La crítica que tengo abajo mio, tiene más líneas que una guía de teléfonos! Y eso es lo bueno de la web... por un lado un fanático de los comics, que habla con detalle al conocer la historia, y por otro lado estoy yo, que no tenía la menor idea de Watchmen, hasta que vi el poster...
Cada uno sabrá que crítica tomar como referencia. Aunque ... Leer más La crítica que tengo abajo mio, tiene más líneas que una guía de teléfonos! Y eso es lo bueno de la web... por un lado un fanático de los comics, que habla con detalle al conocer la historia, y por otro lado estoy yo, que no tenía la menor idea de Watchmen, hasta que vi el poster...
Cada uno sabrá que crítica tomar como referencia. Aunque el resultado final es casi el mismo.
Hace unos meses puder ver unos minutos de adelanto, y realmente me había maravillado toda la estética de la película. Pero temía que que solo fuera de eso. Y cuando me enteré que duraba 2h 40... sinceramente temí lo peor!
Pero confieso que pese a todos mis temores, es una película que cumple y que mi me dejó satisfecho.
Los títulos del comienzo son para cerrar la categoría del Oscar a Mejor dirección de arte del año próximo, no puede tener rivales. Todo el trabajo que se ve aplicado es grandioso.
La película también tiene una musicalización que sorprende con clásicos conocidos muy bien aplicados. El mejor resultado lo logran justo antes de los títulos iniciales y durante los mismos.
Mi crítica o mi objeción es con la adaptación, y no es precisamente porque conozca la historia, pero se nota que hacia el final de la película, hay un apuro para cerrar todo, alternando el ritmo de todo el relato que venimos viendo.
El elenco está muy bien, y se nota una buena dirección.
Cuando vi el adelanto hace un tiempo, me había encantado la fotografía, que si bien no llegaba al brillo de Dick Tracy, tenía colores muy vivos. En la copia final que vi, no estaba eso, pasando a tener tonos más oscuros. No se si fue un cambio final, o algún problema del copiado, pero la imagen podría haber sido mejor, más acorde al amarillo con el cual se la promociona.
Watchmen no es para los grandes públicos, y lejos estamos de una película fácil de digerir como Batman, pero estoy seguro que la mayoría de los que se decidan verla la van a pasar bien. Es claramente una película para disfrutar en una pantalla grande.
Clarin valoró la película Watchmen como Muy buena.
La excelente secuencia de créditos iniciales (un largo y ambicioso patchwork visual que recorre la historia de unos viejos superhéroes ya retirados conocidos como Watchmen) comienza con Bob Dylan que canta de fondo "The Times They Are A´Changin" y, casi tres horas más tarde, los títulos de cierre arrancan con una furiosa versión de otro clá ... Leer más La excelente secuencia de créditos iniciales (un largo y ambicioso patchwork visual que recorre la historia de unos viejos superhéroes ya retirados conocidos como Watchmen) comienza con Bob Dylan que canta de fondo "The Times They Are A´Changin" y, casi tres horas más tarde, los títulos de cierre arrancan con una furiosa versión de otro clásico de Dylan, "Desolation Row", a cargo de My Chemical Romance.
La referencia musical no es antojadiza, ya que el director Zack Snyder decidió utilizar múltiples canciones (con énfasis en los versos de Dylan y de Leonard Cohen) como elemento narrativo esencial para esta transposición del célebre cómic publicado en 1985 por Alan Moore, un autor de culto que decidió no figurar en los créditos de esta superproducción hollywoodense.
Este nuevo proyecto del director de El amanecer de los muertos y 300 corre el serio riesgo de no contentar a los fanáticos de la historieta de DC Comics (nunca llegará a la altura de la creatividad, la audacia y la crítica política de Moore) ni a aquellos que se acercan al film sin conocer su origen (la película intenta una fidelidad casi reverencial que por momentos convierte al relato en caótico y desmesurado).
Si Watchmen tiene como parámetro el rigor y la solvencia de, por ejemplo, Batman: El Caballero de la Noche está claro que estamos ante una película bastante fallida, pero si la comparación es con films artificiales e insustanciales como The Spirit, el trabajo de Snyder adquiere una dimensión que, más allá de sus múltiples desniveles y carencias, la convierten en una obra artística digna de ser discutida y, en muchos casos, admirada.
A Watchmen puede objetársele sus problemas de tono (apuesta por un discurso solemne y, de vez en cuando, esboza algún trazo satírico); los ampulosos regodeos estéticos que Snyder ya evidenciara en 300 ; la torpeza de muchos de sus intérpretes (parece como si los productores hubieran ahorrado en casting para invertir más en efectos visuales) y hasta ciertas obvias e innecesarias referencias políticas más actuales. Pero, al mismo tiempo, hay en este film mucho más riesgo, más audacia y más ideas -varias de ellas, claro, concebidas por Moore- que en buena parte de las películas de superhéroes de los últimos diez o veinte años.
Ambientada en 1985, con un contexto sociopolítico completamente distinto del real (Richard Nixon ha sido reelegido para un tercer mandado, Estados Unidos ganó la guerra de Vietnam y el mundo vive en medio de una creciente paranoia por una inminente guerra nuclear con la Unión Soviética), Watchmen va descubriendo las historias individuales de los integrantes de ese grupo de superhéroes desmantelado por decisión presidencial y, claro, las causas por las que deberá volver al ruedo.
Entre decenas de subtramas, personajes, canciones y secuencias que van desde un intimismo siempre torpe hasta una espectacularidad propia del género, Snyder le dedica casi tres horas, mucho esfuerzo y no poco talento a trasladar a la pantalla gigante uno de los más aclamados, ambiciosos y complejos cómics. El resultado, quedó dicho, está lleno de tropiezos, pero a veces el fracaso parcial de un emprendimiento hecho con visceralidad, pasión y esfuerzo se parece bastante al éxito.
Cine e historieta han sostenido una complicada relación en la que suele prevalecer el impacto de la imagen y los efectos visuales en detrimento de la profundidad de la trama y la gráfica de los cómics originales, salvo rarezas. Fue el caso de la subversiva y fascinante V de venganza (James McTeigue, 2005), inspirada en la obra del británico Ala ... Leer más Cine e historieta han sostenido una complicada relación en la que suele prevalecer el impacto de la imagen y los efectos visuales en detrimento de la profundidad de la trama y la gráfica de los cómics originales, salvo rarezas. Fue el caso de la subversiva y fascinante V de venganza (James McTeigue, 2005), inspirada en la obra del británico Alan Moore e ilustrada por David Lloyd en los 80. Y es que los personajes sombríos y el sórdido realismo que Moore imprime a sus historias (Desde el infierno, La Liga extraordinaria), ha influido en ese cine decadentista del nuevo milenio, como lo muestra Watchmen. Los vigilantes (EU, 2009), de Zack Snyder. La idea de mostrar a un grupo de Superhéroes en peligro, rechazados por la sociedad, algunos de ellos eliminados de manera brutal, o en plena decrepitud, resultaba muy atrayente. En su traslado al cine, la ácida y violenta historia escrita por Moore con ilustraciones de Dave Gibbons, ambientada en unos Estados Unidos alternativos a mediados de los 80, con Nixon en la presidencia, la guerra fría en su apogeo, una dura tensión nuclear entre EU y Rusia y los fantasmas de Vietnam gravitando alrededor, desaprovecha lo esencial: la decadencia de esos seres enfermos de soledad, capaces de todo y de nada. El mejor ejemplo: la escena de sexo entre Dan/Búho Nocturno (Patrick Wilson) y Laurie Júpiter (Malin Akerman), quienes necesitan del disfraz y la adrenalina de su profesión para funcionar. Hay una notable ironía y la brutalidad de sus imágenes que rozan constantemente con el gore: sello de marca del hábil Snyder (El amanecer de los muertos vivientes, 300), y algunos momentos en verdad extraordinarios, como esa fabulosa secuencia de créditos que vale por todo el filme, la manera en que sintetiza el perfil psicológico de Kovacs/ Rorschach (Jackie Earle Haley), o la historia de El comediante (Jeffrey Dean Morgan) y los abusos físicos y emocionales que comete. El filme, no obstante, resulta demasiado largo (casi tres horas) y se detiene demasiado en otras subtramas como la del Dr. Manhattan (Billy Crudup) mientras deja de lado la de Ozymandias (Matthew Goode), que resultan básicas. Watchmen. Los vigilantes no puede evadir el efecto Matrix en sus impactantes secuencias de acción y destila un brillante humor negro que se agradece (las canciones, por ejemplo), pero, sin duda, no defraudará a los fanáticos de Moore.
Por Rafael Aviña
Watchmen
"Muy Buena"
"Desde el vamos, les cuento que la película me gustó. Parecería un policial negro de los 70 si bien la historia transcurre en la década del 80. Son dos horas y media de proyección pero entretenidas.
No me fascinó, pero me resultó buena. Esperaba un poco más de acción, pero el film se centra mucho en la presentación de cada personaje. No quiero contar mucho de la historia para no develar nada. Sí adelanto que hay violencia, más que en "300" (film del mismo director) diria yo.
El elenco es correcto, pero a mi criterio sobresale el actor Jacki Earle Haley como Rorschach que va narrando la historia (que lo recordarán por la película "Little childern", protagonizada por Kate Winslet y Patrick Wilson. Algo que me gustó mucho es la dirección de arte, la banda sonora (muy buenas canciones acompañan al film) y el sonido, muy buena la edición de sonido en las escenas de acción. Lo más flojo: el maquillaje. Los efectos visuales estan muy bien, cumplen"