El personaje de Sherlock Holmes fue creado en 1886 por Sir Arthur Conan Doyle y sobre él escribió cuatro novelas y 56 relatos. A lo largo de la historia, ha sido objeto de 207 películas, 10 series de televisión, varias obras de teatro, seriales radiofónicos y hasta una tira cómica que hizo Lionel Wigram, en la que ahora se basa este film, pri ... Leer más El personaje de Sherlock Holmes fue creado en 1886 por Sir Arthur Conan Doyle y sobre él escribió cuatro novelas y 56 relatos. A lo largo de la historia, ha sido objeto de 207 películas, 10 series de televisión, varias obras de teatro, seriales radiofónicos y hasta una tira cómica que hizo Lionel Wigram, en la que ahora se basa este film, primero que realiza para Hollywood el director británico Guy Ritchie.
Es una modernización del personaje más veces llevado al cine junto con Jesucristo, Drácula y Tarzán, pero esta vez actualizando el mito, aunque no es la primera vez que ha sido parodiado o alterado su aspecto físico. En esta ocasión, junto a su capacidad deductiva, se muestra esa otra afición por las artes marciales, como ya se puso de manifiesto en uno de los relatos cortos, convirtiéndose así en un héroe de acción, pero con sus saberes científicos.
Ha perdido su pipa, gorra y gabardina a cuadros, pero conserva su amistad con el Dr. Watson, quien está a punto de abandonarlo en su domicilio del 221 B de Baker Street, para contraer matrimonio con Mary, en un Londres victoriano, en plena reconstrucción, bien ambientado, bullicioso y lluvioso, por el que deambulan los delincuentes y prostitutas, reprimidos por la policía y la moral conservadora.
Al comienzo, en ese Londres de finales del siglo XIX, la policía atrapa a Lord Blackwood, un peligroso asesino, con la ayuda de Sherlock Holmes. Tras ser ejecutado siguen los crímenes con las mismas características y Holmes se pone en marcha para descubrir el misterio que hay tras ello.
Nada tiene que ver este Sherlock Holmes con la iconografía tradicional creada para la pantalla por Basil Rathbone o Peter Cushing, ya que tiene más acción que reflexión, lo que no quita para que al final acabe atando todos los cabos.
Guy Ritchie actualiza el personaje para el espectador joven de hoy con una eficaz narración realizada con un ritmo vertiginoso, mezclada con la acción, de lo que resulta una curiosa y divertida película, con ocasiones para la ironía o el sarcasmo en los ágiles y mordaces diálogos entre Holmes y su amigo Watson, en la que lo tradicional y lo moderno encajan a la perfección, así como las justificaciones finales desvelando los trucos del malvado para volver de la tumba.
Resulta curiosa la voz en off que nos muestra el pensamiento de Holmes de cómo debe actuar, que se nos muestra a cámara lenta, y después su realización en un montaje rápido.
Tiene escenas espectaculares, como la persecución por los astilleros o por el puente de Londres en construcción que están muy logradas, acompañada por la épica partitura del inspirado Hans Zimmer.
Robert Downey Jr. en su papel de un Sherlock Holmes joven, hace uno de sus más logrados trabajos, por el que ha ganado el Globo de Oro como mejor actor de comedia, y no desmerece la actuación de Jude Law como el Dr. Watson.
Un entretenido espectáculo aunque no respete la imagen tradicional del mítico personaje.
Me parece que la propuesta de actualización de Sherlock Holmes es perfectamente válida. Nada es inamovible, los tiempos cambian e incluso los personajes más clásicos pueden cambiar con ellos. Por eso cabe perfectamente una reimaginación de Sherlock Holmes que potencia ciertos aspectos mostrados en la obra de Arthur Conan Doyle, oscureciendo ot ... Leer más Me parece que la propuesta de actualización de Sherlock Holmes es perfectamente válida. Nada es inamovible, los tiempos cambian e incluso los personajes más clásicos pueden cambiar con ellos. Por eso cabe perfectamente una reimaginación de Sherlock Holmes que potencia ciertos aspectos mostrados en la obra de Arthur Conan Doyle, oscureciendo otros que habían sido expuestos hasta la saciedad por el mundo del cine y la Televisión en sus numerosas versiones del detective londinense.
Como decía en la entradilla, los elementos de partida no podían ser más prometedores para crear un nuevo icono de principios del siglo XXI a partir de un clásico literario de finales del siglo XIX ; empezando por un Guy Ritchie que sigue siendo un realizador vigoroso y a la vez extraordinario en su desenfrenada narrativa. Aunque algo más contenido al ser consciente de que se encuentra en una gran producción, sigue siendo un narrador excelente de historias que requieren un ritmo rápido y sin descanso, sin olvidar la magnífica representación de la ciudad de Londres como un personaje más.
Y menos mal que es así, porque precisamente el mayor problema del filme es el flojo ritmo y tensión del libreto firmado por Michael Robert Johnson, Anthony Peckam y Simon Kinberg. Un guión con demasiadas manos que pone el foco excesivamente en las relaciones entre Sherlock y Watson, y olvida contar una historia emocionante; en ningún momento hay incertidumbre o suspense sobre la amenaza que se plantea, y el conflicto necesario entre "el bien" que representan nuestros protagonistas y "el mal" que representa un magnífico pero desaprovechado Mark Strong queda totalmente desdibujado y anodino.
Pero si nos abstraemos de ese problema (que es un gran problema) hay que resaltar que la química entre los actores funciona, y que la labor de éstos vuela a muy gran altura.
En el primer aspecto Robert Dawney Jr. y Jude Law dan la impresión de haber estado trabajando juntos todos los días desde la academia de interpretación. Tal es la compenetración y la buena química entre ellos, sosteniendo, especialmente el primero, el mayor peso de la cinta, desplegando tal variedad de registros cómicos e interpretativos aderezado por una incontenible expresividad en gestos y miradas, que no cabe sino confirmarlo como uno de los mejores actores del panorama actual, y probablemente el mejor en películas, que si bien no se pueden calificar como puras comedias, sí requieren un tono general que Downey Jr. sabe dar como nadie.
Su relación con Watson (atención a un Jude Law que hace creíble un John Watson diferente al que conocemos, pero a la vez mucho más atractivo como personaje) y los diálogos resultantes entre ambos sí son efectivos, y sí están bien escritos, circunstancia que los actores aprovechan con la mayor convicción, recordando inevitablemente y salvando las distancias a las mejores comedias del Hollywood clásico y (vaya paradoja) con un ligero eco a los mejores episodios del cáustico médico interpretado por Hugh Laurie.
Rachel McAdams cumple también correctamente, pero es totalmente eclipsada por el dueto y solos interpretativos de sus compañeros Law y Downey Jr.. Un recital interpretativo que podría haber sido mucho más sonoro (insisto) con un guión más cuidado. (Destacar como ejemplo los procesos deductivos de Holmes, muy sencillos y poco trabajados respecto a los magníficamente elaborados en las obras de Conan Doyle.)
Una pena ese quiero y casi puedo, pero tengo la convicción que tras esta toma de contacto con el personaje -y con tantos y tan buenos elementos a su favor- el confinamiento que representa la primera parte de cualquier Saga con su necesaria presentación de personajes en detrimento de la trama dará paso a una secuela mucho mejor y con todos los engranajes bien dispuestos para, ahora sí, asentar el Sherlock Holmes definitivo para principios del tercer milenio.
Era claro que para rescatar al máximo héroe victoriano había que reinventarlo para ser introducido a los nuevos públicos. Convertirlo en un agente de acción, quitarle la gabardina y sombrero, darle más trabajo de campo e incluso momentos de esparcimiento en peleas callejeras, es un buen principio. Hasta ahí, la versión de Guy Ritchie cumple ... Leer más Era claro que para rescatar al máximo héroe victoriano había que reinventarlo para ser introducido a los nuevos públicos. Convertirlo en un agente de acción, quitarle la gabardina y sombrero, darle más trabajo de campo e incluso momentos de esparcimiento en peleas callejeras, es un buen principio. Hasta ahí, la versión de Guy Ritchie cumple e interesa: Holmes deja de ser el de razonamientos infalibles, para convertirse en un hombre con defectos, pero eso sí, inteligente, inquisitivo, carismático. Con eso, Robert Downey Jr. se pinta solo. Pone la misma emoción en resolver sus casos, que en dejar abatido a un rival que lo supera en corpulencia.
Por eso, teniendo un personaje tan bien replanteado, desilusiona que la historia no se haya robustecido junto con éste, que el conflicto central sea tan unidimensional y tan cándido para la nueva generación a la que trata de hablar, que deja de ser interesante. No hay vueltas de tuerca sorprendentes, ni deducciones para dejar el ojo cuadrado. Vamos, ni siquiera situaciones para el empleo de los actores hasta sus límites. Una pena teniendo a Jude Law y Rachel McAdams en el elenco.
Bajo la dirección, Ritchie tiene un cohete en la mano y no sabe qué hacer. En la producción más grande de su carrera repite, eso sí, lo que mejor le sale: su estilo narrativo en flashforwards, voz en off y largos planos secuencia. También repite algunos personajes que hemos visto en su filmografía (los que conocen RocknRolla, verán una gran similitud del villano interpretado por Mark Strong). El principal problema es un guión simplísimo, porque no sólo se trataba de hacer a los agentes de Baker Street más atractivos y anti-gentleman, sino de darles un mejor contexto para desarrollarse más. Cuando una película del detective más famosos de la historia es solamente una de mucha acción con efectos especiales, pero con muy poco misterio, elementalmente existe un problema.
–Carlos Gómez Iniesta
En su obsesión por reciclar clásicas historias y personajes de la literatura (y del cine), Hollywood apostó por el director inglés Guy Ritchie para que le aportara a esta nueva versión a gran escala del célebre personaje de sir Arthur Conan Doyle esa misma "pirotecnia" visual de Juegos, trampas y dos armas humeantes , Snatch: cerdos y diam ... Leer más En su obsesión por reciclar clásicas historias y personajes de la literatura (y del cine), Hollywood apostó por el director inglés Guy Ritchie para que le aportara a esta nueva versión a gran escala del célebre personaje de sir Arthur Conan Doyle esa misma "pirotecnia" visual de Juegos, trampas y dos armas humeantes , Snatch: cerdos y diamantes y RocknRolla , que lo convirtió en uno de los principales referentes de la modernidad cinematográfica y de la cultura pop (esto último, claro, también ayudado por su fallido matrimonio con Madonna).
Contra todos los pronósticos, esta vez los excesos manieristas, el preciosismo formal, la estilización artificiosa, los vistosos encuadres, los sofisticados movimientos de cámara para la construcción de planos-secuencia, el ritmo adrenalínico y la hiperkinesia, el humor negro, los golpes de efecto y el desaforado uso de efectos visuales generados por computadora (CGI) y de la música que suele ostentar Ritchie tienen en Sherlock Holmes más hallazgos que tropiezos.
El director británico no se queda en el simple regodeo de su incuestionable talento para la puesta en escena, sino que alcanza a sostener en buena parte de las dos horas de relato la tensión, el suspenso y, por lo tanto, el interés del espectador. Además -en uno de los mayores aciertos de la película-, logra delinear con humor y empatía la relación entre Sherlock Holmes (Robert Downey Jr.) y su fiel colaborador, el doctor John Watson (Jude Law), con todos sus matices, sus contradicciones y hasta sus facetas enfermizas (las adicciones, los arranques violentos, los celos y las manipulaciones del torturado detective).
En una zona gris -en cuanto a logros- queda el intento de convertir al Holmes del siglo XIX en una suerte de superhéroe propio de estos tiempos (y hasta con algo de James Bond), mientras que la batalla que emprende contra el despiadado Lord Blackwood (Mark Strong), un malvado propio de la historieta que quiere controlarlo todo, va perdiendo interés con el desarrollo de la trama.
Pero si el guión transita por territorios conocidos (y lugares comunes), allí están el gran Downey Jr., Jude Law y la bella Rachel McAdams para rescatar al film y llevarlo finalmente a buen puerto.
Diego Batlle
Antonio Ponce
Jefe de Redacción
Me confieso fanático del trabajo de Guy Ritchie, y debo decir que Sherlock Holmes es la película que, hasta el momento, más me ha decepcionado del cineasta –no, no tomo tan en serio Insólito destino–. El filme apenas se siente de él –sólo los momentos previos a las peleas se aprecian como la visión ... Leer más Antonio Ponce
Jefe de Redacción
Me confieso fanático del trabajo de Guy Ritchie, y debo decir que Sherlock Holmes es la película que, hasta el momento, más me ha decepcionado del cineasta –no, no tomo tan en serio Insólito destino–. El filme apenas se siente de él –sólo los momentos previos a las peleas se aprecian como la visión del director–, muy a pesar de ser una película muy inglesa.
Honestamente, siento que sólo la entrego para cumplir con los estudios. Y no tuvo ninguna intención de ir más lejos.
Luis Miguel Cruz
Jefe de Información
Luego de una gran expectativa, todo parecía indicar que Sherlock Holmes no sólo sería presentado ante una nueva generación, sino que podría convertirse en una nueva gran franquicia. Después de todo, se trataba de una nueva cinta del aclamado Robert Downey Jr. y un reparto verdaderamente envidiable.
Desafortunadamente, Guy Ritchie fue incapaz de llevar a buen puerto lo que parecía una apuesta segura, pues en ningún momento se preocupó por generar algún misterio que pusiera en jaque al famoso investigador, o por elaborar un twist que sorprendiera a la audiencia. En su lugar, nos dio un filme lento, predecible y por momentos aburrido, cuyos únicos logros fueron arrancar algunas sonrisas ante la excentricidad del detective y los experimentos realizados al perro.
Por si esto fuera poco, al final pareciera que toda la cinta no fue mas que una eterna introducción hacia la segunda parte, en donde finalmente podríamos conocer un rival digno del mítico investigador.
Andrea Adame
Coordinadora Editorial
Creo que Robert Downey Jr. –estupendo en el papel de Holmes– y Jude Law (Watson) hacen una excelente mancuerna. Hay varios elementos que considero muy buenos de la película desde las escenas de pelea, la increíble música de Hans Zimmer y la emotiva fotografía de Philippe Rousselot. Lo único que podría criticar de la cinta es que hay momentos en que el ritmo es un poco lento, y considero que pudieron haberle sacado mayor provecho a la historia. Aún así, volvería a verla.
Clara Itzel Hernández Valladares
Coordinadora Web
Vi Sherlock Holmes con expectativas no muy altas. Primero, porque la mayoría de las críticas que leí eran negativas; y segundo porque el trailer final me parecía de lo más aburrido. Al final, aunque la película no me encantó, puedo ver el mérito en la visión de Holmes, de Guy Ritchie. Y es que aunque a algunos no les guste el nuevo Sherlock, a mí me pareció interesante el giro que le dio al personaje, al hacerlo más real y no tan perfecto como normalmente lo conocemos.
La producción es impecable: todos los detalles son cuidados a la perfección. Sin embargo, el punto más débil del filme, a mi parecer, es el guión, porque aunque haya momentos de absoluta acción y explosiones por doquier, el ritmo de la historia falla. En momentos es muy lenta y aburre, y ni siquiera la increíble interacción entre Robert Downey Jr. y Jude Law logra salvarla. Se siente, además, que la cinta tiene muchos finales, porque cuando crees que ya acabó, sigue y sigue y sigue... Y la escena que da paso a la secuela, en lo personal, me pareció demasiado forzada. Aún así, seguro le irá bien en taquilla, y seguramente en dos años veremos la segunda parte.
Serán pocos los que se pongan a criticar duramente a ‘Sherlock Holmes‘ por estos días, basados principalmente en la buena cantidad de elementos que se han perdido de la original historia de Arthur Conan Doyle, y algunos añadidos que llegan a sorprender. Esto porque le película del director Británico Guy Ritchie logra sacar a flote cada uno ... Leer más Serán pocos los que se pongan a criticar duramente a ‘Sherlock Holmes‘ por estos días, basados principalmente en la buena cantidad de elementos que se han perdido de la original historia de Arthur Conan Doyle, y algunos añadidos que llegan a sorprender. Esto porque le película del director Británico Guy Ritchie logra sacar a flote cada uno de los grandes componentes de todos sus anteriores trabajos tras la cámara (menos la de Madonna, obvio), y lo une a un cast que por ningún lado tenía como defraudar. La secuencia inicial rápidamente se gana todo nuestro aprecio por una mezcla de velocidad, acción y gran carisma, hasta el punto de no dejarnos sentirnos defraudados por nada. No se si podemos agradecer de esto a todo el trabajo del elenco, el director, guionistas y productores a cargo, o simplemente dejarlo en manos del siempre efectivo Robert Downey Jr. ¿Quien, por estos días, lo odia?
Nada de esto es una gran sorpresa. Estamos hablando de un director que estuvo en la dirección de entretenidas cintas como ‘Snatch’, ‘ Lock, Stock and Two Smoking Barrels’ e incluso ‘RocknRolla’, que aquí vuelve a explotar los submundos de la ciudad, las peleas cuerpo a cuerpo, los modismos y un estilo tan actual, veloz y preciso que no puede fallar. Ademas, como lo comenté arriba, se acompaña de actores que se pueden robar la escena por si mismos. El encanto de Robert Downey Jr., la simpatía algo cabizbaja de Jude Law, el atractivo de Rachel McAdams y la maldad que en cada toma Mark Strong puede exponer. Así ‘Sherlock Holmes’ se transforma en un producto, que no siendo el mas bueno del año ni nada por el estilo, funciona efectivamente para entretenernos sin ningún descanso en todo el metraje. Esto a pesar de que no nos encontremos con tantas menciones a las continuas deducciones del famoso investigador, ni a su espíritu inquisitivo, que sin embargo si está presente. Quizas no muchos lo imaginábamos, pero esta película termina siendo una de las mas entretenidas del pasado verano en Hollywood y principio de año en nuestro país.
Todo se inicia precipitadamente con una secuencia que no se detiene a presentar a ningún personaje. Sherlock (Downey Jr.) y Watson (Law) se encuentran en plena persecución a la caza de Lord Blackwood (Mark Strong). Así, como un inicio de película de aventuras, los personajes centrales que conducirán toda la historia están frente a frente comenzando una trama que resultará muy atrapante. Con Blackwood tras las rejas acusado de utilizar artes oscuras, el obsesivo Sherlock Holmes se encierra con sus pensamientos, al momento que todo será puesto a prueba con la llega de Irene Adler, una ex del detective, que le pedirá ayuda en la búsqueda de un ex colaborador de Blackwood. Esto sumado a un misteriosos suceso durante la ejecución del villano, dará inicio a uno de los casos mas difíciles del hábil investigador, uno que podría poner en peligro toda la nación.
La cinta parece ser el perfecto proyecto para Ritchie, amante por excelencia de las tomas a forma de puzzle, tramas intrincadas y escenas que van tomando forma poniendo al descubierto la finalidad de todo el guión. Y como sus trabajos son siempre lo mas personales posibles, en detrimento de la realidad literaria del personaje en cuestión, el director de todas formas lo transforma en uno de sus personajes. Partiendo porque Robert Downey Jr. no cabe en ningún sentido con la descripción física de Holmes, añadiéndole de paso el hábito de la lucha cuerpo a cuerpo, de forma analítica de todas maneras, describiendo paso a paso como serán sus golpes para dejar a su contrincante definitivamente fuera de combate. Es un ambiente de mucha espectacularidad en luchas, peleas y enfrentamientos con muchos personajes que se pondrán en camino de Holmes. Sin duda es algo que esperaríamos los que conocemos a Ritchie, pero puede ser una sorpresa para los fanáticos acérrimos de las novelas.
Pero no se dejen engañar, ‘Sherlock Holmes’ no es un estreno de patadas y combos por todos lados, es una historia que tiene en sí un armado importante para su final. En este es que se hace tan importantes los demás actores al trabajo de Robert Downey Jr., y Jude Law llega para hacer el complemente perfecto de la historia. Desde el principio entendemos la estrecha relación del investigador con su fiel amigo el doctor Watson. Una relación que en algunos medio gringos es puesta en duda por su ambigüedad, y que de todas formas de paso para algunas especulaciones. Mal pensadas especulaciones, pero a final de cuentas existentes. Como buenos amigos, celosos de sus tiempos y compañía, dan paso a muy buenas secuencias en conjunto, entre seriedad, humor y un poco de drama. Los dos actores funcionan a la perfección juntos.
Por otro lado Mark Strong en el papel de Lord Blackwood hace lo que el actor siempre hace tan bien. Con su cara seria y maldad saliendo de los poros, el villano del oscurantismo no podía tener otra cara mas que la de él, siendo la contraparte ideal para el resto del cast. Lamentablemente no todo es perfecto en las actuaciones, pues en el caso de Rachel McAdams es donde toda la historia ser queda definitivamente corta. Ella no termina siendo exitosa en definir a la única mujer, e incluso la única persona en el mundo, que ha logrado superar todos los poderes deductivos de Sherlock Holmes, volviéndose por un lado su peor enemigo, y a la vez su gran amor imposible. Definitivamente era un rol difícil de lograr para que se convenciera al publico en general, y McAdams se queda en muchos momentos hasta volverse un personaje a medias secundario.
Sea como sea, y teniendo algunas fallas perdonables en la historia y el desarrollo, de todas maneras ‘Sherlock Holmes’ divertirá hasta el mas deprimido de los espectadores. Todo esto gracias al gran carisma, a poseer al renacido Robert Downey Jr. y por una apuesta que hasta el último minuto pretende sorprendernos.
Sherlock Holmes
"Buena (+)"
"Un cóctel de acción, suspenso, misterio y humor mezclados correctamente por Guy Ritchie, es este "Sherlock Holmes". Una buena química entre sus carismáticos protagonistas Robert Downey Jr. y Jude Lowe con una exquisita dirección de arte ayuda a llevar adelante esta película que decae por un guión previsible. Otro punto en contra es por culpa del reparto femenino que carece de convicción. Se nota el estilo detrás de cámara de Ritchie, pero no alcanza a que levante vuelo y siempre se quede a medio subir. Pasable.
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