Lisa Reisert odia volar, pero el terror que le aguarda en su vuelo nocturno a Miami no tiene nada que ver con eso. Momentos después del despegue, el compañero de asiento de Lisa, Jackson, le hace una siniestra revelación, la verdadera razón por la que está abordo: es el artífice de un complot ... Leer más
Lisa Reisert odia volar, pero el terror que le aguarda en su vuelo nocturno a Miami no tiene nada que ver con eso. Momentos después del despegue, el compañero de asiento de Lisa, Jackson, le hace una siniestra revelación, la verdadera razón por la que está abordo: es el artífice de un complot para matar al Comisionado de Homeland Security y Lisa es la clave para conseguirlo. Si ella se niega a cooperar hay un asesino esperando la llamada de Jackson, dispuesto a matar a su padre. Atrapada a 30.000 pies de altura, Lisa no tiene forma de huir y ninguna forma de ayudar a salvar la vida de su padre, la del el resto de pasajeros y la suya propia.
| Género | Suspenso |
|---|---|
| Título Original | Red Eye |
| Director | Wes Craven |
| Protagonistas | Rachel McAdams, Cillian Murphy, Kyle Gallner, Carl Gilliard, Laura Johnson |
| Año de producción | 2005 |
| Duración | 85 minutos. |
| MPAA rating | PG-13 - Aviso para los padres. Este material puede ser inapropiado para niños menores de 13 años |
| Guionista | Carl Ellsworth (Story: Carl Ellsworth & Daniel Foos) |
| País | Estados Unidos |
| Calificación de la comunidad | ![]() Calificación media basada en 242 personas |
| Calificación de la prensa | ![]() Calificación media basada en 2 críticos |
| Ultima modificación | jev233 (Hace 9 meses) |
Como si no hubiera ya, desde el 11 de Septiembre y después de las repetidas catástrofes aéreas de las últimas semanas, suficientes noticias para exacerbar el miedo a volar, Wes Craven, todo un especialista en sobresaltos, hace aquí nuevos aportes. Ya no se trata solamente de condiciones meteorológicas desfavorables, súbitas turbulencias, fal ... Leer más Como si no hubiera ya, desde el 11 de Septiembre y después de las repetidas catástrofes aéreas de las últimas semanas, suficientes noticias para exacerbar el miedo a volar, Wes Craven, todo un especialista en sobresaltos, hace aquí nuevos aportes. Ya no se trata solamente de condiciones meteorológicas desfavorables, súbitas turbulencias, fallas humanas o presunción de secuestradores a bordo: el amable compañero de asiento que ha tocado en suerte puede no haber llegado ahí por azar, sino con el deliberado propósito de convertir las horas de vuelo en una larga pesadilla. Algo así como una variante claustrofóbica del juego del gato y el ratón, con los protagonistas forzadamente próximos e inmóviles en medio de una muchedumbre y sin otro espacio que el mental para desarrollar sus maniobras de persecución y fuga.
Concebida con el espíritu de una película de clase B aunque con un presupuesto bastante más holgado, "Vuelo nocturno" pasa del clima nervioso a la tensión del suspenso y de allí al thriller de horror, apoyándose en una historia cuya inverosimilitud e incongruencia sólo se desatienden durante la proyección porque el buen oficio de Craven las disimula o porque el ritmo de las acciones sostiene el interés.
Hay tres secciones bien diferenciadas. La primera presenta al personaje central, Lisa, recepcionista de un gran hotel de Miami, que al parecer, gracias a su eficiente desempeño, se ha convertido en el personaje más confiable del establecimiento. Lisa vuelve a casa después de haber asistido al funeral de su abuela y mientras aguarda la salida del vuelo demorado, no se despega del teléfono, ya para resolver los problemas que afligen a su reemplazante en el hotel, ya para mantenerse en contacto casi permanente con su padre, que vive pendiente de ella. En el aeropuerto, donde Craven hace apuntes burlones sobre personajes y situaciones que cualquier viajero reconocerá, traba relación con un joven desconocido de empalagoso y afectado encanto que resultará ser su compañero de asiento.
El hombre reserva otras sorpresas, acerca de su ocupación y acerca del no tan azaroso encuentro con la protagonista. No conviene revelar otros detalles de la trama, pero hay que decir que apenas el avión despega la insinuada promesa de romance se disipa y en su lugar se instala la pesadilla. Sin moverse de su sitio y sin dejar de padecer su fobia a los aviones, Lisa deberá cumplir con ciertas exigencias de su "compañero" para evitar que su padre, que en Miami no hace otra cosa que tomar té, mirar televisión y hablar por teléfono con su hija, salve el pellejo. Fin de la segunda parte, probablemente la mejor a pesar de sus baches.
La tercera arranca cuando el avión se posa en tierra y conduce directamente al terreno de Craven, con los clásicos ingredientes: persecución, cacería feroz, carrera contra el tiempo, batalla franca con todo tipo de armamento, sobresaltos y truculencia. Ni siquiera falta, después de la hecatombe final, la escena de humor que relajará los ánimos.
Rachel McAdams, la acorralada y valerosa Lisa, defiende su papel con cierto encanto y mesura expresiva; no puede decirse lo mismo de Cillian Murphy, cuya afectación se torna casi risible sobre el final. Jayme Mays es la atribulada recepcionista suplente a la que le llueven problemas de toda especie y Brian Cox el papá cariñoso a cuya vida le han puesto precio sin que él lo sospeche.
"Vuelo nocturno" no será la obra maestra de Craven y hasta podrá detectársele cierto linaje de telefilm, pero consigue entretener durante la mayor parte de los 86 minutos de proyección y resulta fácilmente olvidable una vez que ésta concluye.
Fernando López


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