Quisiera empezar una crítica de una película con Meryl Streep sin mencionar lo que ella es capaz de hacer… pero no puedo. Y me viene a la cabeza sus papeles en El diablo viste a la moda, La duda, Mamma mia, solo para mencionar los recientes y decir que eran papeles totalmente distintos entre si… y ahora sumamos a Julie & Julia, con otro tambi ... Leer más Quisiera empezar una crítica de una película con Meryl Streep sin mencionar lo que ella es capaz de hacer… pero no puedo. Y me viene a la cabeza sus papeles en El diablo viste a la moda, La duda, Mamma mia, solo para mencionar los recientes y decir que eran papeles totalmente distintos entre si… y ahora sumamos a Julie & Julia, con otro también muy distinto!! ¿Cómo puede hacer? Basta Meryl por favor!
Después de liberarme sobre esto, paso a la película en si, que como notarán por la calificación realmente me gusto. Y aclaro que no esperaba mucho de la misma, salvo ver a la maravillosa y amada Meryl, acompañanada por la talentosa Amy Adams.
Nora Ephron hizo en su momento Sintonia de amor, después de haber co-escrito una de las mejores comedias románticas de la historia : Cuando Harry conoció a Sally, en la época que Meg Ryan era linda y natural.
Luego del éxito de Sintonía, la embarró con Tienes un e-mail, donde se metia con esa “cosa loca” donde las personas comenzaban a mandarse en vez de cartas, “mails”. Flojita… pero desde ese momento solo hizo películas totalmente olvidables, como Número de la suerte o Hechizada. Acá no se si se puso las pilas, si el guión o la historia le cayeron del cielo, pero indudablemente estuvo iluminada y lisa y llanamente es la mejor película de su carrera (recuerden que a Harry y Sally solo la escribió…).
Además del nexo sentimental que tengo hacia mi amada Meryl, me pareció fabuloso el relato de las dos historias contadas.
En el caso de Julie, o sea Amy Adams, sirve para ver como se veia Internet a comienzos del siglo, como se empezaba con un proyecto. La forma como la directora cuenta la necesidad de Julie “de hacer algo” por el solo hecho de poder despejar su cabeza del laburo bajón que tiene… (flor de bajón!!), sin importarle de ingresos publicitarios y si alguien la lee del otro lado, es maravilloso y super real! Así se forjaron realmente los éxitos personales en Internet. Y estos éxitos motivan que muchos digan “ah yo quiero hacer también una página” pero ya lo hacen con el propósito de ser exitosos y se equivocan desde el vamos. De ahora en más cuando me pregunten como empezar a hacer algo en Internet, diré… Mirá Julie and Julia.
Pero para mi ahí no termina lo bueno de la trama, porque el nexo que traza con unas cuentas décadas atrás, con el caso de Julia viviendo en París y buscando que hacer con su tiempo libre, es una demostración de que no son muy distintos los tiempos. Ok, no hay computadoras y cuesta más poder comunicar algo, como es el caso de la loca de Julia, pero si Julia hubiera estado en este siglo, hubiera logrado lo mismo, de otra manera. No pasa por los medios que uno tiene, pasa por la voluntad de hacer algo y fundamentalmente de saber diferenciarse. Eso es lo que pocos entienden, y en parte yo lo agradezco!! jajaja
Esa unión de las historias similares, tan bien logradas y contadas, hacen que Julie & Julia sea una película redonda.
Como contra le pueden sobrar unos minutos, pero realmente la pasé muy bien y fue una grata sorpresa ver tan buena historia contada de manera natural.
Hay un gran laburo de guión, que no todos disfrutarán, con actuaciones notables en todos los niveles.
Volviendo un poco a Meryl, es un placer verla en un personaje sexualmente activo! y la onda que tiene con ex compañero de El diablo viste a la moda, don Stanley Tucci es notable.
Es una buena comedia, pero lo que más disfruté es la coordinación y conexión de dos buenas historias. Estoy seguro que a la mayoría del público le generará una salida satisfactoria del cine. Áltamente recomendable.
El cine de Hollywood y la cocina francesa conforman una vieja "pareja" que no pierde la pasión y se sustenta también en la admiración. Luego de la reciente Ratatouille , notable película de animación que también reivindicaba el amor por la gastronomía en París, ahora llega Julie & Julia , film basado en dos historias reales que transcur ... Leer más El cine de Hollywood y la cocina francesa conforman una vieja "pareja" que no pierde la pasión y se sustenta también en la admiración. Luego de la reciente Ratatouille , notable película de animación que también reivindicaba el amor por la gastronomía en París, ahora llega Julie & Julia , film basado en dos historias reales que transcurren en diferentes tiempos y lugares, pero que tienen en común (y están conectadas por) el arte de preparar los más deliciosos platos y, a través de ese proceso creativo, alcanzar la realización personal.
Esas dos historias -que se basan en sendos libros autobiográficos y son narradas de manera intercalada- tienen como protagonistas a Julia Child (Meryl Streep), una cuarentona que, acompañando a su marido (Stanley Tucci) durante una asignación diplomática de éste en la París de 1949, se obsesiona por aprender y luego por difundir la gastronomía francesa, y a Julie Powell (Amy Adams), una conflictuada treintañera de Queens que en 2002 decide cocinar durante un año las 524 recetas incluidas en el más famoso libro de Child y registrar toda esa experiencia en un blog personal, que se convirtió en uno de los más populares de Internet.
Experiencia creativa
Más allá de que la celebrada guionista Nora Ephron (autora de Silkwood , Cuando Harry conoció a Sally , Sintonía de amor y Tienes un e-mail ) concreta sobre el final algunas conexiones directas entre ambas historias, el mayor hallazgo de la aquí también directora tiene que ver con la manera en que el personaje de Streep está construido como una idealización, como una musa inspiradora para esa incondicional admiradora que interpreta Adams.
Por supuesto, Ephron le otorga al film una veta romántica (están muy bien desarrolladas las relaciones entre Adams y su marido, encarnado por Chris Messina, y especialmente la que se establece entre Streep y Tucci, un dechado de técnica actoral y de "química" cinematográfica), pero el eje principal sobre el que avanza Julie & Julia es el arte de cocinar como experiencia creativa, espiritual y, en muchos sentidos, terapéutica.
Así -más allá de algunos convencionalismos (como el uso de las canciones) y gracias a sus múltiples hallazgos (desde los personajes secundarios hasta el uso creativo de los efectos visuales para hacer insólitamente altas a las hermanas Child)-, Julie & Julia trasciende por mucho el marco de las comedias romántico-gastronómicas más convencionales (como la reciente Sin reservas ) para convertirse en un sensible viaje por el tiempo de dos mujeres opuestas entre sí, pero conectadas por la capacidad para alcanzar su redención personal en medio de ese fascinante universo de ollas y sartenes.
Diego Batlle
Autora de varios libros de cocina y conductora de un programa de TV de cierta popularidad en los ’60, a lo largo de dos décadas Julia Child bregó por introducir la cocina francesa en EE. UU. Millones de toneladas de hamburguesas consumidas sugieren que su empresa no estaba destinada al éxito masivo. Desde ya que eso no le quita a la esforzada ... Leer más Autora de varios libros de cocina y conductora de un programa de TV de cierta popularidad en los ’60, a lo largo de dos décadas Julia Child bregó por introducir la cocina francesa en EE. UU. Millones de toneladas de hamburguesas consumidas sugieren que su empresa no estaba destinada al éxito masivo. Desde ya que eso no le quita a la esforzada señora la bien ganada condición de heroína culinaria. En años recientes, una de sus admiradoras llevó adelante un blog en el que reportaba sus experiencias con aquellas recetas. Que esa discípula a distancia se llamara Julie Powell justifica el título de la película, que intenta vincular la iniciación de ambas en los secretos de la buena cocina, separadas por miles de kilómetros y medio siglo de distancia.
Desde Tienes un e-mail (1998), la realizadora y escritora Nora Ephron viene intentando un regreso, siempre esquivo, a los dorados tiempos de Sintonía de amor. En Julie & Julia, Ephron junta dos libros e intenta sacar de ellos una película. El primero es My Life in France, en el que la señora Child daba cuenta de lo que el título indica, a partir de su desembarco en la París de posguerra, de la mano de su marido diplomático (Stanley Tucci). Sin saber muy bien qué hacer, un cursito le permitió descubrir la french cuisine, convirtiéndose en su entusiasta vocera. Con ese libro, Ephron fusiona el que da título al film, donde Julie Powell (la irresistible Amy Adams) deja constancia de su exitosa experiencia de blogger y discípula.
¿Defensa del quijotismo gastronómico, metáfora de las relaciones entre el cine francés y el de USA, canto a la filiación electiva, elogio del refinamiento artístico frente a la producción industrial? En el mejor de los casos, algunos de esos ingredientes se presentan en pizcas, y diluidos. A lo largo de las maratónicas dos horas, la narración solo discurre, dándole la misma importancia a un interrogatorio del macartismo que a un té entre amigas y asemejándose, por su trabajoso relato en dos tiempos, a una versión culinaria de El Padrino 2. Entre postales que parecen escapadas de La Pantera Rosa se asiste no a una ñoña relación matrimonial sino a dos, en medio de patos deshuesados, boeufs à la bourguignone y truchas enmantecadas que lucen exquisitos, pero no se pueden probar.
A cargo del tramo más desabrido de esta película bifronte, Amy Adams se las arregla para hacer feliz al espectador con su sola presencia. Distinto es el caso de Mrs. Streep, entregada a una caricatura que, para un argentino, equivale a una copia sin original. Con un look que parece de Gasalla, llena de desafinaciones y sobretonos que caracterizarían seguramente a la Sra. Child, la personificación de Streep se torna agobiante. Mil veces más divertido está Dan Aykroyd, tomado directamente de la TV de los ’70 mientras caricaturiza a la cocinera en un sketch de Saturday Night Live, pifiándole a una pata de pato y cortándose un dedo en su lugar.
Por Horacio Bernades
Que difícil por estos días es encontrarse en las salas de cine con un estreno que satisfaga nuestros deseos de pequeñas atracciones. No de espectacularidad visual, mas bien de ligera emoción, sano humor y muy buenas actuaciones. ‘Julie & Julia’ es el estreno de esta semana que se arriesga a darnos aquel momento, con dos historias que se cru ... Leer más Que difícil por estos días es encontrarse en las salas de cine con un estreno que satisfaga nuestros deseos de pequeñas atracciones. No de espectacularidad visual, mas bien de ligera emoción, sano humor y muy buenas actuaciones. ‘Julie & Julia’ es el estreno de esta semana que se arriesga a darnos aquel momento, con dos historias que se cruzan y dos actrices que aguantan sobre sus adorables actuaciones una producción que no peca absolutamente de nada. La siempre genial Meryl Streep se une a Amy Adams para ser las protagonistas de dos líneas paralelas que se enfocan especialmente en la comida. No como en su forma de alimento, sino como de arte y pasión que se toma de todos nuestros sentidos.
Quien dirige todo esto es Nora Ephron, quien se ha encargado de tomar dos historias reales y volverlas una comedia ligera. Por un lado la de Julie Powell y se aventura culinaria que fue relatada en su blog y luego en el libro ‘Julie and Julia’, y por otro lado la vida de Julia y su pase de ser una ama de casa aburrida de su vida, a una co-autora de un libro de cocina tal cual como lo cuenta en su libro ‘My Life in France’. Ambos acontecimientos tan reales como apasionados, que van compartiendo el animo que querer formar parte del mundo tal cual como se desea y haciendo lo que anhelaba desde siempre. Y como las sorpresas y decisiones pueden marcar la vida.
Mas o menos ya deben todos conocer la trama de ‘Julie & Julia’. Y aunque se exponga en todos lados que se basa en dos historias reales totalmente fuera de tiempo, si en muchos momentos se tocan entre si. Amy Adams es Julie Powel, una joven esposa que trata de vivir con lo poco que gana junto a su esposo, además aguantando el sacrificado empleo como telefonista en la oficina que se ocupa de solucionar los problemas causados a los ciudadanos de Nueva York el atentado a las torres gemelas. Desde siempre quiso ser escritora, pero la falta de decisión y un libro a medio escribir dejaron su carrera tiempo atrás estancada, y ahora mas aun con un trabajo que no la inspira a nada.
En otra época, cerca de los años 50 vemos como Julia Child (Meryl Streep) y su esposo Paul (un siempre genial Stanley Tucci) llegan a Francia, como resultado del trabajo de Paul en la embajada. En un país tan rico en cultura culinaria, Julia pretende ser mas que una ama de casa norteamericana y decide poner a prueba sus capacidad de aprendizaje (y de comer) al arte de la comida. Mas por convicción que por real talento, vemos como al pasar el tiempo ella va absorbiendo todos los conocimientos y volviéndose a poco en una verdadera maestra de la cocina, cosa que va resultando en que ella tarde o temprano comenzara a editar un libro de cocina Francesa para las amas de casa Estadounidenses.
Por si parte, Julie volviendo cada día del trabajo totalmente derrotada, ve en cocinar una forma de abstraerse de los problemas, confiando en la seguridad de las recetas. Así termina convenciéndose que debe iniciar un proyecto para esta vez si terminarlo, y con eso matar al fantasma que la ha seguido durante tanto tiempo por no haber termina nunca su libro. La idea es comenzar a escribir un blog, donde irá relatando su experiencia en la elaboración de las mas de 500 recetas que Julia Child escribió en su libro de cocina, en el tiempo de 1 año. Contra todas las complicaciones, entre las que se incluyen ir dejando de lado su matrimonio y hacer las comidas a pesar de estar totalmente cansada al llegar de su trabajo, Julie emprende un viaje que cambiará su vida.
Tal cual como cualquier relato de amor y pasión, esta vez por la comida, Nora Ephron va recalcando constantemente el apoyo de los mas cercanos hacia las protagonistas que buscan alcanzar un sueño. Eric Powell (Chris Messina) todos los días tiene que lidiar con los arrebatos y berrinches de Julie quien está estresadísima con su proyecto, mientras que Paul Child (Tucci) se muestra como un esposo totalmente reconfortante. Apoyando en todo momento, y siendo el elemento mas inspirador de la historia tanto para nosotros como para la misma Julie, que va transformándose en una fanática de Julia.
Quizás se podría decir que la labor de Ephron no logra capturar del todo los triunfos de cada una de las historias que se ven en la pantalla. Al parecer en algunos momentos se le hace muy poco el tiempo para dedicarse a prestar atención a detalles que terminan pareciendo necesarios, y que a la larga terminan haciéndola un poco ligera. Y no está mal del todo, ya que es inevitable que todo lo relacionado a las actuaciones tanto de Meryl Streep y Stanley Tucci se quedan con toda nuestra atención. Mas aun cuando en algunos momento se agregan elementos narrativos mas extensos y que de verdad van hacia algún lado, sobre todo al momento se incorporar a la hermana de Julia, Dorothy, que está interpretada por Jane Lynch (‘Glee’).
Es durante esos momentos en que vamos a encontrar mucho mejor la historia de Julia en comparación con la de Julie. Muchas veces las escenas de esta ultima son una especie de descanso para lo visto en la otra, y quizás también sentiremos que incluso le sobran un par de minutos que habrían ayudado a que la narración de Julia no terminara tan abruptamente. Pero esos problemas no resultan gran cosa al darnos cuenta de que estamos realmente frente a una comedia de dos horas que se apoya mucho mas en los personajes que en sus historias, y si comenzamos a disfrutar de sus personalidades y sobre todo de las actuaciones de cada uno de los actores, estaremos frente a un producto que termina siendo mas que entretenido. Es una película reconfortante y feliz, como pocas han hoy en día en cartelera.
Julie & Julia
"Buena (+)"
"muy buena actuacion de Streep buena historia y diferente"