Steven Spielberg presto en el manejo de lo que mejor domina, los títulos cuya naturaleza está significada por el más puro entretenimiento, acción trepidante, atractivo estilo visual, guiños de humor constantes, lúcido manejo del suspense y dinámico proceder narrativo, todo ello es encontrado en este notable thriller futurista denominado "Min ... Leer más Steven Spielberg presto en el manejo de lo que mejor domina, los títulos cuya naturaleza está significada por el más puro entretenimiento, acción trepidante, atractivo estilo visual, guiños de humor constantes, lúcido manejo del suspense y dinámico proceder narrativo, todo ello es encontrado en este notable thriller futurista denominado "Minority Report".
La película, basada en un relato de Philip K. Dick (Blade Runner), nos presenta un futuro urbano dominado por los avances tecnológicos, excesivos en cuanto deshumanizan y condicionan al individuo debido a su intromisión y control constante de su existencia.
Aunque emplea esa tecnología de forma asombrosa para la construcción de la historia, el miramiento de Spielberg a este descomunal número de high-tech es más bien crítico, no sólo por algunos hechos que utiliza de forma irónica (como el abusivo empleo del iris, entre otras cosas, para la publicidad personalizada), sino por el propio devenir de la empresa Precrimen, el sentido de la "huida existencial" (del presente, pasado y futuro) y la conclusión final de la película, dentro del inevitable happy end spielbergiano, en el cual el apacible escenario campestre y natural (con libros de papel) contrasta con la bulliciosa y artificiosa ambientación urbanita (y lectura electrónica).
Los personajes principales carecen de un dibujo original, pues la narración descansa en el típico hombre marcado por un pasado con ánimo de venganza y/o redención, particularidades del thriller clásico, con un matrimonio fracasado y unas relaciones amistosas que al final ofrecerán las consabidas confusiones de personalidades, en una ambigua presentación y despliegue interpersonal.
Es importante que en una película de acción se intente humanizar a estos caracteres, pues sin esta profundización psicológica los mismos se distanciarán del espectador.
La roturación psicológica no va más allá de varios acertados apuntes emocionales y Tom Cruise no destaca por su talento interpretativo al margen de su innegable estatus de estrella de Hollywood. Aún así, el interés sobre el desarrollo personal del personaje principal es bastante eficiente.
Es reseñable el buen trato a algunos personajes secundarios, con intervenciones muy divertidas, especialmente el cirujano ocular y su peculiar enfermera. Comete un pequeño error al dotar de fuerza, en su juego equívoco, a algún personaje, que finalmente lo hace desaparecer de forma un tanto fútil, aunque coherente.
Su habitual deje por los devaneos pseudomísticos y trascendentes y una parte final un tanto deslustrada en comparación con el brillante comienzo, no solapan las virtudes de un film de ciencia-ficción que supone uno de los mejores títulos en esta última etapa de la carrera de Steven Spielberg.
Sentencia Previa
"Increíble"
"Largo el milenio con esta situación futurista de total pragmatismo: ¡detengamos a los homicidas antes de que cometan el crimen! bajo este supuesto se desarrolla la trama, el segundo supuesto es que el sistema no se equivoca ¿nunca?
Spielberg nos larga (como en Inteligencia Artificial) todo un temita. Aca, en este país, aquí y ahora hay muchos que dormirían mas tranquilos si se cargaran 2 o 3 pibes por dia ("antes que ellos me maten a mí")"