El 20 de agosto de 1973 la policía se desplazó a una apartada granja cuyo propietario era Thomas Hewitt, un antiguo matarife del matadero del condado de Travis, Texas. Dentro de la casa encontraron los restos de 33 seres humanos. El país se quedó boquiabierto y horrorizado ante semejante descubr ... Leer más
El 20 de agosto de 1973 la policía se desplazó a una apartada granja cuyo propietario era Thomas Hewitt, un antiguo matarife del matadero del condado de Travis, Texas. Dentro de la casa encontraron los restos de 33 seres humanos. El país se quedó boquiabierto y horrorizado ante semejante descubrimiento y todavía hoy sigue siendo para muchos el caso de asesinato en masa más célebre de la historia. La policía local acabó matando a un hombre que llevaba una especie de máscara de cuero al que se acusó de ser el asesino y el caso se archivó. Sin embargo, durante varios años, muchas personas relacionadas con los espantosos crímenes acusaron a la policía de haber matado a sabiendas al hombre equivocado. Por primera vez, el único sobreviviente conocido de la matanza rompió su silencio para contar la verdad acerca de lo que ocurrió en aquella carretera desierta de Texas cuando un grupo de cinco jóvenes tuvo que enfrentarse a un loco armado con una sierra mecánica, el mismo que dejó la oleada de sangre y terror que se convertiría en "La matanza de Texas".
| Género | Terror, Suspenso |
|---|---|
| Título Original | The Texas Chainsaw Massacre: Remake |
| Director | Marcus Nispel |
| Protagonistas | Jessica Biel, Jonathan Tucker, Mike Vogel, Erica Leerhsen |
| Año de producción | 2003 |
| Duración | 95 minutos. |
| MPAA rating | NC-17 - No apto para menores de 17 años |
| Productor | Michael Bay, Tobe Hooper, Kim Henkel, Mike Fleiss |
| Guionista | Scott Kosar |
| Música | Steve Jablonsky |
| País | Estados Unidos |
| Calificación de la comunidad | ![]() Calificación media basada en 670 personas |
| Calificación de la prensa | ![]() Calificación media basada en 1 críticos |
| Ultima modificación | la vieja (Hace un año) |
En 1974, Tobe Hooper sacudió al mundo con una pequeña y furiosa película de terror rodada con poco dinero (140.000 dólares) y muchas ideas. Convertida en un inmediato fenómeno de masas, aquella reconstrucción del caso real de un asesino serial se transformaría con el tiempo en un influyente clásico del cine de clase B. Tres décadas más ta ... Leer más En 1974, Tobe Hooper sacudió al mundo con una pequeña y furiosa película de terror rodada con poco dinero (140.000 dólares) y muchas ideas. Convertida en un inmediato fenómeno de masas, aquella reconstrucción del caso real de un asesino serial se transformaría con el tiempo en un influyente clásico del cine de clase B. Tres décadas más tarde, Hollywood decidió que ya era tiempo de desempolvar aquella fruta tentadora y volver a exprimirla. Si el jugo comercial volvió a ser abundante (esta remake recaudó más de 80 millones de dólares sólo en los cines norteamericanos), en el terreno artístico el resultado es altamente decepcionante.
La crudeza narrativa, la potencia dramática, el espesor psicológico, la alegoría política, los inquietantes climas y -claro- el miedo y la tensión que entregaba el film original de Hooper se han convertido en manos de Marcus Nispel (un joven director nacido en Alemania y especializado en videoclips) en un producto tan calculado como mecánico, un largometraje donde el diseño de producción parece ser más importante incluso que los baños de sangre o los miembros amputados por el ya mítico Leatherface y su motosierra.
Las paradojas y el tiempo han determinado que, mientras la película de Hooper resultó un hito dentro del cine de terror al punto de que hoy nadie puede negar la influencia que tuvo en el posterior nacimiento de las sagas de Freddy Krueger o Jason, esta derivativa remake de Nispel resulta, en cambio, un remedo de elementos, estéticas, convenciones y resoluciones narrativas ya vistas en otros films como "El silencio de los inocentes", "El proyecto Blair Witch" o "Pecados capitales".
La premisa -típica del género de terror- es básica y contundente: cinco jóvenes viajan en 1974 por Texas (una zona presentada como si fuera poco menos que el fin del mundo) a bordo de una camioneta para disfrutar de un verano ardiente (en todo sentido) y participar de un concierto de Lynyrd Skynyrd. Pero, cuando deciden levantar en la ruta a una muchacha que aparentemente hace dedo, empieza un sinfín de desventuras. La chica se suicida a los pocos minutos en el asiento trasero y, cuando deciden denunciar el hecho ante la policía del pueblo más cercano, quedan a merced de una familia tan disfuncional como desquiciada, en la que aparece el apuntado Leatherface. Lo que sigue es un festival de planos-detalle de vísceras, mutilaciones, asesinatos rituales y -también- de las provocativas curvas de la pulposa (e inexpresiva) heroína que interpreta Jessica Biel ("Blade: Trinity", "Celular").
No hay aquí mayor interés por construir suspenso ni por justificar desde lo psicológico la acción de los criminales. Así, todo en esta posmoderna "La masacre de Texas" resulta arbitrario, gratuito, artificial y, a medida que van transcurriendo los 98 minutos, cada vez más rutinario. Un film superficial, previsible y elemental que habrá servido para engrosar unos cuantos bolsillos, pero que -a diferencia de su predecesora- no tiene reservado un lugar de privilegio en la larga y rica historia del cine de terror.
Diego Batlle


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La Masacre de Texas
"Buena (+)"
"A mi parecer, uno de los mejores remake que se han hecho (aunque para muchos lo único rescatable son los pechos de Jessica Biel) en los últimos años. Y aunque reconozco que en realidad no tiene mucho que aportar al subgénero slasher, si sabe como explotar todos y cada uno de los elementos de estos filmes, las persecuciones, las muertes, los desnudos, etc. Y aunque para muchos no le llega a los talones a su original de 1974 dirigida por Tobe Hooper; yo opino que la nueva versión la supera con creces, haciendo la historia más oscura y deprimente, además de más verosímil."