Aunque el género del western en la actualidad no es el favorito del público, True Grit hace eco en las salas de cine este año. Solo los hermanos Coen pudieron retomar una historia que se hizo en 1969 con Jonh Wayne como actor protagónico y solo ellos pudieron reflejar ese “match” en el elenco. Un gran acierto con los actores principales (Je ... Leer más Aunque el género del western en la actualidad no es el favorito del público, True Grit hace eco en las salas de cine este año. Solo los hermanos Coen pudieron retomar una historia que se hizo en 1969 con Jonh Wayne como actor protagónico y solo ellos pudieron reflejar ese “match” en el elenco. Un gran acierto con los actores principales (Jeff Bridges, Hailee Steinfeld y Matt Damon).
El filme número 15 de los Hermanos Coen es una excelente película que hace honor a las grandes producciones cinematográficas del western en Hollywood. La nueva versión de la novela de Charles Portis, cuenta la historia de una niña de 14 años (Hailee Steinfeld) que se empeña a vengar la muerte de su padre en una época donde la justicia no hace su función. Para ello busca al comisario más temible y reconocido por las fuerzas federales, luego de la Guerra Civil de Estados Unidos, Rooster Cogburn, interpretado por Jeff Bridges. Wow! (hago un paréntesis para destacar la magnífica actuación que desempeña Bridges).
Una vez más Bridges demuestra porque está donde está y deja súper comprobado que la actuación es lo suyo, sin minimizar la actuación de un Matt Damon casi irreconocible, como el policía texano. La historia sin ser cómica, genera en distintas situaciones ese ambiente de sarcasmo y humor negro que solo los Coen pueden lograr. Algo sumamente exquisito y bien hecho.
Temple de Acero es una historia de aventura y venganza que finalmente convence y conmueve a cualquier espectador, sea cual sea su género favorito de películas. Un filme contado de forma perfecta, para toda la familia.
CINETEANDO. Todos los miércoles de 7 a 8 pm por Radio Tu Vox.
¿Podría alguien por favor explicar la compulsión egoísta de rehacer una icónica y venerada película? ¿Que no todos nos preguntamos qué pensaba Gus Van Sant cuando se aventó Psicosis de Hitchcock? Por supuesto que si alguien podía reimaginar el amado clásico de John Wayne, Temple de acero, con originalidad e ingenio, debían ser Ethan y J ... Leer más ¿Podría alguien por favor explicar la compulsión egoísta de rehacer una icónica y venerada película? ¿Que no todos nos preguntamos qué pensaba Gus Van Sant cuando se aventó Psicosis de Hitchcock? Por supuesto que si alguien podía reimaginar el amado clásico de John Wayne, Temple de acero, con originalidad e ingenio, debían ser Ethan y Joel Coen. Después de todo, nos enseñaron qué podían hacer con un western con su ganadora del Oscar, Sin lugar para los débiles. Pero en vez de innovación y su sello de ingenio obscuro, los Coen básicamente –con algunas desviaciones– replicaron el clásico de 1969 toma por toma. Y mientras el resultado es entretenido y bien actuado, uno se pregunta: ¿cuál es el punto?
Dicho esto, Jeff Bridges llena por completo el Oscar buzz de manera adorable e irascible como el entrecano y embriagado Marshal Cogburn, quien a regañadientes es obligado a ayudar a una joven niña a cazar a la asesino de su padre. Hailee Steinfeld, de 13 años, trae un aire más fresco y encantador a Mattie Ross del que Kim Darby (21 años) nos dio. Pero para cualquiera que conozca y ame la original, la admirable interpretación de Matt Damon como el Texas ranger conocido como La Boeuf, deja mucho qué desear en comparación con la de Glen Campbell.
Por supuesto, si nunca han visto la antigua Temple de acero de Henry Hathaway, nada de esto importará, y pueden relajarse y disfrutar del viaje. Es un buen viaje.
Temple de acero
Los Coen logran ser fieles a su espíritu y también al original
En los 15 largometrajes que han realizado hasta la fecha, los hermanos Joel y Ethan Coen incursionaron en casi todos los géneros, imprimiéndoles siempre su sello personal: una mirada ácida, pesimista y despiadada para tratados morales no exentos de cinismo que c ... Leer más Temple de acero
Los Coen logran ser fieles a su espíritu y también al original
En los 15 largometrajes que han realizado hasta la fecha, los hermanos Joel y Ethan Coen incursionaron en casi todos los géneros, imprimiéndoles siempre su sello personal: una mirada ácida, pesimista y despiadada para tratados morales no exentos de cinismo que coquetean muchas veces con el patetismo a la hora de exponer las peores miserias del ser humano. Les faltaba, sin embargo, concretar un western puro (puro porque en varios de sus films, como Sin lugar para los débiles , trabajaron múltiples elementos propios del más clásico de los rubros del cine estadounidense). Y lo hacen, finalmente, con una lograda remake de Temple de acero (1969), una de las últimas películas de Henry Hathaway como director y de John Wayne como protagonista.
Los Coen -para sorpresa de muchos- alcanzan aquí un doble mérito: son absolutamente respetuosos del film previo y de la novela original de Charles Portis (repiten no sólo la mayoría de las situaciones sino incluso gran cantidad de diálogos) y, al mismo tiempo, resultan fieles a su espíritu, a su idiosincrasia, con no pocas dosis de humor negro y de crueldad (sadismo) a la hora de narrar las peripecias de sus personajes.
A 12 años de ese verdadero film de culto que es El gran Lebowski , Jeff Bridges -un gran actor que a los 61 está atravesando uno de los mejores momentos de su carrera- vuelve a trabajar con los Coen en el papel de Rooster Cogburn, un sheriff alcohólico que es contratado por Mattie Ross, una niña de 14 años decidida a hacer justicia con el asesinato de su padre a manos de un ex empleado devenido ladrón llamado Tom Chaney (Josh Brolin).
Que Bridges alcance a brillar con cada una de las frases (verdaderos dardos) que le tocan en suerte a este héroe cansado y desilusionado de la vida no es novedad, pero sí lo es la enorme convicción y ductilidad con que la jovencísima Hailee Steinfeld -verdadera protagonista de la fábula- carga sobre sus espaldas el peso de este relato de persecución y venganza.
Que los Coen, habituados al universo de los adultos (que muchas veces actúan como niños), adopten un punto de vista infantil (con una chica obligada por las circunstancias a comportarse como adulta) resulta una más que interesante y audaz inversión en el cine de los creadores de Fargo y Barton Fink .
Completa el elenco principal Matt Damon como LaBoeuf, un Texas Ranger que busca quedarse con una recompensa por otro asesinato de Chaney y que termina uniéndose a Cogburn y a Mattie en la cacería humana. Se trata del personaje más patético, más típico de los Coen, pero con una vuelta de tuerca en la segunda mitad que termina por redimirlo.
Los Coen -desde siempre eximios narradores- contaron con la habitual colaboración del excepcional director de fotografía inglés Roger Deakins para conseguir bellas y expresivas imágenes en pantalla ancha, que transforman a los paisajes desérticos en un personaje más (y no menor) del film. Así, los directores -entre premios varios, múltiples nominaciones al Oscar y distinciones como la de inaugurar esta noche el prestigioso Festival de Berlín, ver página 3- ya pueden sentirse orgullosos de haber alcanzado un logro más: un western a la medida de su inmenso talento.
Temple de Acero
"Muy Buena"
"exelente actuacion Hailee Steinfeld ,Jeff Bridges y Matt Damon exelente historia
el western esta de vuelta señores coen que buen trabajo 100% recomendada"