La solitaria existencia de Laura parece transcurrir sin mayores sobresaltos. Posee un trabajo de responsabilidad en la empresa de diamantes más importante del mundo, gana un suculento sueldo y, aparentemente, es apreciada por todos sus colegas. Pero es muy ambiciosa y siente una tremenda frustración al ver que su carrera se está obstaculizando p ... Leer más La solitaria existencia de Laura parece transcurrir sin mayores sobresaltos. Posee un trabajo de responsabilidad en la empresa de diamantes más importante del mundo, gana un suculento sueldo y, aparentemente, es apreciada por todos sus colegas. Pero es muy ambiciosa y siente una tremenda frustración al ver que su carrera se está obstaculizando por el machismo que domina a esa compañía londinense. ¿Qué hacer para lograr salir de esa especie de trampa que cada día la sofoca más? La respuesta surge de la manera más inesperada cuando conoce a Hobbs, un amargado empleado de mantenimiento del edificio que se siente traicionado tras llevar una vida trabajando para la firma.
Cuando él propone robar la caja de caudales en la que se almacenan millones de dólares en diamantes, Laura primero vacila, pero finalmente decide sumarse. Ambos comenzarán a estudiar la forma de concretar su audaz plan. No es fácil ingresar en la bóveda, pero Hobbs es hábil y puede dejar fuera de servicio la enorme cantidad de elementos técnicos que impiden ingresar en el sitio en que se encuentra ese invalorable tesoro.
La historia, desarrollada en 1960, posee una interesante pintura de ambos personajes, que de perdedores se convierten en ganadores, y cómo, ya convertidos en delincuentes, apuestan a transformarse en millonarios.
El director Michael Radford supo manejar con suma inteligencia este thriller que posee tanto el suspenso que otorga un guión bien estructurado como la necesaria pintura de esos dos seres que, cada cual a su manera, necesitan salir de sus vidas problematizadas. La trama no escapa, tampoco, de la radiografía de un período, el de la década del 60, en que las mujeres sufrieron fuerte la discriminación sexual en sus trabajos, un elemento que aparece como otro factor fundamental del film.
Otro elemento sin duda importante de Un plan brillante es la impecable interpretación de Michael Caine y de Demi Moore, quienes aportan su indudable carisma a esa pareja dispuesta a jugarse por entero a una misión que parece imposible de realizar, en tanto que el resto del elenco apoya con soltura sus respectivos papeles.
Rodada casi totalmente en Luxemburgo, la trama, que cae por momentos en varios convencionalismos, va subiendo en tensión a medida que sus dos protagonistas idean la mejor forma para cumplir sin fallas su cometido. También la fotografía, la música y la dirección de arte se unen para hacer de esta producción un muy válido entretenimiento que mantendrá en vilo al público, sobre todo a aquel que busca en la pantalla tanto el constante suspenso como el ingenio que, como en este caso, otorga el prolijo guión.
Adolfo C. Martinez
Las palabras "correcto", "previsible", "aceptable" se deberían haber inventado para escribir sobre películas como Un plan brillante, de Michael Radford. No sólo porque la película es eso, sino porque quiere serlo. No se propone otra cosa y, si se la toma con esas mínimas perspectivas, se puede decir que no decepciona. Al que promete poco, le e ... Leer más Las palabras "correcto", "previsible", "aceptable" se deberían haber inventado para escribir sobre películas como Un plan brillante, de Michael Radford. No sólo porque la película es eso, sino porque quiere serlo. No se propone otra cosa y, si se la toma con esas mínimas perspectivas, se puede decir que no decepciona. Al que promete poco, le es más fácil cumplir.
Tal vez, tomando en cuenta el pedigree pasado del director de El cartero (otra película... correcta) y un elenco como el que integran Demi Moore y Michael Caine, un espectador no avisado podría esperar algo más. Pero no. Es claro que para los tres se trató de armar un relato simple y efectivo sobre ladrones de guante blanco. Y lograron más o menos eso.
El filme tiene a Moore como Laura Quinn, una ejecutiva de una firma inglesa de diamantes en la década del '60 que, al enterarse que está a punto de ser despedida, se involucra en un plan para robar la caja de seguridad, plan craneado por el veterano sereno de la empresa, Mr. Hobbs (Caine), que comienza lentamente a interesarla en el tema con sus conocimientos al detalle del movimiento de la compañía.
Esto será sólo la primera parte. Vendrá, claro, el robo. Y luego la investigación, a cargo de un seductor agente (Lambert Wilson) que juega un tenso juego de poder con Laura. Y, claro, también se complicará la relación entre la dupla criminal. Previsiblemente, habla vueltas de tuerca, de esas que demuestran que nada era tan simple y sencillo como parecía.
Hay en el filme subtramas "políticamente correctas" (la explotación de trabajadores africanos en la búsqueda de diamantes, la misoginia en las empresas) que parece servir como justificación para los personajes, algo que nunca hizo falta en los clásicos de este subgénero del policial (las "heist movies" o películas de robos). Y se puede decir que, para ser una película que transcurre en la Londres de mediados de los '60 le falta, si se quiere, un espíritu algo más juguetón, como el que tenían las películas de Caine hechas en esa época. Pero se sabe que Demi es una actriz seria que se toma todo lo que hace con el ceño fruncido y la mandíbula apretada.
Un plan brillante es correcta y, de a ratos, entretenida, pero da la sensación de que todo el mundo se la tomó demasiado en serio. 'Nadie les avisó que podían tratar de divertirse un poco y así divertirnos a nosotros también?
Buena
Pelicula que promete mas al comienzo, pero termina sin sorprender durante el desarrollo. Entretenida y sencilla de seguir. Una buena pelicula para pasar el rato.