The Prince of Egipt (1998)

The Prince of Egipt (1998)
Listo, agendada

Sinopsis

Relata cómo en Egipto, hace miles de años, el faraón Seti ordena el ahogamiento de todos los bebés judíos. Una madre desesperada coloca a su bebé en una cesta río abajo y deja que Dios la guíe hasta la orilla en donde será hallada por la reina y el bebé, Moisés, criado como hermano del he ... Leer más 

Relata cómo en Egipto, hace miles de años, el faraón Seti ordena el ahogamiento de todos los bebés judíos. Una madre desesperada coloca a su bebé en una cesta río abajo y deja que Dios la guíe hasta la orilla en donde será hallada por la reina y el bebé, Moisés, criado como hermano del heredero al trono, Ramsés. Años después los hermanos se distanciarán por el descubrimiento de los orígenes hebreos de Moisés.

Ficha técnica

Género Acción, Aventura, Animación
Título Original The Prince of Egypt
Director Steve Hickner, Simon Wells, Brenda Chapman
Protagonistas Sandra Bullock, Ralph Fiennes, Danny Glover, Michelle Pfeiffer, Jeff Goldblum, Val Kilmer
Año de producción 1998
Duración 93 minutos.
Productor Steven Spielberg, Jeffrey Katzenberg, Penney Finkelman Cox, Sandra Rabins
Guionista Philip LaZebnik, Nicholas Meyer
Música Stephen Schwartz
País Estados Unidos
Calificación de la comunidad
Calificación promedio: 3.29
Calificación media basada en 704 personas
Calificación de la prensa
Calificación promedio: 3.00
Calificación media basada en 1 críticos
Ultima modificación pabs (Hace 10 meses)

Imágenes

Críticas de la prensa

La Nación - C. España (Argentina)

3.00
Buena

En otro tiempo devorábamos la "Historia sagrada", libros de diferente medida pero siempre con cautivantes ilustraciones, que habrán sucedido a los cromos de ediciones más antiguas, ya entonces inhallables. Por ahí desfilaban Daniel, Sansón, Caín y Abel, Ruth, Moisés, los reyes David y Salomón, Absalón colgado de los pelos, Jacob y una imag ... Leer más En otro tiempo devorábamos la "Historia sagrada", libros de diferente medida pero siempre con cautivantes ilustraciones, que habrán sucedido a los cromos de ediciones más antiguas, ya entonces inhallables. Por ahí desfilaban Daniel, Sansón, Caín y Abel, Ruth, Moisés, los reyes David y Salomón, Absalón colgado de los pelos, Jacob y una imaginación desmesurada, que subía al cielo por escaleras infinitas o perdía el aliento en la carrera hacia el Arca.

Hoy, otros tiempos, la lectura y el desciframiento del brillo y los colores de las "figuritas" emergen de un refinado ejercicio de computación que reducen a imágenes en movimiento aquellas fantasías que uno siempre ponía en tela de juicio, pero daba igual. La historia de Moisés, por ejemplo, que llega en un largometraje de dibujos animados con profundidad de campo, que en estos días es un film superespectacular y que mañana será el video que, en casa, reemplace más cómodamente al viejo libro sagrado.
Con las canciones de Broadway

La voz sin sonido de aquellas páginas cuentan ahora con el formato musical de las canciones de Broadway, y los personajes, Moisés y su hermanita Miriam, Zephora, Ramsés, Aaron y todos, tienen gesto, expresión y movimiento. Sus facciones se mueven como nunca en los dibujos animados. El paisaje bíblico, hecho de desierto y montañas, de horizontes arenosos y de noches con luna y palmeras, gana en "El príncipe de Egipto" la dimensión desproporcionada de la tierra eterna de todos los sueños.

Tan bien cumplen sus creadores, los dibujantes y animadores de Spielberg y de Katzenberg, que uno queda satisfecho, pese a la violencia genocida de la voluntad divina expresada en la decisión de Moisés de exterminar con una plaga a todos los primogénitos y que el film no ahorra en literalidad y texturas siniestras como para que nadie dude de que la ira de Dios surca la tierra bien a ras.

"El príncipe de Egipto" es una transcripción imponente y enfática del "Libro del Exodo" -segundo del Antiguo Testamento-, sólo de la primera de sus tres partes, y es una cholulesca versión de "Los diez mandamientos", la película ya eterna del insaciable Cecil B. De Mille, el último a quien Steven Spielberg le faltaba decir que admira desde lejanas matinés.

Los productores -Spielberg, Katzenberg, Finkelman, Rabins- han querido subrayar la universalidad del pensamiento y el mensaje judíos en una propuesta muy imaginativa, donde el punto de vista puesto en los esclavos hebreos sostiene la fuerza de la narración y da paso al progreso del relato desde la descripción del fastuoso mundo monárquico egipcio hasta la austeridad de la vida en el desierto; desde escenas de humor y vibración heroica hasta el austero sufrimiento del héroe venido en sacerdote y profeta, que guía a un pueblo hasta un destino de eternidad.
Salvado de las aguas

Como corresponde, la cestilla con el bebe que flota sobre el Nilo -Moisés significa salvado de las aguas, según aquellos viejos libros- y una carrera de cuadrigas entre Moisés y su medio hermano adolescente, Ramsés, el heredero, ocupan la primera parte. Sigue el llamado de la sangre y el elegido se reencuentra con su familia hebrea, entre canciones muy tímbricas en el fondo o por los protagonistas. Pero la ansiedad sólo está puesta en la secuencia culminante, la división del Mar Rojo, que abarca siete minutos y medio y ocupa operísticos timbales, antes del final.

La acción se desarrolla entre dos mundos, el de la luz y el de las sombras. En el primero habitan los felices pasajeros de la nobleza egipcia; en el segundo, donde se halla la verdadera vida, los esclavos mueren de a montones bajo la vocación monumentalista de la albañilería faraónica. Entre la luz y la sombra nace el humanismo del nuevo pueblo. Gigantescos planos de referencia con varios niveles de profundidad caracterizan el trabajo de los dibujantes: los perfiles de las esfinges inevitables en los fondos se convierten en el tornaluz de las montañas cuando ellas pasan a ocupar, junto con el triunfo de la naturaleza, el espacio de aquéllos. Monumentos o montañas, el cielo domina ocluido por gigantes pétreos.

Esta es la estética visual de "El príncipe de Egipto", cuya línea narrativa sigue la fórmula clásica de arrancar en el equilibrio expositivo y quebrarlo, para finalmente recomponerlo con los mismos personajes pero transformados. El eje es Moisés, que ocupa el primer plano audiovisual permanente, gracias a la técnica de ilusión de relieve 2-D (y algún 3-D), que ya empleó Disney en "Mulan", con igual eficacia.

La memoria de la esclavitud evoca en el futuro profeta un mal sueño de jeroglíficos animados, cierto expresionismo ubicado en los pliegues -al modo de los secretos del modelo Disney- y no en la tersura. Por eso mismo, está entre lo mejor de la realización, junto con el cruce del Mar Rojo. Es lo menos literal en una producción que no ahorra en crueldad y que manifiesta la inteligente decisión de texturar y retexturar de gamas y colores cada tramo, según su significación.

Claudio España

Comentarios

Rubiela.Sanchez comentó:

El príncipe de Egipto

"no tenia conocimiento de esta pelicula animada pero me encanta este genero, se reirian si las enumero una a una y mas teniendo en cuenta mi edad hu,,,,,,,nada q .hacer es cuestion de gustos "

Hace un año ·  Sin votos · ¿Te sirvió este comentario?  Si   No  · Responder
Calificación promedio

Calificación promedio: 30
Buena
Calificación de la comunidad
Calificación promedio: 3.29
Calificación media
basada en 704 personas
Calificación de la prensa
Calificación promedio: 3.00
Calificación media
basada en 1 críticos

Calificá esta película:

Tu calificación es

 

Tus amigos en Cinefis

Entrá con tu cuenta de Facebook

Las personas que gustaron de esta película, también disfrutaron de...

Loading Cargando...