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Sinopsis

La fascinante relación entre Bella y el vampiro Edward, se enfrentará a nuevos obstáculos, incluyendo una dolorosa separación, la misteriosa presencia de lobos rondando en los bosques de Forks, la terrorífica amenaza de una vampiresa vengativa y un encuentro siniestro con la familia de vampiros que reina en Italia, los Vulturi.

Ficha técnica

Género Aventura, Fantasía, Romance
Título Original Twilight Saga: New Moon
Director Chris Weitz
Protagonistas Robert Pattinson, Kristen Stewart, Dakota Fanning, Peter Facinelli, Elizabeth Reaser, Billy Burke, Taylor Lautner, Gil Birmingham, Edi Gathegi, Rachelle Lefevre, Solomon Trimble
Año de producción 2009
Duración 130 minutos.
MPAA rating G - Audiencia general. Apto para todo público
Productor Wyck Godfrey, Bill Bannerman, Mark Morgan
Guionista Stephenie Meyer, Melissa Rosenberg
Música Alexandre Desplat
País Estados Unidos
Calificación de la comunidad
(Basada en 12587 personas)
Calificación de la prensa
(Basada en 8 críticos)
Ultima modificación la vieja (Hace 5 anos)
Experta de esta película
Jo.oy Jo.oy es el experto de esta película con 10 puntos

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Críticas de la prensa

Cine Premiere - C.I.Hernández V. (México)

La segunda entrega de la saga de Crepúsculo es una película hecha para fans y no fans, con momentos creados específicamente para que las twilighters griten y sí, con escenas que hacen lucir a los personajes masculinos principales: Edward y Jacob (Robert Pattinson y Taylor Lautner, respectivamente).

En esta ocasión, el filme lidia con el aba ... Leer más La segunda entrega de la saga de Crepúsculo es una película hecha para fans y no fans, con momentos creados específicamente para que las twilighters griten y sí, con escenas que hacen lucir a los personajes masculinos principales: Edward y Jacob (Robert Pattinson y Taylor Lautner, respectivamente).

En esta ocasión, el filme lidia con el abandono de Edward, quien deja a Bella para, en su cabeza, mantenerla a salvo. Así es como entra al horizonte Jacob Black, miembro de la tribu Quillette y mejor amigo de la protagonista. Bajo la batuta de Chris Weitz, los efectos especiales mejoraron sobremanera, atrás quedaron aquellos intentos fallidos de mostrar la súper velocidad de los vampiros. Y la manera de resolverlo ahora tiene mucho más estética, no querrás parpadear por temor de perderte algún pedazo de la acción. Y si bien varios de los aspectos más criticados del primer filme son resueltos con mayor éxito aquí, aún quedan varios detalles que esperemos resuelvan para las últimas dos. Específicamente el sparkle de Edward con la luz del Sol –aún se ve medio cheesy y con la musiquita de fondo... peor– y los pupilentes de la familia Cullen. Insistimos: hay formas de hacer que unos ojos miel se vean más reales en pantalla.

Es una adaptación bien lograda, y aunque hay algunos cambios con respecto a la historia original, todos ellos son justificados pues le dan mayor ritmo a la trama. Y el final, sin dar ningún spoiler, funciona como el perfecto puente para que la gente quede con ganas de más. De eso no hay duda.

4.00
Muy Buena

Cines Argentinos - Chandler (Argentina)

Es difícil escribir una crítica de una película así.
Por un lado tenemos a los fanáticos (mayormente chicas) y por el otro los detractores (mayormente chicos...). De un lado y del otro están a la espera de que ponga lo que quieren leer… que es maravillosa o que es una porquería.
Y ni una ni otra.
Como conté en su momento, he leído Cre ... Leer más Es difícil escribir una crítica de una película así.
Por un lado tenemos a los fanáticos (mayormente chicas) y por el otro los detractores (mayormente chicos...). De un lado y del otro están a la espera de que ponga lo que quieren leer… que es maravillosa o que es una porquería.
Y ni una ni otra.
Como conté en su momento, he leído Crepúsculo, y la primer película tenía en contra sus actuaciones de madera, su pobre realización y una dirección floja. Además de que daba la sensación de un resumen muy rápido para contar la película, que tenía una historia interesante, que era agradable de leer.
En Luna nueva no puedo hacer la comparación con el libro, por eso voy por otro lado.
Los errores de la primer película se solucionaron en gran parte, o van en camino de hacerlo. ¿Cómo cuales? El presupuesto fue mayor, y eso permitió mejores efectos y una mejor filmación en general. Además el director es mucho más idóneo, y se luce en varios planos (las escenas en general del bosque) y en la forma en que filmó muchas otras cosas. Además no creo que Robert Pattinson haya aprendido a actuar, pero seguramente el director supo darle las órdenes precisas, y sumado a que está menos expuesto, el resultado lo dejar mejor parado.
Kristen Stewart hace años que trabaja bien, y sigue dándole el toque necesario a Bella para hacerla real.
La parte en contra de la película, quizás sea el mismo libro, porque si bien no lo lei, se por varias “referentes” que es el menos atractivo de los 4, y me dio la sensación de que muchas cosas fueron estiradas o contadas muy lentamente. En definitiva, al contrario de los resumido y rápido de la primera, acá me pareció alargada y lenta, y eso en la duración se nota.
No es una película que sirva a extraños para entender el fenómeno Twilight.
Pero por el lado de la técnica y la realización, los productores dejan en claro que las próximas tienen un futuro promisorio para acompañar tanta expectativa y seguramente ofrecerán un mejor espectáculo al promedio de los espectadores.
Independientemente de esto, queda claro que las fanáticas saldrán super contentas y emocionadas, y los que consideran a Twilight algo super meloso, terminarán poniendo las mismas caras que Edward Cullen en la primera…

3.00
Buena

Reforma - R. Aviña (México)

Luna nueva (EU, 2009) dirigida por Chris Weitz, abre prácticamente con una referencia directa al clásico de William Shakespeare, Romeo y Julieta. Es decir: la historia de amor juvenil más exacerbada. Y es que las historias románticas adolescentes tienen incluso el poder de resucitar a los no muertos. Más allá del posible mérito literario, St ... Leer más Luna nueva (EU, 2009) dirigida por Chris Weitz, abre prácticamente con una referencia directa al clásico de William Shakespeare, Romeo y Julieta. Es decir: la historia de amor juvenil más exacerbada. Y es que las historias románticas adolescentes tienen incluso el poder de resucitar a los no muertos. Más allá del posible mérito literario, Stephenie Meyer, autora de la saga de Crepúsculo, y un alud de hábiles publicistas, se han enfocado en el público ideal y más consumista: los adolescentes, en especial ellas. Para ello, han recurrido no sólo a los ambientes góticos-romanticistas y los relatos de comunidades de la América profunda que ocultan misterios insondables al estilo de Stephen King, sino recuperan elementos ampliamente identificables, historias cotidianas de jóvenes preparatorianos de series televisivas contemporáneas: de Hannah Montana a Supernatural, de Gilmore Girls a True Blood, bajo un barniz de horror fantástico. Para un espectador cautivo, cuyo referente vampírico literario no se localiza ni de lejos en Stoker, Polidori o Le Fanu, sino en Ann Rice y que desconoce filmes de aliento poético adolescente vampiril como Martin, Cuando cae la oscuridad o Los muchachos perdidos, resulta comprensible el éxito literario y cinematográfico de esta saga. De hecho, a diferencia de Catherine Hardwicke que intentó ahondar –con debilidad- en la metáfora adolescente en Crepúsculo (2008) como lo hizo con fortuna en A los 13 (2003), Chris Weitz, experto en lidiar con osos gigantescos en La brújula dorada (2007), enfatiza las secuencias de acción enfrentando a vampiros contra licántropos, a los que pertenece el verdadero protagonista de Luna nueva, el joven indio Jacob (Lautner). Queda claro que esta segunda parte está planteada como aquellos folletones melodramáticos por entregas y no como una película unitaria, de ahí lo desarticulado de una trama en la que Bella (Stewart) cumple los 18 años y sufre física y emocionalmente la separación del amado vampiro Edward (Pattinson) y se acerca a Jacob. Ello, en un relato que no ha hecho más que trasladar las exitosas historias de pérdida y pasión adolescente de los años 70 protagonizadas por Robbie Benson, como Sublime amor juvenil o Castillos de hielo, a las que sólo se le ha agregado sangre y colmillos.

Por Rafael Aviña

2.00
Regular

Página 12 - H. Bernades (Argentina)

Novio vampiro la deja y ella se enamora de hombre lobo. La posible placa de Crónica TV hubiera sido infinitamente más divertida que las dos horas diez de Luna nueva, nueva entrega de la saga Crepúsculo, que la película homónima inauguró (en cine) el año pasado. Lo que anuncia la placa es lo que sucede en este segundo episodio de la saga crea ... Leer más Novio vampiro la deja y ella se enamora de hombre lobo. La posible placa de Crónica TV hubiera sido infinitamente más divertida que las dos horas diez de Luna nueva, nueva entrega de la saga Crepúsculo, que la película homónima inauguró (en cine) el año pasado. Lo que anuncia la placa es lo que sucede en este segundo episodio de la saga creada por la escribidora Stephenie Meyer, haciendo presumir que en las próximas entregas la heroína podría llegar a curtir con un zombie y un fantasma. No, perdón, curtir no: ya se sabe que hasta los piquitos se entregan con cuentagotas en esta saga exangüe. Saga ultrapuritana, a la medida de la religión mormona que practica Mrs. Meyer.

“Condenada a no apretar”, sería otra posible placa de Crónica, teniendo en cuenta el sudor y las lágrimas (sangre no, ya se sabe) que esos pocos piquitos le cuestan a la pobre Belle (Kristen Stewart), tironeada esta vez entre el vampiro Edward (Robert Pattinson) y el hombre lobo Jake (Taylor Lautner). Que es como decir, también, entre la melanco palidez new romantic de uno y los schwarzeneggerianos músculos del otro. En el momento más involuntariamente gracioso de una de las películas menos graciosas vistas en bastante tiempo, suena un teléfono justo en el momento en que los labios de Belle y Jake se hallan, finalmente, a unas pulgadas de distancia. Luna nueva es, como el resto de la saga, un canto a la represión y la abstinencia sexual. No sólo los vampiros vienen sin colmillos (lo cual es como una película cómica protagonizada por Santo Biasatti), sino que también se cuidan de dejarse arrastrar por el deseo, sabedores de que si lo hacen se convertirán en bestias sedientas de sangre.

Otro tanto sucede con los hombres-lobo-patovica, que para alegría de la afición adolescente andan por el bosque luciendo sus bíceps (cuando no se convierten en lobos digitales y mal articulados, claro). Las teenagers son, como se sabe, el target principal de este aséptico producto, en el que todo se dirime, como en la tele, a pura charla. Melodrama romántico con amantes condenados a no poder amarse (él, porque es vampiro; ella, porque no lo es; el otro, para no dejarla hecha un estropajo si se calienta demasiado), entre otras herejías a la mitología fantástica Luna nueva incluye una familia de vampiros (con papá vampiro, mamá vampira y su cría), oferta de matrimonio de un vampiro a una posible conversa... y hasta vampiros demócratas, que plebiscitan educadamente la incorporación de un nuevo miembro. En otras palabras, la corrección política arrasando uno de los últimos bastiones de rebeldía, el de la patria chupasangre.

Por Horacio Bernades

2.00
Regular

La Nación - F. López (Argentina)

La -hasta ahora- tetralogía literaria debida a Stepehnie Meyer está destinada a un público bien específico -en su mayoría femenino y adolescente-, que seguramente esperaba esta segunda adaptación fílmica con ansiedad que supo ser multiplicada por una hábil campaña de lanzamiento: mucha promoción, mucho merchadising, mucho misterio y unos ... Leer más La -hasta ahora- tetralogía literaria debida a Stepehnie Meyer está destinada a un público bien específico -en su mayoría femenino y adolescente-, que seguramente esperaba esta segunda adaptación fílmica con ansiedad que supo ser multiplicada por una hábil campaña de lanzamiento: mucha promoción, mucho merchadising, mucho misterio y unos pocos anticipos administrados en dosis breves y esporádicamente. Quizás hacía falta semejante operación ya que lo que la historia traía de novedoso -vampiros buenos, vegetarianos y vírgenes; indios licántropos en eterna guerra con ellos, el amor concebido como una fatalidad que justifica cualquier sacrificio, la visión idealizada del dominio que cada personaje puede ejercer sobre sus impulsos, adolescentes capaces de defender sus propias elecciones más allá de la opinión de los adultos, etc.- ya había sido expuesto en Crepúsculo .

Pasada la novedad, sólo queda en Luna nueva averiguar cómo podrá avanzar el romance entre la simple mortal y el pálido muchacho que ya pasó los cien, pero sigue aparentando 18 y así lo será por los siglos de los siglos salvo que ella, mordisco mediante, se pase al otro bando.

Este segundo capítulo es casi un torneo de renunciamientos románticos. El de Edward, vampiro generoso, que miente su desamor por Bella como en el tango: "A conciencia pura" y nada más que por salvarla. Y el del quileute amigo que siempre la amó en silencio y la acompaña en su obligada viudez, pero también se aparta antes de que en algún rapto de malhumor el lobo que lleva dentro desfigure el bonito rostro de la chica.

Todo esto -matizado por alguna disputa entre vampiros y hombres lobo, una visita muy vistosa a la aristocracia vampírica (en Volterra, Italia), un par de salvamentos de último momento, algún humor involuntario (la oportuna llamada telefónica del galán vampiro) y bastante exhibición de musculosos torsos masculinos (a pedido de las chicas, se supone)-, no alcanza sino para completar las largas dos horas de película con mucha, demasiada conversación y una intensidad romántica más declarada que perceptible.

Fernando López

2.00
Regular

La Segunda - Andrés Nazarala R. (Chile)

En “LUNA NUEVA” —segunda parte de la exitosa tetralogía “Crepúsculo”— Bella (Kristen Stewart) cae en depresión cuando Edward (Robert Pattinson) la abandona. El dramático hecho de que ella envejecerá y él seguirá siendo un adolescente pálido, sumado a las sospechas que caen sobre la familia Cullen por su eterna juventud, motivan ... Leer más En “LUNA NUEVA” —segunda parte de la exitosa tetralogía “Crepúsculo”— Bella (Kristen Stewart) cae en depresión cuando Edward (Robert Pattinson) la abandona. El dramático hecho de que ella envejecerá y él seguirá siendo un adolescente pálido, sumado a las sospechas que caen sobre la familia Cullen por su eterna juventud, motivan al chupasangre a dejar Forks.

Bella queda sola, angustiada, aquejada por pesadillas que no la dejan dormir, pero encuentra consuelo en Jacob Black, el nativo que ahora ha desarrollado una notoria musculatura. Una especie de romance se desatará entre ellos ubicando a la chica en medio de la vieja disputa entre licántropos y vampiros. El agravante será la reaparición del atormentado Edward.

Chris Weitz es un realizador irregular y difícil de encasillar. Es responsable de la escatológica “American Pie”, pero también de la encantadora “Un gran chico”. Su incursión en el cine fantástico en el 2007 con “La brújula dorada” le abrió las puertas de esta saga millonaria, pero hay que entender que “Crepúsculo” sólo requiere de buenos ejecutores, nunca de buenos cineastas.

Consciente de lo anterior, Weitz se limita a seguir la pauta y carga sobre sus hombros todo el peso del absurdo mundillo cocinado en la cabeza de la escritora Stephanie Meyer. Debe contar un triángulo amoroso entre un hombre-lobo que aparece el 98% de la película a torso desnudo y un vampiro diurno; desarrollar metáforas pueriles sobre los daños del amor y la sexualidad apresurada; mostrar a hombres lobo indígenas que comen “muffins” gigantes.... En definitiva, darle la espalda a la tradición literaria y cinematográfica que ha versado sobre estas razas fantásticas sin proponer algo mejor. “Crepúsculo” es una gran herejía.

Pero obviando incongruencias que molestarán a todo aquel que sepa quién es Christopher Lee, “Luna Nueva” tampoco se impone como una cinta entretenida. Es lenta, se empantana en la mitad y tiene uno de los segmentos finales más ridículos que se hayan visto en el último tiempo: los personajes en el palacio de Los Vulturi, dinastía de chupasangres asentados en Europa. “El Código DaVinci” en clave vampiresca.

Pero, por sobre todo, “Luna Nueva” es un gran culebrón, arropado en vestimentas llamativas para los adolescentes de hoy, especialmente, chicas enamoradizas que se dedican a recrear la muerte en sus fotologs. Sería una buena comedia de no ser tan grave o una nostálgica película sobre el primer amor, si no involucrara a monstruos. Esto es como si Bela Lugosi y Lon Chaney Jr. se disputaran el amor de una Rita Hayworth virgen. Algo así, pero peor.

1.00
Mala

La factoría - Rafael Caro (Chile)

El increíble fenómeno que ha generado la saga ‘Crepúsculo’ escrito por Stephenie Meyer, primero en novelas y ahora en una seguidilla de estrenos cinematográficos ha sido tremendo. En todo el mundo tanto las películas como los libros son un éxito de ventas que jamás se había visto, mostrando un nivel de fanatismo sorprendente entre los a ... Leer más El increíble fenómeno que ha generado la saga ‘Crepúsculo’ escrito por Stephenie Meyer, primero en novelas y ahora en una seguidilla de estrenos cinematográficos ha sido tremendo. En todo el mundo tanto las películas como los libros son un éxito de ventas que jamás se había visto, mostrando un nivel de fanatismo sorprendente entre los adolescentes, que esta semana en nuestro país tienen para si mismos el esperado estreno de la secuela titulada ‘Luna Nueva’. Una cinta dirigida por Chris Weitz que en muchos sentidos ha resultado ser mejor que su predecesora, contando una historia (dentro de lo que se puede) coherente, con una mejor dirección, e incluso mejor arte. Sin embargo vuelve a retomar la falta de credibilidad al sentimentalismo que trata de reflejar en pantalla, transformándose en un producto para la pantalla grande que solo los llamados “hardcore fans” podrían disfrutar.

Por donde se le mire, en sus extensas dos horas de duración, hay una gran falta de autenticidad en cualquier aspecto que se le quiere, a la fuerza, poner a la historia. En parte por grandes errores de un guión adaptado, pasando por actores que no son capaces realmente de actuar el supuesto amor, desencanto y romanticismo, hasta un director que ya antes ha probado que es capaz de crear películas bien planas (‘The Golden Compass’). Los correctos y bien parecidos vampiros de Stephenie Meyer vuelven a no convencer a cualquiera que no sea un real fanático de ellos, esta vez añadiendo un triangulo amoroso que de sobremanera se complica generalmente por razones que no llegamos a captar.

Tal como finalizó ‘Crepúsculo’, en esta secuela nos reencontramos con Bella (Kristen Stewart) y Edward (Robert Pattinson), sumergidos en su amor. Sin embargo ella guarda para sí la terrible sensación de soñar y verse envejecer junto a su amado, mientras el continua igual por el resto de la eternidad. Convencida de que la única forma de igualar las cosas, y volver su relación una perfecta historia de amor que continuara por los siglos de los siglos, viene con la idea de que Edward debe transformarla también en un vampiro. Durante la fiesta de cumpleaños que los Cullen preparan para celebrar los 18 años de Bella, ella accidentalmente se hace un corte en un dedo, provocando la sangrienta hambre del mas joven de los vampiros del clan Cullen, Jasper. Gracias a este incidente, Edward decide que estar juntos solo podría significar una serie de peligros mortales para su amada, optando por la separación y deja a Bella completamente sola con la promesa de nunca mas verse.

Cayendo en una profunda depresión, Bella sufre por las noches entre sueños y pesadillas por el amor de ambos que se va muriendo. Así encontrará el consuelo en su antiguo buen amigo Jacob Black, quien le promete la seguridad y cariño que Edward nunca pudo darle. Pero las cosas no serán mas fáciles, pues pronto las raíces y la verdadera naturaleza de hombre-lobo de Jacob emergerá, poniendo nuevamente en peligro a Bella y transformándola otra vez en el objeto prohibido que ha sido desde la primera parte. Contar mas que eso sería entrar a detallar mas de la historia que prefiero vean los que no han leído los libros, y que sin embargo se han vuelto fanáticos de las películas.

Creo que todos estaremos de acuerdo que en ‘Crepúsculo’, la directora Catherine Hardwicke pudo exponer muy correctamente las desdichas amorosas dentro de las imposibilidades de dos seres tan incompatibles como lo son un vampiro y una humana. Y así como logró de alguna forma exponer eso bien, fue muy débil para tratar de retratar el resto de los aspectos que forman la película. Ya sean los efectos digitales, la acción y en general esos pequeños detalles que vuelven a los vampiros uno de los seres mas interesantes para ver en el cine. Simplemente se perdieron, en gran parte por culpa de que la obra original Stephenie Meyer intenta ser original con el concepto vampiresco (brillan a la luz del sol, los Cullen son una especie de vegetarianos, van al colegio y juegan al aire libre), y también por las carencias de la directora.

Eso mismo hacía pensar que cambiar de director a Chris Weitz sería un buen elemento para reforzar lo que antes se había perdido. En cualquier sentido fue peor. Ya que si bien el realizador hace un trabajo justo con la acción y los efectos especiales, los que realmente no aportan nada a la historia, este deja de lado cualquier sentido de coherencia a esta supuesta relato de amor. Son dos horas que para cualquiera se hacen eternas de una historia que en si se relata lo mejor que se puede, pero que nunca sale de la pantalla para tomarse los corazones de nadie. Es totalmente inverosímil absolutamente todo lo que pasa frente a nuestro ojos, y su éxito se explica simplemente pues hay fanáticos, muchos de ellos que a diferencia de los demás que no estamos particularmente interesados en la obra de Meyer, van a alabar el resultado cinematográfico sea bueno, malo, o como es el caso, horrible.

El resultado así de lamentable es gracias a muchas cosas. En un principio por las novedades que la autora trata de sobreponer a su historia de dependiente amor. En la saga no se guarda respeto a años de legado que ha dejado una y otra obra de exitosa y genial factura sobre vampiros y hombres-lobo, y a pesar de que hacer cambios fundamentales a la premisa puede ser algo arriesgado, a la larga pueden funcionar muy bien y ser algo totalmente respetable. Lamentablemente el caso en la saga ‘Crepúsculo’ es que ningún aspecto de ella está elaborado para parecer real, como si fuera una especie de chiste, un elemento sin importancia. Sin embargo esta falta de realidad puede pasar mas allá de culpabilidad de la autora, y pasar directamente a los dos directores que hasta ahora no han entendido como poner a estos nuevos vampiros en el cine para sorprender. Y ese parece ser el caso, pero donde creo que esta todo el problema es en la unión de ambas cosas e incluyendo actuaciones para el olvido.

Kristen Stewart y Robert Pattinson parecen de mentira. Son unos muñecos que alguien está moviendo desde abajo, de donde no se ve gracias a que la cámara los corta. Inexpresivos, irreales, malos actores, nunca nos damos cuenta que están sintiendo, y hay que sacar conclusiones de líneas del guión que rayan en lo burdo. En sus dos protagonistas no vemos la simpatía de los que llevan adelante el relato. En el caso de ‘Luna Nueva’, gracias a la separación de los personajes principales, nos quedamos con su protagonista dejando un poco de lado a Edward, por esto mismo es que se acentúan mucho mas las carencias de la chica Stewart frente a la cámara. Con una sola expresión durante toda la película, quiere que entendamos que sufre, que está enamorada, excitada, sufriendo, con miedo, etc. Simplemente no lo logra. Y lo que es peor, dos de los mas grandes actores de toda la película como lo son Dakota Fanning y Michael Sheen (Jane y Aro), se pierden en lo que parecía ser el climax de la historia, que sin embargo duró como 5 minutos de blanda acción. El único protagonista que tiene un buen peso de drama es Jacob, interpretado por un justo Taylor Lautner, quien demuestra verdadera pasión, sentimientos.

Ni hablar de la historia, donde el foco central es una débil mujer que en ningún momento se vale por si misma sosteniéndose solo sobre Edward. Cuando este no está ya disponible para ella, es una ajena para la vida, solitaria, aburrida y encuentra soporte en el mejor amigo de quien, miren que sorpresa, se enamora ligeramente y que luego obviamente lo va a dejar de lado. De ahí a las “problemáticas” de la película que no son tales: el acuerdo que supuestamente se va a romper al final de la historia, la falta de comunicación para decir a Edward que va hacia los Volturi “estoy viva”, no dan el peso para ser emocional. Ya se da por entendido pero lo diré directamente: ‘Luna Nueva’ es una película, y a la larga, saga que termina siendo muy mediocre. El éxito es gracias a que cada día los nuevos medios y las posibilidades de que los fanático se expresen abiertamente a un espacio tan grande como Internet resulte todo en un real fenómeno. Eso lo celebro. Me encantan los fanatismos, pero creo que ‘Luna Nueva’ no da para esto.

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Comentarios

Jo.oy calificó:

Muy Buena

Amo esta clase de películas. Me sentí re compenetrada en la historia, tanto en esta parte como también en la primera.
Me resulta muy atrapante el relato y el modo en que todo sucede, cómo se le resta importancia tal vez al personaje de Edward, encuanto a su constante aparición, pero aún así siempre está presente.

Hace 7 anos · 6 votos · ¿Te sirvió este comentario?  Si   No  · Responder
The AmOo comentó:

pzz la berdad no mirado esta peli pero me imagino qe ba a estar mucho mejor qe la anterior lo qe mas me gusta de estas pelis es qe esta tailor louter

Hace 7 anos · 5 votos · ¿Te sirvió este comentario?  Si   No  · Responder
Rouse K calificó:

Excelente

Una fantastica pelicula,pero para las que vieron la anterior Crepusculo!
ahora espero la 3ra de la saga!...

Hace 7 anos · Un voto · ¿Te sirvió este comentario?  Si   No  · Responder

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