Louis Schneider es un policía atormentado a quien la suerte parece haber abandonado. Sus intuiciones para hallar a un asesino en serie no están siendo certeras y le están poniendo en serios aprietos ante el arrogante inspector Kovalski, actual estrella del departamento de homicidios. Años atrás ... Leer más
Louis Schneider es un policía atormentado a quien la suerte parece haber abandonado. Sus intuiciones para hallar a un asesino en serie no están siendo certeras y le están poniendo en serios aprietos ante el arrogante inspector Kovalski, actual estrella del departamento de homicidios. Años atrás Schenider alcanzó la fama después de arrestar al peligroso Louis Subra, el cual, detrás de una fachada de redención religiosa va a ser puesto en libertad, sin embargo, todo apunta que está haciendo un papel y que en realidad planea asesinar a aquellos que le metieron entre rejas.
| Género | Policial, Drama, Suspenso |
|---|---|
| Título Original | MR 73 |
| Director | Olivier Marchal |
| Protagonistas | Daniel Auteuil, Guy Lecluyse, Francis Renaud, Olivia Bonamy, Gérald Laroche, Catherine Marchal |
| Año de producción | 2008 |
| Duración | 125 minutos. |
| Guionista | Olivier Marchal |
| País | Francia |
| Calificación de la comunidad | ![]() Calificación media basada en 70 personas |
| Calificación de la prensa | ![]() Calificación media basada en 4 críticos |
| Ultima modificación | jev233 (Hace un año) |
Hacía mucho tiempo que no encontraba un policial que conjugara grandes actuaciones, escenarios interesantes, una trama atrapante y un ritmo que acompañara la intensidad de la historia: MR73 tiene todo eso.
Ambientado en la ciudad francesa de Marsella, el film nos presenta a Louis Schneider -Daniel Auteuil-, un agente que supo ser uno de los m ... Leer más Hacía mucho tiempo que no encontraba un policial que conjugara grandes actuaciones, escenarios interesantes, una trama atrapante y un ritmo que acompañara la intensidad de la historia: MR73 tiene todo eso.
Ambientado en la ciudad francesa de Marsella, el film nos presenta a Louis Schneider -Daniel Auteuil-, un agente que supo ser uno de los mejores en lo suyo, pero al que un hecho reciente (sobre el que nos iremos enterando a medida que transcurre la historia) lo ha llevado barranca abajo hasta convertirlo en un hombre alcohólico que roza lo patético. Sus problemas con la bebida obligan a sus superiores a alejarlo de la investigación que mantiene en curso, en donde se intenta encontrar a un violador y asesino serial. Pero, claro está, los hombres como él no son del tipo que acatan órdenes, y es así que se mantiene en el caso "desde afuera", gracias a la relación que mantiene con quien era su compañero hasta la sanción.
Paralelamente está Justine -Olivia Bonamy-, una joven que se entera de que el hombre que asesinó a su padre y violó y mató a su madre cuando ella era tan solo una niña está por salir de prisión. Este criminal fue condenado a cadena perpetua por los hechos, pero está por cumplir 69 años, mantiene una conducta ejemplar y se ha acercado muchísimo a las creencias religiosas en los últimos tiempos hasta ser "reformado", así es que califica perfectamente para una libertad condicional. La noticia sacude a Justine, que no tiene a quien acudir en busca de contención, y termina conectándose con Louis, el mismo que, cuando era un joven oficial, arrestó al responsable de estos crímenes.
Estas dos vidas se cruzan en momentos dispares para cada uno, pero ambas están atravesadas por la violencia más vil que pueda imaginarse. De más está decir que acompañan condimentos como: la corrupción policial, los negocios ilegales y los excesos, elementos que cualquier película del género debe tener.
Hay algo que tengo que mencionar respecto al director. Olivier Marchal ya me había sorprendido con El Muelle, fantástico largometraje que también tiene una temática policíaca, con lo que mis expectativas eran grandes. Por suerte, MR73 mantiene su impronta (aunque tal vez El Muelle me gustó un poco más).
De más está decir que Auteuil es un genio por donde se lo mire. Brilla haciendo comedia, y no deja de hacerlo cuando tiene que interpretar personajes dramáticos o violentos. Sin dudas, uno de los grandes actores contemporáneos.
MR73 es una gran opción para aquellos que, al igual que yo, disfrutan de estos thrillers que mantienen al espectador al filo del asiento. Evidentemente, habría que apostar más desde la Argentina al cine francés y menos al bombardeo que sacrifica calidad para colapsarnos con cantidad proveniente de Estados Unidos.
MR 73 es el nuevo trabajo del director Olivier Marchal, quien en estos últimos años resultó una gran revelación en el género policial con sus filmes Gángsters y El Muelle.
Marchal, quien durante muchos años fue policía, luego decidió cambiar su vida profesional por la actuación y recientemente sorprendió como realizador con muy buenas p ... Leer más MR 73 es el nuevo trabajo del director Olivier Marchal, quien en estos últimos años resultó una gran revelación en el género policial con sus filmes Gángsters y El Muelle.
Marchal, quien durante muchos años fue policía, luego decidió cambiar su vida profesional por la actuación y recientemente sorprendió como realizador con muy buenas películas.
Su nuevo trabajo es el más flojo que presentó hasta ahora.
MR 73 es una propuesta que se destaca principalmente por un fabuloso trabajo de fotografía y la interpretación de ese actorazo que es Daniel Auteuil, quien ya es una garantía a la hora de pagar una entrada en el cine.
Es raro pasarla mal con una película donde trabaje él. No importa el género en que labure siempre sobresale con su labor y esta no es la excepción.
El problema que tiene MR 73 es el guión.
En El muelle Marchal brindó un policial realista que se centraba en la corrupción de la fuerza policial y la lucha por el poder.
Una historia atrapante con personajes realistas.
No puedo decir lo mismo de este estreno.
Lamentablemente el director sostiene toda su película con el máximo cliché de este género que debería ser erradicado de una vez por todas del cine y la literatura.
BASTA DE POLICIAS BORRACHOS Y ACABADOS QUE PENAN POR SU FAMILIA MUERTA EN UN ACCIDENTE AUTOMOVILÍSTICO!!
Cumplieron un ciclo muchachos, ya está. Desde Harry, El sucio (1971) hasta la actualidad el detective solitario con un pasado triste que lucha solo contra el sistema es un modelo totalmente agotado que ya se usó demasiado y no da para mas.
Justamente por ese motivo esa soberbia y adictiva obra maestra de Dick Wolf, que es la
serie de televisión La Ley y el Orden va a cumplir pronto 20 años de éxito en el aire a nivel internacional.
Dos décadas en el aire! ¿Cuántas series pueden lograr eso?
La clave del suceso reside en que Wolf y sus colaboradores nunca perdieron el foco. Hace casi 20 años que trabajan en la ficción con historias y policías realistas.
Si todos los detectives que persiguen asesinos seriales fueran como los que representa Marchal, criminales como la familia Manson, Ted Bundy y Andrei Chikatilo todavía estarían sueltos.
En El muelle el director había logrado combinar muy bien el drama humano con el suspenso.
En su nueva película se fue de mambo con el melodrama al presentar todos los clichés juntos de la vieja novela policial.
En consecuencia, la película es demasiado obvia y lamentablemente esto genera que la trama se vuelva predecible.
La historia presenta un caso de crímenes seriales que hacia la mitad de la película queda totalmente opacado por otra subtrama relacionada con el pasado del protagonista, cuyo único fin es justificar el uso de otro gran cliché, que es la redención del policía acabado.
Reitero, en sus filmes anteriores Marchal había logrado mantenerse alejado de los lugares comunes y por eso sus películas fueron buenísimas.
Con MR 73 hizo exactamente todo lo contrario y a la larga la película deja cierto sabor amargo porque el director tiene la capacidad para evitar estas cuestiones.
Ojalá la próxima sea mejor.
Ex oficial de policía, se supone que el actor, guionista y realizador Olivier Marchal conoce de primera mano aquello de lo que habla. En El muelle, película de bastante éxito en Buenos Aires unos años atrás, el tema era la guerra interna entre un oficial “bueno” (Daniel Auteuil) y uno “malo” (Gérard Depardieu). Pequeño detalle, el ... Leer más Ex oficial de policía, se supone que el actor, guionista y realizador Olivier Marchal conoce de primera mano aquello de lo que habla. En El muelle, película de bastante éxito en Buenos Aires unos años atrás, el tema era la guerra interna entre un oficial “bueno” (Daniel Auteuil) y uno “malo” (Gérard Depardieu). Pequeño detalle, el “bueno” era un cana de gatillo fácil. Pero, claro, conviene no olvidar que el director de la película alguna vez fue policía. Ahora, en MR 73 (modelo de pistola reglamentaria que usa la policía francesa), Daniel Auteuil vuelve a ser el héroe, haciendo de maldito policía. Y otra vez la película, narrada desde su punto de vista, justifica que el tipo, desesperado, termine matando gente por izquierda. Verdadero “cine policial” el de Monsieur Marchal.
Como el personaje de Harvey Keitel en la película de Abel Ferrara, el teniente Schneider es un torturado, un alcohólico, un tipo que llegó hasta el sótano de sí mismo y siguió de largo. Tiene sus motivos, o eso es lo que la película quiere hacer pensar: flashbacks en blanco y negro informan de cómo el paraíso conyugal de Schneider se volvió infierno, unos años atrás, cuando un demonio asesinó a su mujer e hija. Ahora, Schneider anda con la barba crecida, no se saca los anteojos ahumados, toma de la botella de JB como si fuera Perrier y es capaz de secuestrar un ómnibus urbano a punta de pistola, porque el chofer no lo quiere llevar a la casa. La suya es sólo una de las tres historias que narra MR 73. Historias que terminarán encontrándose de modo tan fatal como el clima de la película, más pesado que denso.
Por un lado, la Justicia (esa puerca) pone en libertad, por buena conducta, a un monstruo humano (Philippe Nahon, recordado protagonista de Solo contra todos) que décadas atrás violó, torturó y asesinó a los padres de una chica. Al enterarse, la chica (la linda Olivier Bonamy) prepara su venganza: ésa es la tercera línea del relato. Si algo no le sobra al cine policial de Marchal es sutileza. Para expresar el estado en que está, Auteuil se ve obligado a retorcerse, tropezarse, gritar y gesticular, en una sobreactuación infrecuente en él. Se connota negrura mediante una fotografía llena de contrastes y claroscuros. Desesperación, con tormentas apocalípticas, que muestran cuánto le gustó Se7en a Marchal. El incidente del ómnibus, casi doméstico, es narrado como si se tratara de una escena culminante, con aceleraciones, choques, frenadas y la llegada de un escuadrón SWAT entero. Todo eso, para detener a un simple borrachín armado.
En ocasiones, la falta de sutileza resulta involuntariamente graciosa. Como cuando a Schneider, en un caso en el que todas las víctimas tenían un cachorro en casa, se le prende la lamparita y declara, como el eureka de Arquímedes: “Los perros y los gatos son la clave”. Podría pasar por una escena de El superagente 86, si no fuera por el aire de gravedad que pesa sobre toda la película, y que es sólo comparable con los melodramas luctuosos del mexicano Guillermo Arriaga.
Por Horacio Bernades
Después de Gangsters y El muelle , Olivier Marchal -uno de los directores más taquilleros del cine francés de la última década- continúa demostrando toda su capacidad narrativa y su categoría visual dentro del policial negro con MR 73: La última misión , otra incursión en el universo de detectives quebrados y asesinos seriales para l ... Leer más Después de Gangsters y El muelle , Olivier Marchal -uno de los directores más taquilleros del cine francés de la última década- continúa demostrando toda su capacidad narrativa y su categoría visual dentro del policial negro con MR 73: La última misión , otra incursión en el universo de detectives quebrados y asesinos seriales para la que contó una vez más con el aporte del gran Daniel Auteuil.
Auteuil interpreta a Louis Schneider, un veterano detective que supo tener épocas de gloria y que hoy está consumido por las penas, la soledad (su esposa está en estado vegetativo) y el alcohol. Tras secuestrar en una de sus borracheras un colectivo de la ciudad de Marsella, es degradado a una tarea nocturna y burocrática, mientras se sucede una ola de crímenes sexuales y el sector más corrupto de la fuerza policial aprovecha para ganar terreno. El intrincado rompecabezas se completa con otras piezas clave: una encumbrada agente (Catherine Marchal) que trata de ayudar al protagonista, un asesino (Philippe Nahon) que está a punto de salir de la cárcel, y una joven embarazada (Olivia Bonamy) que 25 años atrás, siendo una niña, perdió a sus padres a manos de ese delincuente que pronto estará en libertad.
La película sostiene en buena parte de sus dos horas la tensión y el suspenso, pero dilapida parte de sus logros con sus excesos de una violencia demasiado gráfica, sus simbolismos obvios, varias subtramas que no terminan de entrelazarse con fluidez, ciertos lugares comunes sobre los derroteros de seres torturados en busca de la redención, y una polémica aproximación al siempre conflictivo tema del "ojo por ojo" y la venganza por mano propia. De todas formas, sus logros formales, sus climas y la imponente presencia de su actor protagónico la convierten en un digno referente dentro de un género clásico en la historia del cine francés.
Diego Batlle


Cargando...
MR 73: La Última Misión
"Muy Buena"
"MUY BUENA PELICULA PARA LOS QUE LES GUSTA EL CINE DONDE LOS TIEMPOS SON UN POCO LENTOS, PERO X ESO NO DEJA DE SER UNA PELI INTERESANTE !!!UN POCO LARGA, YA QUE LAS SITUACIONES SE PROLONGAN. PARA VERLA CÓMODAMENTE EN DVD EN EL SILLON DE SU CASA !!! PERO RECOMENDABLE !! ♥"