Esta película es la cuarta de un gran director, Sam Mendes.
Es claramente un gran realizador, porque su debut fue con Belleza americana, y la siguió con Camino a la perdición. Esas dos películas para mi son dos obras maravillosas.
Después hizo una película “común”, que fue Soldado anónimo, que no se parecía en nada a las anteriores.
... Leer más Esta película es la cuarta de un gran director, Sam Mendes.
Es claramente un gran realizador, porque su debut fue con Belleza americana, y la siguió con Camino a la perdición. Esas dos películas para mi son dos obras maravillosas.
Después hizo una película “común”, que fue Soldado anónimo, que no se parecía en nada a las anteriores.
Con Solo un sueño vuelve un poco a las dos primeras. En parte por hablar de una pareja, como era en Belleza americana, y por la forma en la que filmó y musicalizó como lo hizo en Camino a la perdición. De hecho algunas notas son las mismas…
Indudablemente Revolutionary road, es una gran novela, con una gran descripción de sus personajes, y en eso Mendes hace un gran trabajo.
Las actuaciones de ellos dos, son brillantes como es habitual. Y se que algunos pocos todavía no toman en serio a Leonardo DiCaprio, pero varias veces que por mi parte, desde Atrápame si puedes hace grandes labores.
Este verano estamos teniendo una seguidilla de historias con un tono similar. Desde una comedía dramática simple como Marley y yo, pasando por un drama ambientado hace varias décadas como El sustituto. Y esto lo aclaro porque creo que repercute en el balance personal de la película. Estamos frente a otro drama más, otra historia que golpea en algún momento, y no se si esta es la más dura. Y las anteriores películas de Mendes no golpeaban de esta manera.
Solo un sueño (no está del todo mal el título que le pusieron acá) es una buena película, con una buena historia. No a la altura de las dos primeras, pero si es un buen drama sobre una crisis de desgaste en un matrimonio que parece “ideal” en el barrio.
Y lo peor de estos dramas, es que no pasa por que se hunde el Titanic y es una gran tragedia. Estos dramas tan posibles y cotidianos, son los más duros, y estos trabajos que actores donde hacen algo que se puede ver a diario, son los que más aplaudo personalmente.
Mendes es un gran director de actores, y me sigue sorprendiendo como alguien que viene del teatro tenga la visión de los planos que utiliza.
Por mi parte no llega a una A, quizás por compararla con las dos referidas, o quizás por los continuos golpes que recibí en el cine estas últimas semanas.
Recomiendo verla, siempre y cuando no estén en tratamiento anti-depresivo.
Sir Chandler
Sólo un Sueño
"Muy Buena"
"La película de Sam Méndes se sitúa en la Norteamérica de post guerra, donde los roles sociales están muy bien dibujados. Mientras los hombres trabajan en oficinas impersonales y aspiran a mejorar su salario o ascender en la empresa, las mujeres asumen el nuevo rol de la década, el hogar, al que volvieron después de la guerra, resignadas unas, aburridas las otras, con una vida que a todas luces se torna artificial en un mundo donde nadie dice la verdad. Una pareja joven se constituye en el lugar donde esa sociedad se proyecta y se realiza.
El realizador inglés muestra nuevamente aquí, como lo hizo en Belleza Americana, algunos elementos en común: una sociedad bastante pobre en la constitución de su clase media, conformista desde la negación de la propia posibilidad de ser o pensar distinto y la atracción del personaje masculino hacia mujeres más jóvenes, donde depositar sus frustraciones, fantasías e incomprensiones. Esta visión aparece contrapuesta en el personaje de la mujer que busca desesperadamente sacar de la mediocridad a la familia y apostar a su realización fuera de la medianía reinante. Un culto a la insatisfacción, ya que la realidad está siempre un paso adelante de las fantasías y entonces la sociedad vence, somete, subyuga o se le gana a costa de uno mismo.
"