Nick, un alumno de último año de una escuela secundaria con un brillante futuro, es atacado por un grupo de jóvenes y su maltratado cuerpo es dejado por muerto en el pozo de un sombrío bosque. Sin embargo, ese muchacho resucita y su sorpresa es mayúscula cuando él ve a los demás, pero los demás no lo pueden ver al él. Bien pronto Nick se d ... Leer más Nick, un alumno de último año de una escuela secundaria con un brillante futuro, es atacado por un grupo de jóvenes y su maltratado cuerpo es dejado por muerto en el pozo de un sombrío bosque. Sin embargo, ese muchacho resucita y su sorpresa es mayúscula cuando él ve a los demás, pero los demás no lo pueden ver al él. Bien pronto Nick se da cuenta de que su única oportunidad de tener un futuro es resolviendo el misterio de lo que le pasó y por qué, antes de que su tiempo se agote. Pero ¿puede resolver ese homicidio cuando él mismo es la víctima? Mientras intenta revelar la ominosa verdad tras su fantasmagórica condición, el rastro lo lleva desde su madre pasando por su mejor amigo y un dudoso criminal hasta la ruda y conflictiva muchacha que, según Nick, podría poseer la llave para despertar de su inexplicable situación.
Ahora su única esperanza de regresar a su vida es convertirse en un detective etéreo, seguir el rastro de su propio homicidio, intentar averiguar dónde está su cuerpo sin vida y saber cómo llegó allí, pero resulta que la única persona que lo puede ayudar a hacer eso también necesita ser salvada. Entre la ciencia ficción y el thriller, el realizador David S. Goyer construyó una historia adaptada de un film sueco estrenado hace varios años entre nosotros, y logró a medias su propósito de estremecer sobre la base de una idea que podría haber sido plenamente lograda si el guión no repitiese situaciones ni se transformase en cierta monotonía.
Un guión que falla
No obstante, por momentos el clima del film consigue fuerza dramática en su intención de relatar esa historia, en la que su protagonista sufre todas las humillaciones posibles en el intento de esclarecer ese misterioso elemento, su invisibilidad, en medio de tétricos personajes y de situaciones que, por momentos, se vuelven algo confusas. Posiblemente como moraleja, el tema se centra en el concepto de la redención personal, aunque la repetición de elementos hace que la película pierda bastante de su propósito de tensar los nervios y entretener con elementos ya conocidos en este tipo de género.
El reparto, encabezado por Justin Chatwin, un actor de rostro impávido, y por Margarita Levieva, que logra salir airosa de su cometido, sumado a los buenos rubros técnicos, hacen de Invisible una producción que podría haber tenido una mayor calidad si el guión se hubiese aferrado a la originalidad inicial de la historia. Sin ese elemento, queda apenas como un entretenimiento más para ese público que no pide demasiado en este tipo de sórdidos entramados.
Adolfo C. Martínez
Invisible
"Excelente"
"-El trama es muy bueno, te deja en suspenso cada vez, todos llevamos un "Invisible" dentro de nosotros mismos."