Es muy fácil escribir una crítica por lo general cuando uno odia una película, pero se hace muy difícil en mi caso hablar de Expiación, porque realmente quedé enamorado de la misma.
Deberia decir simplemente AMO A ESTA PELÍCULA y punto, pero voy a tratar de rellenar un poco las lineas, aunque sabiendo que no podré transcribir la sensación ... Leer más Es muy fácil escribir una crítica por lo general cuando uno odia una película, pero se hace muy difícil en mi caso hablar de Expiación, porque realmente quedé enamorado de la misma.
Deberia decir simplemente AMO A ESTA PELÍCULA y punto, pero voy a tratar de rellenar un poco las lineas, aunque sabiendo que no podré transcribir la sensación que me dejó verla.
Orgullo y prejuicio había sido una excelente película, y por lo que el cine suele dar, no trato de ilusionarme al ver la siguiente del mismo director. Por lo general no se logra continuar y uno termina creyendo que fue un golpe de suerte lo que tuvo al hacer una buena película.
Expiación cambia algo con respecto a Orgullo… aquella era una novela clásica, filmada y contada de manera clásica. Expiación tiene una pequeña vuelta y cuenta un par de cosas desde dos ópticas distintas, lo cual en el contexto de la historia, es totalmente necesario y sirve para entender a los personajes.
La fotografía y la calidad de los planos es maravillosa, pero a esto el director le suma una banda sonora totalmente integrada, que ayuda a crear momentos de suspenso, tensión y dramatismo según lo que esté contando en ese momento.
Hay una escena pasando la mitad, que no tiene cortes y debe durar 10 minutos aproximadamente, es el retiro británico ante el avance nazi en Francia y con escenas muy duras, pero que de por si sola ya vale la entrada al cine.
Las actuaciones son brillantes en todos los niveles y realmente cuesta mucho destacar a solo uno. Ahí es donde también se destaca un gran director.
La recreación de época es obviamente excelente, con una muy buena ambientación “mobiliaria” pero también es muy detallista mostrando la tensión de los años previos a la segunda guerra mundial.
Y yendo a la historia en si, está tan bien contada, es tan claro todo, que es la primera vez que una película excelente no me hace desear leer la novela, por miedo a perder este encantamiento. No quiero terminar de leer el libro y decir “es mejor que la película”, no quiero que me saquen esta sensación.
Expiación para mi escala de valores, es una obra maestra, y en mi dvdteca quedará al lado de África mia, en la repisa de historias románticas grandiosas.
Poco importa si no llega a ganar su súper merecido Oscar, una película así permanece por muchos años más que la vigencia que te da la estatuilla dorada.
Joe Wright, si alguna vez te encuentro, te abrazaré y lloraré emocionadamente. Gracias por contar esta historia.
Sir Chandler
¿Puede la imaginación desbordada de una adolescente, aspirante a novelista, provocar perdurablemente la miseria de un ser humano? La fantasía de la casi niña Briony Tallis le conduce a acusar injustamente de acoso sexual a Robbie, el hijo de un sirviente en la casa de los Tallis, apoyado en sus estudios universitarios por el jefe de la casa, en ... Leer más ¿Puede la imaginación desbordada de una adolescente, aspirante a novelista, provocar perdurablemente la miseria de un ser humano? La fantasía de la casi niña Briony Tallis le conduce a acusar injustamente de acoso sexual a Robbie, el hijo de un sirviente en la casa de los Tallis, apoyado en sus estudios universitarios por el jefe de la casa, enamorado de Cecilia, hermana mayor de Briony, y también correspondido. La difamación de la joven, fincada en un equívoco y en percepciones delirantes, envenena la vida afectiva de la pareja y a la postre la suya propia. El asunto de Atonement, la cinta más reciente de Joe Wright, basada en la novela homónima de Ian McEwan, con guión del diestro Christopher Hampton (Las relaciones peligrosas, Carrington), explora las emociones soterradas –envidia, crueldad, engaño– que corrompen la sensibilidad artística de una joven hasta conducirla, al cabo de largo tiempo, a un ejercicio de expiación de culpas. La cinta describe con sobriedad la manera en que este ejercicio determina su vida sentimental y su carrera como escritora; también exhibe el ambiguo poder de la ficción, capaz de destruir y de crear, y de convertirse en un instrumento de redención moral. Joe Wright contrasta las turbulencias afectivas de personajes que habitan la campiña inglesa de los años 30 –un mundo de aparente calma y reconciliación social–, con el cataclismo de la guerra, cinco años después, cuyos efectos psicológicos serán aún más devastadores. Una toma de casi cinco minutos muestra magistralmente en un solo movimiento la desolación de los soldados británicos evacuados de las arenas de Dunkerke. Al personaje central, Brioney, la novelista, lo interpretan tres actrices con la solvencia necesaria para transitar de una crueldad infantil al largo arrepentimiento de una edad madura.
Transcurrida la primera de las dos horas de Expiación, deseo y pecado , hay un plano-secuencia de cinco minutos rodado en la playa francesa de Dunkerque con más de mil extras (soldados británicos esperando en vano, al borde de la desesperación, la llegada de los barcos para cruzar el canal de la Mancha y regresar a su país) en constante movim ... Leer más Transcurrida la primera de las dos horas de Expiación, deseo y pecado , hay un plano-secuencia de cinco minutos rodado en la playa francesa de Dunkerque con más de mil extras (soldados británicos esperando en vano, al borde de la desesperación, la llegada de los barcos para cruzar el canal de la Mancha y regresar a su país) en constante movimiento. No se trata, apenas, de un ejercicio de virtuosismo con un exquisito trabajo de steadycam que recuerda el de El arca rusa , de Alexander Sokurov, sino de un ejemplo de gran cine que logra transmitir en toda su dimensión, con poderosas imágenes que no necesitan del subrayado de las palabras, los horrores de la Segunda Guerra Mundial.
Sólo esos cinco minutos bastarían para recomendar, justificar y enaltecer a este segundo largometraje del joven director londinense Joe Wright (el mismo de la lograda Orgullo y prejuicio ), pero -si bien el resto del relato no vuelve a alcanzar semejante cima artística- hay en esta transposición de la extraordinaria novela original de Ian McEwan bastante más aciertos que contratiempos.
Las 435 páginas del libro de McEwan son un tratado demoledor sobre la culpa y el azar, sobre cómo los celos de una adolescente, una pequeña traición, un error insignificante, un acto de cobardía, una mentira banal, un simple malentendido pueden cambiar para siempre el destino de una gran pasión y de dos personas. Una obra mayúscula trabajada en múltiples capas donde conviven, con absoluta armonía, desde el despertar sexual hasta la moral de los años 30 y 40, desde las diferencias de clase hasta la creación literaria, desde la tragedia social de la guerra hasta la tragedia íntima de dos jóvenes enamorados.
Wright y su guionista, el experto en transposiciones Christopher Hampton (trasladó al cine Relaciones peligrosas , El cónsul honorario , Carrington , Mary Reilly, El agente secreto y El americano tranquilo , entre otras novelas), hicieron un buen trabajo. Se podrá argumentar, con razón, que aquí todo resulta menos sutil, más explícito, con menos matices que en el libro de McEwan, pero era inevitable que las imágenes perdieran parte de la riqueza y la profundidad de una escritura única e inimitable.
Quizás a la atrapante primera mitad del relato (ambientada durante una sola jornada de 1935 en una mansión aristocrática) le falte algo de la tensión sexual que McEwan le imprimió, y que a la segunda le sobren unos cuantos planos que caen en un innecesario regodeo visual, en un preciosismo que quita más de lo que agrega, pero Expiación resulta, en buena parte de su trama, una épica sobre un amor imposible construida con una narración sólida, con el aporte de buenos actores (se lucen James McAvoy y Keira Knightley como los héroes románticos Cecilia y Robbie, así como la joven Saoirse Ronan como la imaginativa y despiadada Briony), de un equipo técnico y artístico de primer nivel y, lo más importante, con una gran sensibilidad. Estamos, entonces, ante una muy buena versión de un libro excelente. Se ha perdido algo en el camino, es cierto, pero el viaje valió la pena.
Diego Batlle
Expiación, Deseo y Pecado
"estuvo muy buena, me gusto mucho,al igual ,que los otros comentarios, tanto el guion ,como las actuaciones y la musica fueron exquisitas"