Una niña de 12 años y su madre son testigos de las manifestaciones organizadas por mujeres afganas, que han sido cruelmente oprimidas por el régimen Talibán. La niña y su madre se quedan sin trabajo debido a que los talibanes han echado a toda la gente que trabajaba en el hospital y han cerrado ... Leer más
Una niña de 12 años y su madre son testigos de las manifestaciones organizadas por mujeres afganas, que han sido cruelmente oprimidas por el régimen Talibán. La niña y su madre se quedan sin trabajo debido a que los talibanes han echado a toda la gente que trabajaba en el hospital y han cerrado sus puertas. A su vez, el régimen obliga a que las mujeres solo puedan salir de su casa acompañadas por un varón de la familia, y si no lo hicieran así, deberán enfrentar las consecuencias. Con su esposo y hermano muertos, la madre de Osama, no tiene otra opción más que disfrazar a su propia hija para que luzca como un varón. Esta decisión aterroriza a la niña, pues sabe de lo que serían capaces los talibanes si se enteran de su verdadera identidad. A partir de ese momento, la pequeña tendrá que ver la vida de una forma completamente distinta a la que podría haber imaginado.
| Género | Drama |
|---|---|
| Título Original | Osama |
| Director | Siddiq Barmak |
| Protagonistas | Gol Rahman Ghorbandi, Arif Herati, Zubaida Zahar, Marina Golbahari |
| Año de producción | 2003 |
| Duración | 81 minutos. |
| País | Estados Unidos · Países Bajos · Japón |
| Calificación de la comunidad | ![]() Calificación media basada en 26 personas |
| Calificación de la prensa | ![]() Calificación media basada en 1 críticos |
| Ultima modificación | jev233 (Hace un año) |
Bajo el régimen de los talibanes, los habitantes de Afganistán no podían regir sus destinos ni tomar sus propias decisiones. Habían perdido su identidad y sus derechos, y el miedo se había aposentado como una férrea garra dentro de su dramática cotidianidad, hecha a fuerza de miradas furtivas, de continuas dudas y de trabajos humillantes. Lo ... Leer más Bajo el régimen de los talibanes, los habitantes de Afganistán no podían regir sus destinos ni tomar sus propias decisiones. Habían perdido su identidad y sus derechos, y el miedo se había aposentado como una férrea garra dentro de su dramática cotidianidad, hecha a fuerza de miradas furtivas, de continuas dudas y de trabajos humillantes. Los sonidos, las sombras y hasta las pobres escenografías de sus hogares se convertían en oscuros elementos que impedían la alegría de vivir el presente y de soñar con sus futuros.
En ese clima sombrío crece Osama, una niña de 12 años que, junto con su madre, es testigo de las manifestaciones organizadas por las mujeres afganas, continuamente oprimidas por el régimen talibán. Ambas trabajan en un hospital que, de pronto, es cerrado por las hordas de esos soldados dispuestos a derrotar a un pueblo oprimido y sufriente. Las mujeres, por su parte, no pueden salir de sus casas sin un miembro masculino de su familia y así las dos, solitarias y sin recursos económicos para su subsistencia, deberán enfrentarse a la desolación y el desamparo.
La madre de Osama se aferra a una desesperada solución: viste a su hija con ropas de varón para que ella pueda encontrar un trabajo que mitigue la pobreza de sus existencias. La niña comprenderá muy pronto que su inocencia se perdió definitivamente, que el terror se ha adueñado de su cuerpo y de su alma, que el transitar de sus días estará marcado por el designio de la tragedia. Con esta desgarradora historia, el director Siddiq Barmak construye un film hondo y amargo, en el que la injusticia y el fanatismo religioso son omnipotentes elementos de un pueblo cruelmente oprimido.
Mucho más allá de esta dolorosa y auténtica trama, el realizador se impone aquí como un cálido viviseccionador del alma humana. Con una cámara que deja de lado la sofisticación y el melodramatismo, Barmak recorre el camino de Osama y se detiene en su mirada patética, en sus gestos menudos y ancestrales, en su ternura invadida por el temor constante. No por ello, sin embargo, deja de retratar todo ese cuadro con una enorme poesía y con una lucidez que implica convertir al espectador en perspicaz voyeur de un trozo de historia que hirió hondamente a la humanidad. Influido, tal como sostiene, por el cine de Andrei Tarkovski y Thinguis Abuladza, este realizador afgano logró con "Osama" un film que, con su aparente sencillez, transita por la senda de la reflexión y de la maldad del hombre convertido en dueño y señor de pueblos y de existencias.
Así, con todo este dolor a cuestas, "Osama" se inserta en un séptimo arte provocador, asfixiante y comprometido inexorablemente con el mundo contemporáneo. Pero Siddiq Barmak quiso -y lo logró- ir más allá de esta pintura de dolores y de derrotas y transformó a su obra en un grito ahogado y solidario que posee el candor y la mansedumbre de la niñez y la fuerza de una raza destinada al sacrificio.
El elenco es otro de los puntos altos de esta dolorosa experiencia que brinda el séptimo arte. La labor de Marina Golbahari como esa pequeña Osama permanentemente aterrorizada es una lección de humanidad y de inocencia, en tanto que el resto del reparto, la fotografía, de enorme belleza plástica, y la música, de suaves acordes, apoyan esta joya cinematográfica que obliga a insertarse en la bondad y en la maldad con ojos atentos y corazón abierto.
Adolfo C. Martínez


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