Stone se sustenta en un previsible duelo de titanes que se despliega en los límites de un despacho. A un lado de la mesa, y disparando desde una desacostumbrada contención, Robert De Niro, agente de la condicional a punto de jubilarse con más de un secreto en el baúl de los recuerdos. Al otro lado, su último reto, Edward Norton, en una de sus ... Leer más Stone se sustenta en un previsible duelo de titanes que se despliega en los límites de un despacho. A un lado de la mesa, y disparando desde una desacostumbrada contención, Robert De Niro, agente de la condicional a punto de jubilarse con más de un secreto en el baúl de los recuerdos. Al otro lado, su último reto, Edward Norton, en una de sus acostumbradas composiciones, rebosantes de técnica y estudiada seducción.
El duelo es interesante en la medida que los personajes no encarnan el Bien y el Mal sino dos variantes del Mal cuyo punto de intersección es un enigmático 'quid pro quo'. Norton quiere salir de la prisión, cree haber cumplido su condena por un acto pirómano. De Niro tiene la llave, y no parece demasiado dispuesto a dársela.
Los mensajes evangelizadores que llegan desde la radio, y que sobrevuelan el tormento de los personajes como una amenaza ominosa, definen el contexto de una América reprimida, que oculta sus pecados en una apariencia respetable pero que sólo aspira a la infelicidad y el infortunio.
El problema de Stone es que a veces se va demasiado por las ramas, y no consigue penetrar hasta el fondo de la psicología de sus personajes. Hay algo de parábola bíblica en sus intenciones, pero acaba demasiadas veces para convencernos de que tiene alguna meta que alcanzar. Es una película extraña y sin norte.
Sorprende, como contrapunto femenino, la presencia de una Milla Jovovich como mujer fatal, muy alejada de las heroínas de acción que la han convertido en estrella, y la aparición de Frances Conroy en un personaje que pide a gritos un poco de desarrollo, monocorde y callada en un rincón del mundo.
Un veterano oficial de libertad condicional a punto del retiro llamado Jack Mabry (Robert de Niro) tiene que comprobar si el preso Gerald Stone Creeson ha sido reformado y merece la libertad condicional que pretende. Para intentar lograr su objetivo Stone utiliza a su mujer, Lucetta (Milla Jovovich), con la intención de seducir a Mabry.
Este ... Leer más Un veterano oficial de libertad condicional a punto del retiro llamado Jack Mabry (Robert de Niro) tiene que comprobar si el preso Gerald Stone Creeson ha sido reformado y merece la libertad condicional que pretende. Para intentar lograr su objetivo Stone utiliza a su mujer, Lucetta (Milla Jovovich), con la intención de seducir a Mabry.
Este film de John Curran (El Velo Pintado) no carece de aspectos positivos
Reparto de altura, diálogos de mérito y un tratamiento ambiguo a temas complejos (pena, redención, rehabilitación, pecado, tentación
) que surgen en el encuentro y la confrontación de dos personajes en reorientación vital y espiritual.
Sin embargo, y por desgracia, no incide el guión en sus rasgos de thriller y cine negro con la creación de un triángulo enrarecido con propósito de manipulación e interés a través de los encantos dirigidos de una femme fatale (piénsese en las magistrales Perversidad o La Mujer Del Cuadro de Fritz Lang con Dan Duryea, Joan Bennett y Edward G. Robinson) y se vuelca en elementos de drama psicológico que giran de forma ampulosa sobre los asuntos previamente mencionados.
Aunque las interpretaciones y algún texto afilado de Angus Machlach avivan puntualmente la trama, la exposición de Curran se manifiesta excesivamente teatral, desequilibra de forma incoherente la importancia de los personajes protagonistas con el paso de los minutos, y su conjunto se revela más plúmbeo que intenso.
La revelación
"Mala"
"muy lenta y aburrida, me sorprendió que 2 actores como De Niro y Norton hayan hecho una película que me saco muchos bostezos y ya ni me acuerdo haberla visto"