Es la historia de una joven madre, Ann, que ante la inminencia de su muerte anunciada opta por no despedirse de la vida, sino abrirse a los capítulos hasta entonces no explorados de su existencia: y se lanza a lo que otros descartarían: vivir.
| Género | Drama, Romance |
|---|---|
| Título Original | My Life Without Me |
| Director | Isabel Coixet |
| Protagonistas | Mark Ruffalo, Amanda Plummer, Scott Speedman, Maria de Medeiros, Sarah Polley, Leonor Watling, Julian Richings, Deborah Harry, Alfred Molina |
| Año de producción | 2003 |
| Duración | 106 minutos. |
| MPAA rating | R - Restringido. Los chicos menores de 17 años deben estar acompañados por sus padres o por un adulto |
| Productor | Gordon McLennan, Esther García |
| Guionista | Nanci Kincaid, Isabel Coixet |
| Música | Alfonso Vilallonga |
| País | España · Canadá |
| Calificación de la comunidad | ![]() Calificación media basada en 171 personas |
| Calificación de la prensa | ![]() Calificación media basada en 1 críticos |
| Ultima modificación | ri32pi (Hace 7 meses) |
En su cuarto largometraje (segundo con actores norteamericanos), la talentosa guionista y directora catalana Isabel Coixet construye un melodrama lacrimógeno ("tearjerker" se lo denomina en la jerga cinematográfica) sobre una joven madre que sufre de un cáncer terminal y aprovecha los últimos días de vida para cumplir con sus sueños pendiente ... Leer más En su cuarto largometraje (segundo con actores norteamericanos), la talentosa guionista y directora catalana Isabel Coixet construye un melodrama lacrimógeno ("tearjerker" se lo denomina en la jerga cinematográfica) sobre una joven madre que sufre de un cáncer terminal y aprovecha los últimos días de vida para cumplir con sus sueños pendientes y asegurar el futuro de su familia.
En otras manos, "Mi vida sin mí" sería un típico "telefilm de la semana" de esos que abundan en las señales del cable o -en una versión más estirada- un culebrón centroamericano, pero la directora de "Cosas que nunca te dije" y "A los que aman" lo elabora con un recato, una sensibilidad, un contenido manejo de la emoción y sólo unos pocos golpes bajos (un par de recargados monólogos de nuestra heroína) para convertirlo en un retrato humano que sabrán apreciar en toda su dimensión aquellos que disfrutan del género (la película fue un gran éxito de público en casi toda Europa y hasta en Japón).
Sin llegar a las alturas de "Gritos y susurros", de Ingmar Bergman, ni de "La fuerza del corazón", aquella gema de la francesa Solveig Anspach sobre el dilema íntimo y moral de una embarazada con cáncer estrenada hace dos años, pero muy por arriba de populares subproductos hollywoodenses como el clásico "Love Story" o "Todo por amor", "Mi vida sin mí" se sostiene por la pudorosa puesta en escena de Coixet, por la credibilidad de los diálogos y las situaciones, por ciertos destellos líricos que asoman en la trama (como una escena romántica en un lavadero de ropa), pero muy especialmente por la categoría del notable elenco reunido.
Es , sin duda, la multifacética actriz canadiense Sarah Polley (vista en films de David Cronenberg, Atom Egoyan, Hal Hartley y Doug Liman) la gran fuerza motora del relato, pero ella no podría lucirse como lo hace sin el aporte de la gran Deborah Harry (la amarga madre de la protagonista), Scott Speedman (el marido), Mark Ruffalo (un bohemio que se enamora de ella), Leonor Watling (la sensible vecina) y -ya en papeles menores- Julian Richings (el médico que la atiende), Amanda Plummer (la mejor amiga), Alfred Molina (el padre) y Maria de Medeiros (la peluquera).
La odisea de Ann, la encantadora joven de 23 años que trabaja limpiando oficinas de noche y vive en un trailer ubicado en las afueras de Vancouver con sus dos hijas y su querible marido (que se dedica al mantenimiento de piscinas), propone algunos pasajes contradictorios y provocativos (como las decisiones egocéntricas de la protagonista o su deseo de mantener una aventura extramatrimonial), pero en la mayor parte de su metraje resulta diáfana y genera una gran identificación y empatía que llevan a preguntarse todo el tiempo qué haría cada espectador en circunstancias similares. Así, este melodrama coproducido nada menos que por los hermanos Almodóvar resulta más intimista que edulcorado y sentimental. Un trabajo que evita los excesos, los clisés, los efectismos y la manipulación, pero que no escasea en situaciones y emociones extremas. Cada proyección termina -de forma inevitable- con un mar de lágrimas que, esta vez, son sentidas y honestas. Preparen los pañuelos.
Diego Batlle


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Mi Vida Sin Mí
"Buena"
"Es una pelicula para ver si es que no hay otra mejor. Si tenes tiempo libre mirala, esta buena pero no te sorprende"