que se abisma ). No es fácil para Paulo Pécora, hasta ahora periodista y cortometrajista, llevar al cine la historia de este hombre que huye. Lo hace sacando partido del manejo de cámara y la naturaleza salvaje del Paraná de las Palmas y también de la composición pictórica de cada plano, pero aun así, tiene problemas. Los tres principales son la reiteración, algo de confusión (que no parece premeditada) al hacer equilibrio en la línea fronteriza entre una realidad y otra, y la tercera, el texto que se escucha fuera de cámara, leído en tono bajísimo por el niño que se cruza en su camino (la voz de pequeño Néstor Noriega, de a ratos inentendible, cuando no debería incomodar al espectador), al dejar testimonio de la desmesura de ese momento de su vida.
Pécora no es el primero en intentar un viaje emocional como éste. También incurrieron en experiencias parecidas Pablo Trapero, cuando en 2005 hizo Nacido y criado , Lisandro Alonso y Santiago Otheguy.
La mayor audacia de Pécora es descansar en lo contemplativo de un paisaje que pocos pudieron retratar con tanta intensidad y que, confesó el cineasta, captura lo esencial de algunas obras del pintor posimpresionista suizo Felix Valotoon o de la figurativa británica Lucien Freud. Algunos planos centrífugos del principio (cuando la cámara en medio del río gira sobre su eje hasta cerrar un círculo completo) recuerdan otras audacias técnicas funcionales del mismo autor, por ejemplo la usada en su recordado -y premiado- corto Una forma estúpida de decir adiós . Valiosa, además, la banda de sonido de Marcelo Ezquiaga.
Claudio D. Minghetti


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