Basada en el cómic homónimo de Mark Millar, Kick-Ass tiene una premisa sencilla, pero irresistible: Dave Lizewski es un adolescente geek que sueña con ser un superhéroe en la vida real. Así, enfundado en un traje de buzo y sin poderes sobrenaturales –excepto quizá una habilidad desarrollada de soportar el dolor–, Dave se bautiza a sí mis ... Leer más Basada en el cómic homónimo de Mark Millar, Kick-Ass tiene una premisa sencilla, pero irresistible: Dave Lizewski es un adolescente geek que sueña con ser un superhéroe en la vida real. Así, enfundado en un traje de buzo y sin poderes sobrenaturales –excepto quizá una habilidad desarrollada de soportar el dolor–, Dave se bautiza a sí mismo Kick-Ass y se dedica a combatir el crimen en Nueva York (pero sólo entre 9:00 pm y 2:00 am, porque tiene que ir a la escuela). Y donde hay paladines enmascarados, siempre habrá villanos malévolos que busquen derrotarlos. Ahí es donde entra un sólido Mark Strong en el papel de un desalmado narcotraficante, cuya misión personal será destruir a Kick-Ass y a todos los héroes de la Gran Manzana.
Pero lejos de ser una simple cinta de superhéroes o una adaptación de novela gráfica, Kick-Ass se levanta como un clásico de culto instantáneo. Los personajes perfectamente trazados y las escenas de acción limpiamente dirigidas y editadas de forma sublime –la edición amerita ser mencionada: es sobresaliente– hacen de ésta una cinta que destaca en su género.
El filme tiene generosos tintes de humor negro –a veces demasiado, y por supuesto, grosero– y una historia genuinamente obscura y violenta que termina por perturbarnos y hacernos reír a carcajadas en más de una ocasión. Resulta agradable ver a Nicholas Cage en un papel que nos recuerda a sus viejos y mejores tiempos; acompañado de un prometedor Aaron Johnson (no disgustaría verle como Peter Parker) y una imperfectible Chloë Moretz quien dio en el clavo al personaje de Hit Girl.
Divertida, de realización cuidada y con una historia bien desarrollada, Kick-Ass es imperdible. Al final del día, parece que su única falla –dejando de lado un par de efectos especiales medianos, que no son realmente notorios– es estar dirigida para un público que no tiene la edad suficiente para acceder a verla.
A vos muchacho, que entraste con tu novia a ver Sex and the city 2 porque decís que la amás.
A vos muchacha que fuiste a ver Eva y Lola porque Emme y Cid son dos transgresoras
A vos que te subiste al subte de la línea A y se quedó 10 minutos entre una estación y otra.
A vos, que te quedaste sin monedas y se largó a llover en la parada de c ... Leer más A vos muchacho, que entraste con tu novia a ver Sex and the city 2 porque decís que la amás.
A vos muchacha que fuiste a ver Eva y Lola porque Emme y Cid son dos transgresoras
A vos que te subiste al subte de la línea A y se quedó 10 minutos entre una estación y otra.
A vos, que te quedaste sin monedas y se largó a llover en la parada de colectivos sin techo.
Dejá todo y entrá a ver Kick Ass.
Para eso sirve esta película. Para olvidarse de todo. Para sentarse en una sala de cine, con una buena bolsa de pochoclo y que te vuelen la cabeza.
Te vas a reir sin culpas, pero no de una película hueca. Es un festival para el cinéfilo, es una historia simple pero muy loca, con personajes muy loser en algunos casos y muy bizarros en otros.
Dejá si querés la historia de lado y concentrate en como la hicieron. Está muy bien “compuesta” con una gran banda de sonido y con unas secuencias de acción que son un placer absoluto.
Kick Ass es una película definitivamente rara, pero es una bocanada de aire fresco como fue Tierra de zombies hace pocos meses.
En ambos casos son temas ya tocados, pero que con una buena historia y con realizaciones de nivel, rompen la monotonía.
Las actuaciones son brillantes en todos los niveles. Y lo más increíble para mi, es que nunca pensé que diría esto en mi vida: NICOLAS CAGE ESTA BRILLANTE. Es el mejor papel de su historia.
Obvio los laureles máximos se los lleva Hit Girl, la brillante Chloe Moretz, que como comenté hace unos meses en el blog, pasó de ser la voz de un personaje dulce amigo de Winnie Pooh, a la hermana que da consejos de 500 días con ella, y a esta hija no reconocida de Beatrix Kiddo (Uma Thurman en Kill Bill….)
Aplausos para el productor que combinó un buen guión, que tiene muchas cositas tiradas al pasar, con una dirección que no deja nada librado al azar.
Jamás me imagine a comienzos de año, que una película llamada Kick Ass, y con unos muñecos así en el poster, iría directo a mi top ten del año.
Aclaro, no garantizo que la vayan a pasar bien… yo solo aclaro que la dos veces que la vi, la pasé maravillosamente. Todo depende de cada uno.
En Kick-Ass (2009), el director Matthew Vaughn lleva a la pantalla grande un cómic estadounidense. La estética de la película y su tono paródico general son elementos que la acercan a la comedia, pero ciertas escenas y líneas argumentales oscurecen la propuesta del film, y su intención inicial se revierte generando un dramatismo que no parece ... Leer más En Kick-Ass (2009), el director Matthew Vaughn lleva a la pantalla grande un cómic estadounidense. La estética de la película y su tono paródico general son elementos que la acercan a la comedia, pero ciertas escenas y líneas argumentales oscurecen la propuesta del film, y su intención inicial se revierte generando un dramatismo que no parece armonizar con el conjunto.
El film nos introduce en el mundo de tres muchachos adolescentes cuyas cualidades los hacen encajar con los típicos “perdedores” del secundario. Entre una de sus cotidianas charlas, Dave (Aaron Johnson), un estudiante aficionado del cómic, pregunta sorprendido a sus amigos por qué nunca nadie quiso convertirse en un superhéroe. Estos responden que obviamente se debe a que nadie posee superpoderes, lo cual negaría toda posibilidad para que ello suceda. Su cobardía y torpeza no impiden sin embargo que Dave de rienda suelta a su ocurrencia y con un ridículo disfraz comience a crear a este anti superhéroe llamado Kick-Ass, que en muy poco tiempo se hará popular a través de los medios y llevará a cabo sus misiones a través de pedidos en la cuenta de My Space.
Con cierta reminiscencia al film Supercool (2007), el comienzo de la película tiene algo prometedor en cuanto a las pequeñas conversaciones y vivencias adolescentes permitiendo un tono de comedia que después no se logra mantener. La voz en off del protagonista comentando al espectador sus pensamientos alcanza una complicidad interesante que divierte, así como también lo hace su apariencia torpe y poco masculina.
Sin embargo, la historia vinculada a la mafia tiene un lado demasiado oscuro y cruel y no posee el aire lúdico que el film adopta en un comienzo. Donde la torpeza e inverosimilitud del protagonista lo conducen al ridículo, los villanos están más cerca de ser los mafiosos despiadados de un film de gangsters. Esto no implica tampoco que deban ser objeto de risa pero el bien y el mal parecen aquí dimensiones opuestas no articulables en una misma película.
Lógicamente, si el espectador conoce el código del cómic puede entrar en este mundo y disfrutar de una película que entretiene y cuya estética realza su valor. Y para el que se quede con ganas de más, el final ya sugiere una posible continuación.
Sin duda alguna Kick Ass es una película que atrae a todos los menores porque además de emanar de un comic, la publicidad, la cartelera y el tráiler es atractivo para los pequeños, pero “ojo”, este filme puede causar emociones o deseos más amplios, que cualquier otra película de historietas con dibujos entre los chicos.
La película es ... Leer más Sin duda alguna Kick Ass es una película que atrae a todos los menores porque además de emanar de un comic, la publicidad, la cartelera y el tráiler es atractivo para los pequeños, pero “ojo”, este filme puede causar emociones o deseos más amplios, que cualquier otra película de historietas con dibujos entre los chicos.
La película es buena principalmente por la dirección del filme, que corre a cargo de Matthew Vaugh, bastante bien ejecutada, pues refleja un profesionalismo total, pero sobre todo de los pequeños que opacan a los adultos o actores veteranos como de la talla de Nicolas Cage. Lo mejor del filme son las secuencias de acción y la actuación de Chole Moretz, que no solo deja impresionado a Christopher Mintz-Plasse (Kick-Ass) en la primera secuencia de acción que aparecen juntos en escena, sino a todo el público.
Y aunque no entraremos en detalles del comic, que se apega mucho al mismo, sin duda alguna, esta cinta rebasó las expectativas del público en las salas de cine. Kick-Ass es un filme no apto para menores de 11 años y para todos en general que les guste la acción. No cabe duda que esperaremos la continuidad de esta excelente producción.
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En esta sátira del universo de los superhéroes (llena de referencias a la estética del cómic y a sus populares personajes luego adoptados por el cine) se combinan con bastante ingenio, inspiración y humor negro elementos que Hollywood ha trabajado en las comedias sobre el despertar sexual adolescente (desde Porky´s hasta American Pie , pa ... Leer más En esta sátira del universo de los superhéroes (llena de referencias a la estética del cómic y a sus populares personajes luego adoptados por el cine) se combinan con bastante ingenio, inspiración y humor negro elementos que Hollywood ha trabajado en las comedias sobre el despertar sexual adolescente (desde Porky´s hasta American Pie , pasando por la más reciente Supercool ), con un desprejuiciado espíritu pop a la hora de mostrar una violencia extrema (al borde del gore y del grotesco) y al mismo tiempo elaborada con mucha estilización y artificio que remite al Quentin Tarantino de la saga de Kill Bill y de Bastardos sin gloria .
Destino de culto
El resultado de esta apuesta del coguionista y realizador Matthew Vaughn (director de Stardust: El misterio de la estrella ) es bastante sorprendente y eficaz durante la primera de las dos horas del film, cuando se presentan el mundo íntimo y los conflictos de los distintos protagonistas -un adolescente con problemas de autoestima que sufre la muerte de su madre (Aaron Johnson); un padre y una hija de 11 años adictos a las armas (Nicolas Cage y Chloe Moretz, toda una revelación), y el hijo de un poderoso narcotraficante de Nueva York (Christopher Mintz-Plasse)- y cómo cada uno de ellos decide convertirse en "superhéroe" cuando en realidad ninguno tiene poderes sobrenaturales.
El problema es que, una vez que se agotan los hallazgos y ocurrencias, cuando los guionistas ya se han burlado de todos los clisés, lugares comunes y estereotipos de los géneros que abordan con la idea de conectar con el público juvenil amante de las historietas y de las redes sociales de Internet, el film empieza a repetirse y a caer en situaciones que se estiran demasiado y en escenas de acción con resoluciones bastante convencionales.
Demasiado cínica, calculada y políticamente incorrecta para algunos, retrato generacional con inevitable destino de culto para otros, Kick-Ass es una película irregular en su resultado final y discutible tanto desde lo artístico como desde lo ideológico. Pero, a diferencia de la inmensa mayoría de las producciones de Hollywood, propone unas cuantas ideas (en especial sobre la obsesión por la violencia de la sociedad estadounidense) y provoca amores y rechazos casi por igual. En épocas en que el cine genera más indiferencia que pasiones, no parece un mérito menor.
Diego Batlle
ientras el cine sea capaz de sorprender, aunque sea mínimamente, habrá esperanza de que pueda seguir siendo no sólo un medio de entretenimiento (que lo es) sino también una forma de arte. No estoy diciendo que este “Kick-Ass” sea una obra de arte, ni muchísimo menos, pero sí que sorprende en buena medida, incluso en los descreídos que pe ... Leer más ientras el cine sea capaz de sorprender, aunque sea mínimamente, habrá esperanza de que pueda seguir siendo no sólo un medio de entretenimiento (que lo es) sino también una forma de arte. No estoy diciendo que este “Kick-Ass” sea una obra de arte, ni muchísimo menos, pero sí que sorprende en buena medida, incluso en los descreídos que pensamos que nada nos llamará la atención, tocante al cinema, a estas alturas de la vida.
Curiosamente, la película empieza como la típica cinta de adolescentes salidos (extrañamente, el protagonista y sus dos amigos carecen por completo de acné, a pesar de ser unos evidentes teens: milagros de la técnica…), como si al protagonista de “American Pie” le diera por convertirse en un casposo superhéroe de andar por casa (el “Kick-Ass” del título, que podría ser algo así como “Patea-Culos”…).
Pero pronto la cosa empieza a virar hacia otros territorios insospechados: nos damos cuenta entonces de que el tono de comedia jocosa apenas oculta una tenebrosa historia de corte tarantiniano, donde al protagonista le asestan una cuchillada en plena calle y lo atropellan con alevosía, sin cortarse un pelo, y donde la pareja coprotagonista que interpretan Nicolas Cage y su hija en la ficción, Chlöe Grace Moretz, resulta ser un par de justicieros que, en especial ella, literalmente asusta. Por que la tal hija de Cage tiene algo así como diez u once años y es la típica niñita adorable, de rizos dorados y vocecita cándida; pero la niñita de los cojones resulta tener una sangre fría y unos redaños como de matarife de la Mafia, y tira de gatillo y rebana pescuezos con una facilidad pasmosa. Quizá la escena más dura de todas, porque está alejada de la coreografía habitual de las secuencias de acción y de la adrenalina que ello conlleva, sea aquella en la que la niña con faldita de colegial, tras una refriega en la que elimina a varios bragados asesinos a sueldo, remata con un tiro de gracia, sin dudar un segundo, a uno de los sicarios heridos en el suelo.
Por supuesto, no se trata de hacer apología de la violencia: desde el primer Tarantino de “Reservoir Dogs”, sabemos que ésta forma parte de nuestra vida, y el cine desde principios de los años noventa ha ido digiriendo, fagocitando, haciendo suya esta nueva forma de transmitir la acción, en la que la vida de las personas no vale un pimiento. Pero esto es cine, y el cine refleja la vida, normalmente no se adelanta a ella: véanse los telediarios, y se comprobará hasta qué punto la violencia de la vida real es muy superior a la del cine; porque además, en la vida real hablamos de seres humanos de carne y hueso, no de personajes de ficción reflejados sobre una pantalla blanca, al fin y al cabo nada más que una ilusión óptica.
Así las cosas, el sesgo tarantiniano que toma “Kick-Ass” no hace que pierda sus otros afluentes: la comedia de adolescentes salidos asoma de vez en cuando la patita en la relación del protagonista con la chica de sus sueños, que acepta su acercamiento en la creencia de que es gay, asumiendo entonces un rol de “amiga con colita”, si sirve la expresión, quizá no del todo afortunada. La parodia de los superhéroes tampoco pierde su papel de hilo conductor, aunque con frecuencia queda supeditada a ese venero tenebroso de la violencia absoluta.
Aparte de todo ello, la realización de Matthew Vaughn (compadre de Guy Ritchie, el ex de Madonna: pero eso no se lo tendremos en cuenta…) es irreprochable: profesionalmente intachable, con excursos curiosos (las viñetas de cómic insertas como elementos de la propia historia que se narra) y una cierta capacidad creativa que hace presagiar que puede haber un cineasta a seguir en este inglés de por ahora corta filmografía, no especialmente distinguida.
El protagonista, Aaron Johnson, cumple aceptablemente con su papel (lapidariamente definido por su personaje como “un capullo con pijama”), si bien los que están magníficos son los secundarios: el adolescente Christopher Mintz-Plasse, que borda su papel de hijo medio bobo (vale, bobo entero) del padre mafioso, con un acento ceceante (en la versión doblada al español) que le va como anillo al dedo: la niñita Chlöe Grace Moretz, que da perfectamente su escabroso papel: porque no se está acostumbrado a ver a una cría ejerciendo de asesina de colmillo retorcido, ni tampoco a ver cómo la muelen a palos; y Mark Strong, uno de nuestros secundarios anglosajones favoritos, que aquí combina admirablemente cierto tono cómico con el de tipo sin alma, escrúpulos ni compasión.
Kick-Ass: Un Superhéroe Sin Super Poderes
"Buena (+)"
"LA cinta es muy entretenida, el nivel de violencia es muy alta y muy divertido. yo si la recomiendo para la gente que le guste el humor negro y mucha violencia"